Alexis Gregorat cerró una etapa inolvidable en las aguas gélidas con una cosecha de 21 medallas internacionales durante 2026, y ahora ya tiene la mirada puesta en un nuevo desafío: la Final Mundial de Oceanman.
El nadador de Alta Gracia tuvo un año extraordinario en competencias de aguas gélidas, donde consiguió 16 medallas de oro y 5 de plata en tres torneos internacionales.
El recorrido comenzó en Suecia, donde Gregorat conquistó 7 medallas de oro. Luego llegó el Mundial de Finlandia, competencia en la que sumó otro oro. Finalmente, en El Calafate, tuvo una actuación sobresaliente con 8 oros y 5 platas.
Más allá de los números, cada medalla representa para Alexis una historia de entrenamientos, sacrificios, viajes, momentos y personas que fueron parte del camino. Por eso decidió reunirlas y mostrarlas con orgullo, entendiendo que valorar el esfuerzo realizado no significa perder la humildad.
“Está bien sentirse orgulloso de aquello por lo que uno trabajó tanto”, expresó Gregorat al hacer un balance de esta etapa.
Ahora llega el momento de cambiar el objetivo. Después de meses de preparación para competir en aguas cercanas a los 0 °C, el nadador deja atrás la temporada de aguas gélidas y comienza una nueva preparación enfocada en las aguas abiertas.
Más distancia, más kilómetros y más tiempo en el agua serán parte del próximo desafío. Y el gran objetivo ya está marcado: la Final Mundial de Oceanman.
Con 21 medallas internacionales en el bolsillo, Alexis Gregorat cierra un capítulo extraordinario y vuelve a mirar hacia adelante. Porque cada meta alcanzada abre un nuevo horizonte y, para el nadador, el próximo ya está definido.

