La Agrupación José Manuel de la Sota, encabezada por el histórico dirigente Herman Olivero, anunció su lanzamiento provincial para el próximo sábado 24 de octubre. El nuevo armado reúne a dirigentes que se alejaron del espacio de Natalia de la Sota y busca recuperar protagonismo dentro del peronismo cordobés. Detrás del discurso de unidad, participación y renovación también aparece una disputa política por la representación del legado del exgobernador, en un escenario donde el 2027 ya comenzó a ordenar las piezas.
El peronismo cordobés está en movimiento y el delasotismo no quiere quedarse mirando desde afuera. Lo que comenzó como una agrupación política en Córdoba capital ahora busca extenderse a toda la provincia, recuperar dirigentes territoriales y ocupar un lugar en la reorganización del justicialismo.
La cita será el sábado 24 de octubre, a las 11, en el Sindicato de Canillitas, ubicado en Belgrano 170 de la ciudad de Córdoba. Allí, la Agrupación José Manuel de la Sota dará el puntapié inicial a su construcción provincial.
Pero detrás de la convocatoria hay bastante más que un encuentro de militantes.
Un delasotismo que ya no responde a una sola conducción
El principal referente del espacio es Herman Olivero, histórico dirigente del peronismo provincial, hombre de confianza de José Manuel de la Sota y exgobernador interino de Córdoba.
Lo acompañan, entre otros, Eduardo Diberti y Raúl Fontanini, dirigentes con trayectoria en el justicialismo cordobés.
La particularidad de este armado es su origen. Según explicó el propio Olivero en una entrevista con Nuevo Día, buena parte de quienes integran la agrupación participaron anteriormente de Defendamos Córdoba, el espacio que lidera la diputada nacional Natalia de la Sota.
Las diferencias, aseguró, estuvieron vinculadas con las formas de conducción y con la necesidad de otorgar mayor participación a la militancia territorial.
Y allí aparece uno de los interrogantes políticos de fondo: ¿quién representa hoy al delasotismo? ¿La hija del exgobernador, que construyó su propio espacio político, o los dirigentes históricos que reivindican su legado y decidieron organizarse por otro camino?
La agrupación evita plantear una confrontación directa. Sin embargo, su aparición confirma que el legado político de José Manuel de la Sota encuentra hoy expresiones diferentes dentro del escenario cordobés.
Un mensaje de unidad que también tiene destinatarios políticos
En el comunicado difundido para anunciar su lanzamiento provincial, la agrupación deja algunas definiciones que merecen una lectura política.
“No pretendemos construir contra nadie ni reclamar exclusividades”, sostienen sus integrantes.
La frase no menciona nombres propios, pero adquiere otra dimensión cuando se la observa en el contexto de las diferencias que dieron origen al espacio.
El documento insiste en la necesidad de sumar dirigentes, respetar identidades y construir acuerdos. También plantea recuperar presencia en los barrios y localidades, incorporar nuevas generaciones y fortalecer el trabajo militante.
Sin embargo, hay otro párrafo que termina de revelar hacia dónde apunta esta construcción.
La agrupación expresa su disposición a trabajar junto al Gobierno de la Provincia y aportar militancia, dirigentes, experiencia y presencia territorial para sostener una gestión de origen peronista.
No se trata de una definición menor.
Mientras Natalia de la Sota mantiene un posicionamiento político diferenciado del oficialismo provincial, el sector que conduce Olivero se propone acompañar el proyecto de Martín Llaryora. El propio dirigente ya manifestó públicamente su intención de respaldar la continuidad del gobernador en 2027.
El 2027 aparece en el horizonte
El lanzamiento provincial llega en momentos en que los distintos sectores del peronismo comienzan a reorganizarse de cara a las próximas elecciones.
La expansión de la agrupación representa un intento de recuperar estructuras, sumar referentes del interior y reconstruir vínculos políticos que, durante años, formaron parte del entramado delasotista.
La pregunta es cuánto de esa construcción responde a una verdadera renovación de la militancia y cuánto al reacomodamiento de dirigentes históricos frente al próximo proceso electoral.
Por ahora, Olivero descarta públicamente pensar en una candidatura personal, aunque su nombre ya apareció vinculado en versiones periodísticas con una eventual disputa por la Intendencia de Córdoba.
El desafío de este nuevo espacio será demostrar que su convocatoria puede traducirse en organización real y no solamente en un nuevo sello dentro de un peronismo que necesita ordenar sus diferencias.
Un apellido, distintas estrategias y una disputa por el futuro
En su comunicado, la agrupación afirma que no viene a dividir, sino a sumar; que no busca trincheras, sino tender puentes.
El planteo recupera una tradición política asociada a José Manuel de la Sota, pero también deja abierta una discusión que atraviesa al justicialismo provincial.
Porque mientras algunos dirigentes buscan construir una alternativa política diferenciada del Gobierno cordobés, otros consideran que el camino es reorganizarse dentro del oficialismo y fortalecer su continuidad.
El lanzamiento del sábado 24 de octubre será, entonces, algo más que la presentación de una agrupación de alcance provincial: será una nueva señal del reacomodamiento del delasotismo y de las diferentes estrategias que comienzan a dibujarse rumbo a 2027.
Quedará por ver qué nombres se suman, qué peso territorial consigue el espacio y hasta dónde llega su participación en el armado político provincial.
Porque el nombre de José Manuel de la Sota sigue teniendo peso en Córdoba. Lo que todavía está en discusión es cómo se organiza políticamente ese legado y quiénes serán capaces de transformarlo en una construcción con presencia real en el territorio.
