Cuatro meses preso y sin pruebas: apelaron la preventiva y recuperó la libertad

 

Un joven que permaneció detenido durante cuatro meses en el marco de una causa por narcotráfico recuperó la libertad luego de que el juez de Control hiciera lugar a la apelación presentada por sus abogados defensores.

El procedimiento que dio origen a la investigación se realizó en barrio Primero de Mayo, donde las autoridades allanaron un inmueble compuesto por tres viviendas que compartían un mismo patio.

Durante el operativo se encontró marihuana en ese espacio común y fueron detenidas dos personas que se encontraban en el lugar. De acuerdo con lo señalado por la defensa, una de ellas habría estado vinculada con la comercialización de estupefacientes, mientras que la otra no tenía participación en esa actividad.

Este último joven quedó igualmente involucrado en la causa y posteriormente la Fiscalía de Instrucción de Lucha contra el Narcotráfico de Villa Carlos Paz dispuso su prisión preventiva.

La defensa estuvo a cargo del estudio jurídico Reyna y Asociados, de Malagueño, integrado por los abogados Mario Fabricio Reyna, Héctor Mauricio Reyna y Marina Florencia Vargas.

Desde el comienzo de la investigación, los profesionales sostuvieron que no existían elementos probatorios que vincularan a su representado con la venta de drogas.

Según explicaron, la apertura y el análisis del teléfono celular del acusado no habrían arrojado conversaciones, ofrecimientos ni comunicaciones relacionadas con la comercialización de sustancias.

Los mensajes encontrados, señalaron, solamente hacían referencia al consumo personal del joven y a conversaciones familiares en las que se le aconsejaba abandonar ese consumo.

“Él consume, pero no vende”, fue la postura que la defensa mantuvo desde el inicio del proceso.

Pese a esos planteos, el acusado permaneció privado de su libertad durante cuatro meses.

Ante esa situación, los abogados apelaron la prisión preventiva ante el juez de Control y cuestionaron que la detención se sostuviera sin pruebas concretas que permitieran vincular al joven con la comercialización de estupefacientes.

Finalmente, el magistrado hizo lugar al planteo defensivo y ordenó su libertad.

“Durante todo el proceso sostuvimos la inocencia de nuestro cliente respecto de la venta de drogas. Su presencia en el lugar del allanamiento no era suficiente para mantenerlo detenido”, sostuvieron desde el estudio Reyna y Asociados.

El caso vuelve a poner el foco sobre el alcance de las prisiones preventivas y sobre las consecuencias que puede tener una medida de este tipo cuando una persona permanece durante meses privada de su libertad mientras se discute la existencia o no de pruebas suficientes en su contra.