La Teresita, donde la equitación se transforma en pasión, aprendizaje y conexión con los caballos

Muy cerca de Alta Gracia funciona un espacio donde niños, adolescentes y adultos pueden acercarse al mundo ecuestre, aprender equitación y salto, disfrutar de la naturaleza y construir un vínculo especial con los caballos.

En un entorno natural y con los caballos viviendo en libertad, el Centro Ecuestre La Teresita se presenta como una propuesta que combina deporte, recreación, aprendizaje y, sobre todo, una profunda conexión entre el jinete y el animal.

Mi Valle Medios conversó con Mercedes, una de las instructoras, quien contó que en el lugar se ofrecen actividades para distintas edades y niveles. Los más pequeños pueden comenzar desde los 3 años con monta recreativa, mientras que quienes buscan avanzar en la disciplina pueden incorporarse a la escuela de equitación y de salto ecuestre.

“Hacemos equitación y salto ecuestre. A partir de los tres añitos ya pueden empezar a tomar sus primeras clases de monta recreativa”, explicó Mercedes.

De la recreación al deporte

Las clases están destinadas tanto a quienes simplemente quieren vivir la experiencia de montar como a quienes tienen intenciones de desarrollarse deportivamente y participar en competencias.

La actividad se desarrolla generalmente durante la tarde y las clases tienen una duración aproximada de 45 a 50 minutos, con tiempos adaptados para los más pequeños. En la pista se trabaja sobre diferentes aspectos de la equitación y también se realizan actividades al aire libre.

Una de las características de La Teresita es el acompañamiento personalizado. Los grupos son reducidos y en la pista trabajan con no más de cinco alumnos, permitiendo que la instructora pueda seguir de cerca la evolución de cada jinete y de cada caballo.

“Me gusta estar con el alumno, ayudarlo a que avance, ayudar a su caballo, ayudar a ese binomio que tenemos que conformar”, explicó Mercedes.

Caballos que viven en libertad

Uno de los aspectos que desde La Teresita destacan especialmente es el bienestar de los animales. Los caballos viven sueltos y no permanecen encerrados permanentemente.

Para quienes forman parte del centro, esa forma de vida es fundamental para que los animales se encuentren tranquilos y equilibrados.

“Ellos están mentalmente muy tranquilos, los trabajamos con libertad”, señaló Mercedes, quien remarcó que el objetivo es que cada caballo encuentre su “dosis justa” de trabajo y pueda mantenerse equilibrado.

🌿 El contacto con el campo y la posibilidad de salir de la pista también forman parte de la propuesta, generando un entorno diferente para quienes se acercan a practicar.

La conexión entre caballo y jinete

Más allá de la técnica y el entrenamiento, quienes practican equitación coinciden en que existe un componente difícil de explicar: la conexión que se genera con el caballo.

Cami, que comenzó hace unos cinco o seis meses, contó que descubrió un deporte “súper exigente”, pero también una actividad que le permite desconectarse de todo y que practica principalmente por pasión.

Isa, de 16 años y con varios años de experiencia en el salto, describió esa sensación de una manera muy especial: cuando se sube al caballo siente una paz y una tranquilidad que, según contó, no encuentra de la misma manera en otros deportes.

More, de 12 años, también lleva alrededor de seis años montando y forma parte de La Teresita desde que el centro abrió sus puertas, en diciembre de 2023.

Tai y Uma, de 17 y 16 años, respectivamente, llegaron a la actividad hace relativamente poco tiempo y terminaron completamente atrapadas por la disciplina. Ambas destacaron especialmente el vínculo con los caballos y el contacto con la naturaleza.

“Es un deporte muy lindo. La conexión que tenés con los caballos, con la naturaleza en general, es muy lindo todo”, señalaron.

No es necesario tener un caballo propio

Una de las posibilidades que ofrece La Teresita es que quienes comienzan puedan realizar las clases con caballos del propio centro.

Al principio, la elección se realiza teniendo en cuenta las habilidades y características de cada alumno. La prioridad, explica Mercedes, es que el jinete se sienta seguro.

“Cuando un alumno se siente seguro, avanza. Vamos siempre por lo seguro”, sostuvo.

Con el tiempo, también puede aparecer ese vínculo particular entre un jinete y un caballo. Las propias alumnas cuentan cómo determinados animales las ayudaron a crecer y a mejorar.

Ese es el caso de Malena, una de las yeguas más reconocidas del lugar y que ya cosechó numerosos premios. Para una de las jóvenes jinetes, trabajar con ella significó encontrar una conexión especial que incluso le permitió mejorar su desempeño.

Preparación para competir, pero disfrutando

Por estos días, varias de las jóvenes que entrenan en La Teresita se encuentran preparándose para participar de un campeonato de escuela en el Jockey Club, una experiencia que viven con mucha expectativa.

Sin embargo, la mirada del centro sobre las competencias es particular. Mercedes asegura que para ellos no se trata solamente de competir.

“Para nosotros es una fiesta, no es una competencia. Lo vemos como algo de disfrute”, explicó.

Esa filosofía atraviesa toda la propuesta: aprender, entrenar y superarse, pero sin perder de vista el disfrute y el vínculo con el caballo.

Una experiencia que invita a animarse

La equitación puede parecer, desde afuera, un deporte difícil de abordar para quien nunca tuvo contacto con un caballo. Sin embargo, desde La Teresita aseguran que cada proceso es diferente y que los tiempos dependen de las habilidades, las ganas y el compromiso de cada persona.

No existe un plazo determinado para aprender. Algunos pueden alcanzar determinados objetivos en pocos meses y otros necesitarán más tiempo. Lo importante, explican, es avanzar de manera segura y construir progresivamente la confianza.Y quizás allí esté la esencia de La Teresita: no se trata solamente de aprender a montar. Se trata de aprender a comunicarse con otro ser vivo, entenderlo, cuidarlo y formar un equipo.

Un espacio donde la equitación se convierte en una experiencia de aprendizaje, naturaleza, amistad y pasión por los caballos, muy cerca de Alta Gracia.

El Centro Ecuestre La Teresita comparte sus actividades y propuestas a través de sus redes sociales, en Instagram, TikTok y YouTube.