Caso Agostina: un comunicado académico califica de “absurdo jurídico” una intervención que ya generaba dudas

La presencia del abogado del niño en la conferencia encabezada por el fiscal Raúl Garzón y el ministro de Seguridad había generado dudas en esta redacción. En Stream Abierto, la abogada Daniela Ferrari ya había explicado por qué esa figura no cumple el mismo rol que la querella ni que el asesor de menores. Horas después, una comunidad académica especializada calificó la designación como un “absurdo jurídico”.

La pregunta que Mi Valle planteó varias horas antes, a partir de la presencia del abogado del niño en la conferencia de prensa encabezada por el fiscal Raúl Garzón junto al ministro de Seguridad de la Provincia, ahora encontró una fuerte advertencia desde el ámbito académico: ¿qué función cumple esa figura en un proceso penal donde la víctima, una adolescente fallecida, ya no puede expresar su voluntad?

La inquietud que abordamos en el programa Stream Abierto, junto a Lux Producciones, durante una entrevista con la abogada Daniela Ferrari, no era menor. La aparición pública de esta figura en el marco del caso Agostina generó ruido, dudas jurídicas y la necesidad de precisar roles dentro de una causa atravesada por el dolor, la conmoción social y el reclamo de justicia.

Horas después, la comunidad académica de la Diplomatura en Derecho de Niñez y Adolescencia con orientación en Abogacía de niñas, niños y adolescentes de la UNCAUS emitió un comunicado en el que expresó su “profunda preocupación” por la designación de un “abogado del niño” en un proceso penal por el femicidio de una adolescente, al considerar que se trata de un “absurdo jurídico”.

En el texto, los especialistas advirtieron que esta figura existe exclusivamente para asistir a niñas, niños y adolescentes en el marco de su autonomía progresiva. Es decir, para garantizar que puedan ser escuchados y que su voluntad sea representada en los procesos que los involucran.

“Forzar su intervención frente a una víctima fallecida confunde su rol con el de la querella, desvirtúa el debido proceso y representa un peligroso retroceso hacia ficciones tutelares”, sostiene el comunicado.

Ese planteo va en línea con lo que Ferrari había advertido horas antes en diálogo con Mi Valle. La abogada fue clara al marcar una diferencia central: el abogado del niño representa la voz del niño, mientras que el asesor de menores vela por el interés superior del niño cuando está vivo.

“El abogado del niño representa la voz del niño. El interés superior del niño lo representa el asesor de menores. Son dos cosas distintas”, explicó Ferrari durante la entrevista.

Al referirse al caso Agostina, la letrada planteó el punto más sensible: la niña ya no tiene voz. Por eso, remarcó que no puede forzarse la intervención de una figura pensada para expresar la voluntad, deseos u opiniones de una niña, niño o adolescente dentro de un proceso judicial.

“La niña ya no tiene más voz. El abogado del niño es la voz del niño”, sostuvo Ferrari.

En esa línea, la abogada también hizo hincapié en que, para este tipo de procesos, existe una figura específica: el querellante particular, que representa los intereses de la víctima y de su familia dentro de la causa penal.

Por eso, la presencia del abogado del niño sentado en una conferencia de prensa oficial no solo generó dudas públicas, sino también cuestionamientos técnicos. Ferrari fue tajante al respecto: “sentar al abogado del niño en esa conferencia es el desconocimiento más grande del derecho”.

La advertencia académica conocida horas después profundizó esa misma mirada. Desde la diplomatura remarcaron que confundir el rol del abogado del niño con el de la querella puede afectar el debido proceso y generar retrocesos en la forma de abordar causas de violencia extrema.

“Instamos a los operadores del sistema a erradicar estas confusiones y actuar con el rigor técnico que exigen estos casos de violencia extrema y el acceso a la justicia de víctimas y sus familias”, concluye el comunicado.

La discusión no es menor. En una causa atravesada por la conmoción social, el dolor colectivo y el pedido de respuestas urgentes, cada decisión procesal queda bajo la lupa. Y en este caso, aquello que en principio generó ruido en esta redacción, y que fue advertido por la abogada Daniela Ferrari en Stream Abierto, ahora fue señalado con dureza desde un ámbito académico especializado: la intervención del abogado del niño en estas condiciones puede constituir un verdadero absurdo jurídico.

COMPARTIMOS EL COMUNIDADO Y LA ENTREVISTA CON LA DRA FERRARI

 

Caso Agostina: dudas por la presencia del abogado del niño en la conferencia y qué función cumple realmente