Después de más de una década de trabajo, esfuerzo y perseverancia, Agaldi Alfajores Artesanales inauguró este jueves su primer local comercial en pleno centro de Alta Gracia, concretando un sueño que comenzó hace más de diez años y que hoy se convierte en una nueva apuesta emprendedora para la ciudad.
Con emoción, nervios y mucha felicidad, Alicia y Agustín compartieron con Mi Valle Medios este importante momento familiar. «Hace más de diez años que el objetivo era este. Hay muchísimo trabajo detrás que la gente no ve, pero nosotros sabemos todo lo que luchamos para estar acá», expresó Agustín durante la inauguración.
El emprendimiento, que durante años participó de ferias y espacios como el Paseo del Virrey, da ahora un gran paso con la apertura de un local propio ubicado a pocos metros de la Iglesia y de la Plaza Solares. «Pegamos ese saltito de la feria al local», resumieron con orgullo.
Agaldi es un proyecto netamente familiar. Su nombre surge de las iniciales de sus integrantes: Agustín, Alicia y Diego, a quienes luego se sumó Juan Ignacio, el más pequeño de la familia. «Esto es ponerle trabajo todos los días. Mucha gente nos conoce porque nos vio vender en ferias, parques y eventos. Fueron muchos años de remar para llegar hasta acá», contó Alicia.
Entre las especialidades que ofrece el emprendimiento se destacan sus alfajores artesanales elaborados íntegramente de manera casera. Desde las tapas amasadas a mano hasta los rellenos y las etiquetas, todo es producido por la familia. Uno de sus productos estrella es el alfajor de mandarina, que fue distinguido como el mejor de su categoría durante el Festival del Mate en Valle Hermoso.
Además de los sabores frutales como mandarina, frutos rojos y membrillo, también elaboran los clásicos alfajores cordobeses y variedades bañadas en chocolate blanco o negro. Entre los favoritos de la familia aparecen los tradicionales de dulce de leche y una versión especial con coco y chocolate que ya conquista a quienes visitan el nuevo local.
La ubicación estratégica fue uno de los grandes motivos que impulsaron la apertura. «Todo el mundo viene a Alta Gracia y se lleva alfajores de Córdoba. Ahora queremos que también se lleven alfajores de Alta Gracia», señalaron.
En un contexto económico complejo para los pequeños emprendedores, la familia destaca el valor de animarse a seguir apostando al trabajo propio. Con esfuerzo, producción artesanal y una identidad bien local, Agaldi busca convertirse en una nueva referencia para vecinos y turistas que visiten la ciudad.
Entre emoción y lágrimas de alegría, la familia celebró un objetivo largamente esperado. Un sueño que comenzó en una feria, creció con cada alfajor vendido y que hoy abre sus puertas en el corazón de Alta Gracia.

