Más de 20 millones de pesos en la puesta en valor de la pileta del García Lorca

Una inversión casi exagerada y algunos trámites administrativos poco claros caracterizan a esta pileta que fue inaugurada cuando cae enero.

Si hay algo en lo que coincidimos es que cuando un hecho o elemento tiene valor cultural, sentimental o histórico hay que conservarlo y mantenerlo porque eso forma parte de la idiocincrasia de una comunidad. De eso no hay discusión. Pero cuando los números para esa puesta en valor son poco claros, todo lo que tenía que verse con ojos de emoción termina siendo un motivo para que la mirada sea más crítica que otra cosa.

Un sentimiento similiar al ocurrido con los 15 millones destinados a la restaurración de la plaza Mitre, está pasando con los más de 20 millones utilizados para la puesta en valor de la vieja pileta del García Lorca.

Si bien el discurso oficial habla de 17 millones, lo cierto es que ya se gastaron cerca de 21 y hay 8 millones más observados por el Tribunal de Cuentas para el mismo fin.

Pero el costo, más allá de que es claramente exagerado si se lo compara con los 2 millones utilizados por el municipio de Río Primero para hacer un Parque Acuático municipal de grandes dimensiones, según afirmó a Mi Valle la intendenta, (ver Río Primero: el parque acuático municipal es la estrella del verano), hay algo que necesita de un análisis aún más riguroso: de qué manera se tramitaron algunos gastos.

Por decreto y sin licitación el gobierno municipal de Alta Gracia quiso en diciembre pasado otorgarle la concesión de uno de los trabajos a una empresa en particular, a dedo, argumentando que no tenían tiempo del proceso licitatorio. Debido al rechazo del Tribunal, le dieron de baja a eso, y armaron un concurso rápido que no fue real y que solo se hizo para poder concluir con el trámite.

Además, cuando algunos pedidos llegaban a la oficina para ser autorizados, ya habían sido gastados. Algo así sucedió con el piso de la pielta. Cuando los tribunos fueron a hacer inspección ocular al lugar, ya estaba colocados, y recién llegaban los papeles para ser visados.

Un cúmulo de acciones poco claras opacan una acción que debiera recibir solo felicitaciones. Ni siquiera estamos discutiendo la decisión de achicar la pileta y convertirla en solo eso: una pileta que muchos chanzan diciendo que dejó de ser Olímpica y a partir de ahora es una pelopincho…porque seguramente eso tendrá alguna explicación técnica imposible de sortear.

Lo cierto es que el gobierno de Marcos Torres está plagado de «errores» de este tipo que abren la puerta a la duda, sobre todo si tenemos claro que esos fondos utilizados pertenecen a la comunidad de Alta Gracia.