24 años y el gigante sigue dormido

La actual terminal de ómnibus cumplirá este 2022, 24 años de su funcionamiento en la zona de El Cañito. La misma cantidad de años que la “vieja terminal”, la que se convirtió en una postal de la falta de iniciativas para recuperar ese espacio en una de las arterias más transitadas de la ciudad. ¡Quién tuviese 1.200.000 dólares!

Una de las obras de recuperación patrimonial que adelantó el intendente Marcos Torres Lima en el acto de reinauguración de la pileta municipal, fue la de iniciar el proceso de recuperación de ex casino de oficiales del Sierras Hotel.

Sin lugar a dudas, la zona del alto es una de las más codiciadas tanto para inversionistas como para proyectos de valoración patrimonial e histórica.

Sin embargo, pasan los años y quien transita habitualmente por la Avenida Sarmiento deja de “ver” qué hay detrás de la cartelería publicitaria de ocasión en una de las zonas más transitadas y con mayor desenvolvimiento turístico y económico: la ex terminal de ómnibus.

El predio tiene un total de 5.190 M² con ingreso por calle Sarmiento y por calle Vélez Sarfield. Colinda a todo el predio del Sierras Hotel. Está valuada actualmente en 1.200.000 dólares.

¿MIEDO A LAS INVERSIONES?

Es cierto, por otra parte, que pensar en una inversión millonaria y, a su vez, cumplir con ciertos requerimientos que se estipulan mediante ordenanzas, para la zona considerada de primer y segundo orden patrimonial, pone entre las cuerdas a empresarios que quizá no estarían dispuestos a ser “condicionados”.  

El debate sobre lo que se puede o no aprobar para su funcionamiento en la Avenida Sarmiento cobró mucha fuerza cuando la justicia- tras un recurso de amparo interpuesta por un vecino- determinó el cierre de un boliche bailable.  

En el caso de este emprendimiento, fue el propio ex intendente Facundo Torres Lima quien salió a impulsar una consulta popular para que no se “traben” las inversiones y poner en la boca del vecino y vecina qué ideas tienen con respecto al progreso de este espacio. La consulta popular nunca se llevó a cabo.

También hubo mucho revuelo cuando en 2012 el conocido propietario de un supermercado ubicado en calle Sarmiento y Enrique Larreta, compró una construcción en esa esquina en donde se ubicaba una casona antigua, que estaba registrada como bien patrimonial. Se necesitó autorización municipal para demoler la casa, pero se tuvo que resguardar la fachada, por ser patrimonio histórico. Fachada que por cierto queda perdida en la profundidad del centro comercial.

Hace aproximadamente cinco años un enorme cartel publicitario se erigía en el predio de la ex terminal de ómnibus. Se podía ver la fotografía de un proyecto de un gran complejo hotelero, con piscina, centro de reuniones y salones comerciales.

¿Qué paso? Nadie lo supo. En aquellos días desde el Concejo Deliberante, el bloque radical había puesto especial atención en esta iniciativa que, según habladurías de pasillos, habría sido emanada de un conocido empresario de apellido “ruso”.

Pasó el tiempo. El cartel se bajó y todo siguió como hasta ahora.

Si los Estados no acompañan a los emprendedores- marcando y regulando- quizá el próximo monstruo abandonado sea el ex hotel Savoy (ubicado en la misma vereda) y que muy lejos está de ser reactivado.

Por Claudia Moreno para Sumario

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