Alta Gracia atraviesa horas de profundo dolor tras la muerte de Gastón Uriel Polanco, un joven de 19 años que perdió la vida durante el incendio ocurrido el sábado por la mañana en una vivienda de barrio Don Bosco.
Mientras la ciudad intenta procesar la conmoción, familiares, amigos y allegados lo despiden con mensajes cargados de amor, recuerdos y un profundo reconocimiento a su historia de vida, marcada por la danza folclórica desde muy pequeño.
En paralelo, la investigación judicial continúa en curso para determinar las causas del siniestro. Según pudo conocer Mi Valle, ya fue solicitado el informe técnico de Bomberos, que será clave para establecer el origen del fuego y la mecánica del hecho.
Desde el entorno de la investigación se aclara además que las versiones que circularon en redes sociales sobre una supuesta explosión de garrafa no forman parte de ninguna pericia oficial y no están confirmadas, por lo que deberán ser analizadas y descartadas o validadas exclusivamente por los equipos técnicos competentes.
El incendio se registró alrededor de las 8 de la mañana en una vivienda ubicada sobre calle Rivadavia. Una vez que los bomberos lograron controlar las llamas, el joven fue encontrado sin vida en el interior del domicilio.
Tras el hecho, Policía Judicial y el Gabinete Científico trabajaron en el lugar para avanzar con las pericias correspondientes, mientras la comunidad permanece conmocionada y acompañando a la familia en este momento devastador.
El domingo, Gastón fue despedido por sus seres queridos en un clima de profundo dolor y contención, en lo que fue una jornada atravesada por el impacto de la pérdida.
En medio de ese dolor, su familia compartió una carta donde reconstruyen su vida artística y personal, destacando su vínculo con el folclore:
“Desde los 8 años comenzó a bailar folclore en Alta Gracia con los profesores Abraman Carranza y Verónica López. Continuó su formación en la Academia La Florestal de la Danza en la ciudad de Córdoba, a cargo del profesor Juan José Rodríguez. Integró la compañía Martín Fierro, participó durante cuatro años en Jesús María y representó a la Argentina en el exterior, viajando a Perú, Jujuy, Uruguay y Buenos Aires. Amaba bailar, las motos y los perros. Nos dejaste un vacío inmenso. Te vamos a amar siempre”, expresaron sus familiares.
Gastón dejó una huella profunda en quienes lo conocieron, no solo por su talento en la danza, sino por su pasión, su entrega y su forma de vivir el arte como identidad.
