“No es normal enfermarse seguido”: advierten sobre síntomas de asma que se ignoran

En el marco del Día Mundial del Asma (este martes 5 de mayo), la médica neumonóloga Jéssica Fernández alertó sobre la importancia de reconocer a tiempo los síntomas de esta enfermedad respiratoria, que muchas veces se subestima o se confunde con cuadros leves.
Durante una entrevista en el programa Stream Abierto, realizado junto a Lux Producciones, la especialista explicó que el asma es una enfermedad inflamatoria de los bronquios que provoca obstrucción en las vías aéreas, con síntomas que pueden variar a lo largo del día y de la vida.
Entre los principales signos, mencionó la falta de aire, los silbidos en el pecho, la tos —generalmente seca— y la sensación de opresión torácica. Sin embargo, remarcó que no siempre se presentan de la misma manera, lo que puede llevar tanto a minimizar el problema como a sobrediagnosticarlo.
“Lo que no es normal es enfermarse seguido”, enfatizó Fernández, al advertir que las infecciones respiratorias recurrentes deben ser motivo de consulta médica.
En relación a su origen, señaló que el asma tiene un componente hereditario, aunque no necesariamente aparece en la infancia. “Puede desarrollarse en la adultez, especialmente en personas expuestas al humo, sustancias irritantes o infecciones respiratorias frecuentes”, explicó.
También advirtió sobre el impacto de ciertos entornos laborales, como la industria maderera o metalúrgica, donde la exposición constante a partículas puede favorecer la aparición de la enfermedad. En esa línea, mencionó que infecciones virales como el COVID-19 actuaron como desencadenantes en algunos casos.
Respecto al diagnóstico, destacó que es sencillo y se realiza mediante una espirometría, un estudio que permite medir la capacidad pulmonar y detectar obstrucciones. A esto se suman herramientas complementarias como análisis de laboratorio o estudios por imágenes.
La profesional también hizo foco en los factores ambientales que pueden actuar como “gatillos” de los síntomas: cambios bruscos de temperatura, humedad, polvo, humo, olores fuertes e incluso el estrés emocional.
En cuanto a la prevención y el cuidado cotidiano, recomendó evitar el humo del cigarrillo o vapeo, ventilar los ambientes, reducir la acumulación de polvo y prestar atención a los sistemas de calefacción.
Finalmente, remarcó que, si bien el asma no tiene cura, puede controlarse de manera efectiva. “Hoy se habla de remisión: con el tratamiento adecuado, una persona puede llevar una vida completamente normal y sin síntomas”, concluyó.
El asma continúa siendo una enfermedad de alta prevalencia a nivel mundial y, pese a los avances médicos, sigue generando complicaciones graves e incluso muertes evitables, lo que refuerza la necesidad de un diagnóstico temprano y seguimiento profesional.