Potrero de Garay: dos mamás, dos historias de vida y un reconocimiento lleno de emoción

En el Día de la Madre, la Comuna de Potrero de Garay eligió una manera muy especial de celebrar: recuperar las historias de dos mujeres entrañables, Estellita y Juanita, que llevan en sus recuerdos buena parte de la vida del pueblo. Dos mamás, dos caminos recorridos y muchísimas vivencias que merecen ser compartidas.

Hay historias que no están escritas en ningún libro, pero que viven en la memoria de los vecinos, en las charlas familiares, en las fotografías guardadas y en esos recuerdos que pasan de una generación a otra.

Y si de historias hablamos, las mamás tienen muchísimo para contar.

Por eso, este Día de la Madre, la Comuna de Potrero de Garay quiso hacer algo diferente. Además de saludar y agradecer a todas las madres de la localidad, decidió ponerles rostro, voz y nombre a dos mujeres que representan una parte muy querida de su identidad: Estellita y Juanita, dos de las mamás más emblemáticas del pueblo.

Estellita fue durante muchos años cocinera del PAICor. Desde ese lugar, que quizás para algunos pueda parecer sencillo, acompañó a generaciones de chicos que pasaron por el comedor escolar. Detrás de cada comida hubo trabajo, dedicación y una presencia cotidiana que seguramente muchos todavía recuerdan con cariño.

Juanita, por su parte, es una de las mamás históricas de Potrero de Garay. De esas mujeres que han visto crecer y transformarse la localidad, que tienen recuerdos de otros tiempos y que forman parte de la memoria de las familias del lugar.

Las dos siguen ahí, con su fortaleza, sus recuerdos, sus anécdotas y esas ganas de contar que hacen que escucharlas sea también una manera de conocer al Potrero de Garay de otros tiempos.

La propuesta fue sencilla, pero cargada de significado: sentarse a escucharlas, dejar que sus recuerdos encuentren nuevas voces y compartir sus historias con toda la comunidad.

Porque los pueblos no se construyen solamente con obras, calles o edificios. También se construyen con personas. Con mujeres que trabajaron, criaron a sus hijos, acompañaron a sus familias, atravesaron momentos difíciles y fueron testigos de los cambios de su comunidad.

Y en esa historia, las mamás tienen un lugar enorme.

Desde el Gobierno comunal quisieron que esta iniciativa fuera también una forma de agradecerles a todas las madres de Potrero de Garay: a las que estuvieron desde los primeros años, a las que hoy siguen sosteniendo y acompañando a sus familias y a las nuevas generaciones que continuarán escribiendo la historia de la localidad.

Las historias de Estellita y Juanita quedaron plasmadas en dos videos que invitan a detenerse un ratito, escucharlas, emocionarse y descubrir cuánto puede contar una persona sobre el lugar al que pertenece.

Un reconocimiento que no necesitó grandes ceremonias ni discursos, sino algo mucho más cercano: darles la palabra y hacerles saber que sus vidas, sus experiencias y todo lo que aportaron tienen un valor inmenso para Potrero de Garay.

Porque hay algo profundamente lindo en reconocer a las personas mientras están, en escucharlas mientras tienen tanto para contar y en recordarles que son parte de lo que hoy somos como comunidad.

Este Día de la Madre, Potrero de Garay no solo celebró a sus mamás. También abrió una ventana a su propia historia, de la mano de dos mujeres que tienen mucho para contar: Estellita y Juanita.