La primera jornada del juicio contra Federico Blumenthal, acusado en una de las causas de violencia de género más resonantes de los últimos años en Alta Gracia, estuvo marcada por extensas declaraciones, momentos de fuerte impacto emocional y una audiencia que se prolongó durante casi ocho horas.
El debate oral comenzó alrededor de las 10.30 y finalizó cerca de las 18.15.
Durante toda la jornada, el eje estuvo puesto en el testimonio de Valentina Bustos Lluch, la denunciante y ex pareja del imputado, quien declaró durante aproximadamente cuatro horas ante el tribunal.
Blumenthal decidió no declarar en esta primera instancia, aunque podría hacerlo más adelante, ya que se trata de un derecho del imputado.
El juicio es llevado adelante por un tribunal colegiado, integrado por tres jueces, una modalidad que suele aplicarse en causas complejas o de alta sensibilidad social y judicial. A diferencia de los juicios unipersonales, donde decide un solo magistrado, en este caso serán tres los integrantes del tribunal que deberán analizar las pruebas, escuchar los testimonios y finalmente definir una sentencia.
Tras la lectura de sus datos personales y el inicio formal del juicio, comenzaron las declaraciones testimoniales. Además de Valentina, también declararon su madre y una amiga cercana. Los tres testimonios se realizaron sin la presencia del acusado dentro de la sala.
Pero más allá de lo estrictamente judicial, lo que atravesó toda la audiencia fue el fuerte estado emocional de la víctima.
“Valentina no puede verlo ni escuchar su voz”, expresó Daniela Ferrari, abogada querellante de la víctima, al describir el impacto que provocó la presencia del imputado durante la jornada.
Ferrari relató que la denunciante se quebró en varias oportunidades durante su declaración y que incluso debió ser contenida emocionalmente luego de escuchar hablar a Blumenthal en la sala.
“Cuando escuchó su voz se puso muy mal. Después salió, me abrazó y se desarmó completamente”, sostuvo la letrada.
La abogada explicó además que, tras declarar, Valentina decidió permanecer fuera de la audiencia y otorgar poder a sus representantes legales para no volver a ingresar mientras el imputado estuviera presente.
La declaración de la denunciante fue considerada uno de los momentos más sensibles de la jornada. “Fue muy fuerte, muy cargada, pero pudo contar absolutamente todo lo que vivió”, señaló Ferrari.
También declaró la madre de Valentina, quien atravesó momentos de profundo quiebre emocional durante su testimonio, al igual que una amiga cercana de la víctima.
En paralelo, la defensa sostuvo una estrategia orientada a minimizar el relato de la denunciante y trasladar el foco de las agresiones hacia un conflicto mutuo dentro de la relación, algo que generó momentos de tensión dentro del debate oral.
Durante la audiencia también se confirmó que el teléfono celular de Valentina será sometido a peritajes y podría transformarse en una de las pruebas importantes dentro de la causa.
El juicio continuará en las próximas jornadas y todavía quedan numerosos testimonios por escuchar. Según indicó Ferrari, hay 22 testigos citados, una cifra poco habitual para este tipo de procesos judiciales.
Entre quienes deberán declarar figuran familiares de Blumenthal, testigos ofrecidos por la fiscalía y también una ex pareja del acusado, cuyo testimonio sería considerado clave por la querella para intentar acreditar un presunto patrón de conducta.
La primera audiencia dejó una escena contundente: una víctima declarando durante cuatro horas frente al tribunal, en medio de una sala atravesada por el silencio, la tensión y el peso emocional de uno de los juicios más esperados de los últimos tiempos en Alta Gracia.
