La drástica reducción del programa Remediar ya tiene consecuencias en los dispensarios del interior cordobés. Ante la falta de medicamentos esenciales, municipios y comunas del departamento Santa María multiplican gestiones, asesoramiento y acompañamiento para que los pacientes no interrumpan sus tratamientos. Falda del Carmen, La Paisanita, Villa Los Aromos, Potrero de Garay, La Serranita y Los Cedros son algunos ejemplos de esta realidad.
El ajuste nacional en materia de salud comienza a sentirse cada vez con más fuerza en las pequeñas localidades del interior. Lo que hasta hace poco era un medicamento que podía retirarse gratuitamente en un dispensario, hoy puede convertirse en una preocupación para una familia que no tiene recursos para comprarlo. La decisión del Gobierno nacional de reducir drásticamente el programa Remediar, una política sanitaria que durante más de dos décadas (y sobrevivió gobiernos de distintos colores polìticos) permitió garantizar el acceso a medicamentos esenciales, está trasladando buena parte de la demanda a las provincias, municipios y comunas.
En Córdoba, el programa pasó de distribuir 128 medicamentos diferentes en 2023 a solamente seis principios activos en septiembre de 2026. La reducción supera el 90% de la variedad que recibían los centros de atención primaria. Entre los medicamentos que quedaron fuera del nuevo listado aparecen algunos tan habituales como la metformina, utilizada para la diabetes; la levotiroxina, para problemas de tiroides; la amoxicilina y el salbutamol, utilizado en enfermedades respiratorias.
Y mientras desde Nación se habla de una «reformulación del programa para concentrar recursos en enfermedades cardiovasculares», en los pueblos y localidades del interior la preocupación tiene nombre y apellido: son vecinos que necesitan medicación permanente y que ahora deben buscar alternativas para conseguirla.
Santa María: los gobiernos locales salen a dar respuestas
En el departamento Santa María, distintas comunas y municipios comenzaron a reforzar políticas públicas de acompañamiento para aquellas personas que, prácticamente de un día para otro, se encuentran con dificultades para acceder a sus tratamientos. Uno de los ejemplos es Falda del Carmen, donde el dispensario ya no recibe los medicamentos que anteriormente llegaban a través de Remediar, al igual que el resto de los pueblos. Ante esta situación, el Gobierno local, junto a Punto Mujer, organizó jornadas especiales para ayudar a los vecinos que cobran Pensiones No Contributivas y necesitan medicación crónica a gestionar su afiliación al programa Incluir Salud.
Las actividades se realizarán los martes 3 y 17 de noviembre, de 8:30 a 12, en Punto Mujer de Valle Alegre. Para efectuar el trámite deberán presentar fotocopia del DNI, último recibo de cobro y certificado de domicilio. Pero no es una situación aislada. En La Paisanita, la Comuna también viene desarrollando un trabajo de acompañamiento a través de su trabajadora social, quien atiende los sábados y realiza gestiones para ayudar a los vecinos que necesitan sostener sus tratamientos. En Villa Los Aromos, desde el área de Salud se trabaja en la misma dirección, orientando y acompañando a las personas afectadas por las dificultades para acceder a su medicación. En La Serranita, el abordaje se realiza desde el dispensario, con la intervención de las áreas de Salud y Desarrollo Social, que buscan alternativas para quienes requieren medicamentos de manera permanente. En Los Cedros también se desarrollan acciones de acompañamiento y asistencia para dar respuesta a esta problemática en el Centro de Salud del mismo modo que en Potrero de Garay, Dique Chico, Monte Ralo y otros gobiernos locales de Santa María.
Son apenas algunos ejemplos de una situación que se repite en distintas localidades del departamento, donde las administraciones locales deben intervenir frente a necesidades que antes encontraban respuesta, al menos parcialmente, a través de un programa nacional.
El problema de fondo: ¿quién se hace cargo de los medicamentos que ya no llegan?
La Provincia de Córdoba ya manifestó formalmente su rechazo a la reducción del programa Remediar. Según los datos oficiales, entre enero y septiembre de 2026 la cantidad de tratamientos recibidos cayó un 47,5% en comparación con el mismo período del año anterior. Desde el Ministerio de Salud de la Nación sostienen que la reorganización busca priorizar las enfermedades cardiovasculares y que las provincias deben asumir la provisión de tratamientos para otras patologías.
Sin embargo, esa decisión plantea un desafío concreto para los sistemas sanitarios provinciales y locales, especialmente en comunidades pequeñas donde los presupuestos son ajustados y una parte importante de la población depende de los servicios públicos de salud.
Además, hay una diferencia fundamental: Incluir Salud es un programa federal destinado a personas que perciben Pensiones No Contributivas y cumplen determinados requisitos. Por lo tanto, puede ofrecer una alternativa a algunos pacientes, pero no reemplaza la cobertura general que históricamente brindaba Remediar.
Cuando el ajuste llega a la farmacia del dispensario
Detrás de las cifras hay adultos mayores, personas con discapacidad, pacientes diabéticos y vecinos con enfermedades crónicas que no pueden simplemente suspender un tratamiento porque el medicamento dejó de llegar. Y detrás de cada uno de esos casos aparece un municipio, una comuna, una trabajadora social o un equipo de salud intentando encontrar una solución.
La respuesta de las administraciones locales pone de manifiesto una realidad: cuando se reduce el alcance de una política sanitaria nacional, son los niveles de gobierno más cercanos a la población los que reciben primero los reclamos y deben buscar alternativas con los recursos disponibles. El interrogante es cuánto tiempo podrán los pequeños municipios y comunas sostener una demanda creciente sin mayores recursos y qué sucederá con aquellas personas que no logren acceder a una cobertura alternativa.
