Giro en la causa por la estafa que sacudió Alta Gracia: ya son tres los imputados

 

La investigación que comenzó a principios de año y provocó un fuerte impacto entre decenas de familias de Alta Gracia y la región dio un nuevo giro. Ya son tres las personas imputadas y los abogados de dos de las víctimas evalúan solicitar que se investigue también una posible asociación ilícita. La causa quedó unificada en la Fiscalía de Instrucción Múltiple N°2.

La causa por las presuntas estafas reiteradas que a comienzos de 2026 sacudió a Alta Gracia acaba de ingresar en una nueva etapa judicial. Lo que inicialmente tuvo como principal señalada a Karina Yohana Acevedo ahora alcanza también a otras dos personas de su entorno y abre la posibilidad de que la investigación avance sobre una estructura más amplia.

Según informaron los abogados Oscar Zárate y Andrés Hernán Paladino, patrocinantes de dos de las víctimas, actualmente Karina Acevedo está imputada como supuesta autora de estafas reiteradas, mientras que Mariana Soledad Acevedo y Emiliano Plasencia fueron imputados como supuestos partícipes necesarios del mismo delito. Los letrados sostienen además que la cantidad de personas investigadas podría incrementarse a medida que avance la causa.

La novedad representa un cambio importante en una investigación que tuvo enormes repercusiones en Alta Gracia desde enero pasado, cuando comenzaron a multiplicarse los testimonios de vecinos que aseguraban haber entregado dinero, dólares y, en algunos casos, buena parte de sus ahorros bajo la promesa de obtener rentabilidades o realizar operaciones financieras ventajosas.

El caso rápidamente dejó de ser una denuncia aislada. Las historias comenzaron a cruzarse, aparecieron nuevos damnificados y quedó expuesto un elemento que atravesó buena parte de los relatos: la confianza personal.

Acevedo era conocida en la ciudad y mantenía relaciones previas con muchas de las personas que luego denunciaron haber sido perjudicadas. Algunas víctimas hablaron públicamente de amistades de años y vínculos familiares que habían sido determinantes al momento de entregar su dinero.

Cómo habría funcionado la maniobra

De acuerdo con la información incorporada al expediente y difundida ahora por los representantes de las víctimas, la investigación apunta a una maniobra continuada de captación de dinero en pesos y moneda extranjera.

El esquema se habría presentado como una actividad de intermediación financiera y arbitraje de divisas. A los inversores se les ofrecía, entre otras posibilidades, adquirir dólares a un valor sensiblemente inferior al de mercado para después venderlos, obteniendo importantes diferencias en períodos muy cortos. También se habrían prometido rendimientos fijos semanales o mensuales.

Pero habría existido otra modalidad especialmente llamativa: para aquellas personas que no disponían de dinero en efectivo, se habrían generado links de pago de Mercado Pago para financiar las supuestas inversiones con tarjetas de crédito.

Según la hipótesis investigada, durante una primera etapa se pagaban ganancias o se devolvían capitales puntualmente. Ese mecanismo habría servido para consolidar una imagen de solvencia, fortalecer la confianza y estimular nuevas entregas de dinero.

Ese punto resulta central para comprender por qué el caso tuvo semejante alcance en Alta Gracia: no se trataba simplemente de una propuesta realizada entre desconocidos, sino de operaciones que, según la investigación, se apoyaban en vínculos de parentesco, amistad y relaciones profesionales previas.

El quiebre llegó en enero

La investigación ubica a mediados de enero de 2026 el momento en que el esquema habría comenzado a derrumbarse.

Cuando las personas reclamaron la devolución de sus fondos, según la acusación, comenzaron a aparecer diferentes explicaciones para justificar las demoras.

Los investigadores analizan, entre otras situaciones, la supuesta utilización de capturas de pantalla falsas sobre saldos o fondos bancarios inmovilizados, comprobantes de transferencias presuntamente apócrifos y referencias a crisis de salud e internaciones de urgencia para intentar explicar por qué el dinero no era restituido.

Fue allí cuando el problema privado comenzó a transformarse en un verdadero cimbronazo social para Alta Gracia.

A medida que comenzaron a conocerse nuevos casos, el impacto trascendió el expediente judicial. Familias enteras quedaron atravesadas por pérdidas económicas, promesas incumplidas y, en muchos casos, por la ruptura de relaciones personales construidas durante años.

La investigación queda concentrada en una sola Fiscalía

Otro elemento relevante es que los expedientes que se venían tramitando fueron acumulados.

Actualmente, la investigación quedó en manos de la Fiscalía de Instrucción Múltiple N°2 de Alta Gracia, al considerarse que existe conexidad subjetiva y objetiva entre los distintos hechos.

En términos prácticos, esto permite que las diferentes denuncias y maniobras presuntamente relacionadas sean analizadas dentro de una misma investigación judicial.

La concentración del expediente cobra especial importancia frente a una causa atravesada por una multiplicidad de denunciantes, movimientos de dinero, relaciones personales y operaciones que deberán ser reconstruidas individualmente.

Analizan pedir que se investigue una posible asociación ilícita

Pero quizás la novedad de mayor peso hacia adelante sea otra.

Los abogados Zárate y Paladino anticiparon que no descartan solicitar en los próximos días la imputación de los investigados por el delito de asociación ilícita.

El planteo, según explicaron, estaría basado en la eventual existencia de una organización, su permanencia en el tiempo y la pluralidad de personas que habrían participado en la maniobra.

Por ahora se trata de una posibilidad que deberá ser planteada y posteriormente evaluada por la Justicia: no existe, de acuerdo con la información difundida, una imputación por asociación ilícita en este momento.

De prosperar un planteo de ese tipo, la situación procesal podría agravarse considerablemente e incluso tener incidencia sobre las medidas cautelares que eventualmente pudieran solicitarse durante el proceso.

Una causa que atravesó a Alta Gracia

Más allá de las cifras que finalmente pueda establecer la Justicia, el caso dejó una marca particular en Alta Gracia.

Porque detrás de las denuncias no aparecen solamente operaciones financieras. Aparecen familias, amistades de años, ahorros construidos durante mucho tiempo y relaciones de confianza quebradas de un día para otro.

Esa característica fue precisamente la que convirtió el expediente en mucho más que una investigación económica.

A varios meses de aquel primer estallido público, la causa empieza a mostrar una fotografía judicial diferente: tres personas imputadas, las actuaciones concentradas en una misma Fiscalía y la posibilidad de que se investiguen responsabilidades todavía más amplias.

Ahora será la Justicia la que deberá establecer hasta dónde llegó la maniobra, cuál fue el rol concreto de cada una de las personas investigadas y qué ocurrió con el dinero reclamado por las víctimas.

Para muchas familias de Alta Gracia y la región, esa última pregunta sigue siendo la más importante.