Agustina y un emprendimiento que nació en la familia y hoy se convierte en una oportunidad para salir adelante

En Alta Gracia, detrás de cada emprendimiento hay una historia, y la de Agustina está marcada por el esfuerzo, la familia y las ganas de seguir creciendo. Desde barrio Don Bosco, lleva adelante un proyecto de elaboración casera que incluye pastelitos, bandejitas materas y bizcochuelos, productos que prepara prácticamente todos los días.

Su emprendimiento nació hace años, como parte de una tradición familiar, y con el tiempo fue construyendo una pequeña cartera de clientes fijos. Sin embargo, la realidad económica hizo que Agustina decidiera ponerle todavía más fuerza a esta iniciativa y convertirla en una fuente de ingresos para su familia.

“Lo vengo haciendo hace años. Es un emprendimiento por una cultura familiar y ahora, además, tengo un hijo. Sería un ingreso extra, un trabajito más para poder salir adelante”, contó.

Actualmente, Agustina combina la producción con la crianza de su bebé de apenas cuatro meses. La posibilidad de trabajar desde casa le permite continuar con su emprendimiento mientras acompaña a su pequeño.

“Lo hago casi todos los días. Además de gustarnos, es más que todo por una necesidad, por el gordito”, explicó con sencillez, dejando en claro que detrás de cada producto hay muchas horas de trabajo y el deseo de construir un futuro mejor.

La familia también cuenta con el ingreso laboral de su marido, aunque aseguran que no siempre alcanza. Por eso, Agustina decidió apostar nuevamente por aquello que sabe hacer y que durante años sostuvo de manera artesanal.

Sus productos se elaboran desde casa, en barrio Don Bosco, y los pedidos se realizan a través de WhatsApp.

Pedidos y consultas: 3547 347 7772

Cada pastelito, bandejita matera o bizcochuelo representa mucho más que una venta: es el resultado del trabajo de una mamá que encontró en su propio emprendimiento una manera de generar ingresos, acompañar a su familia y seguir apostando a crecer desde casa.

Porque muchas veces, detrás de un pequeño emprendimiento, hay una gran historia de esfuerzo.