El joven deportista altagraciense Mateo Espejo continúa consolidándose como una de las grandes figuras del BMX argentino y mundial. Tras un extraordinario 2025, el actual campeón mundial atraviesa un 2026 cargado de logros, reconocimientos y nuevos desafíos internacionales.
Durante su participación en el programa STREAM ABIERTO de Mi Valle Medios, junto a LUX Producciones, Mateo compartió su presente deportivo, habló de los sacrificios que implica el alto rendimiento y adelantó los objetivos que se vienen en una temporada que lo llevará nuevamente a competir en los máximos escenarios del mundo.
«Gracias a Dios arrancamos bien el año, venimos con buenas carreras y buenos resultados. Lo importante es seguir entrenando, seguir compitiendo y disfrutar los viajes sin tanta presión», expresó.
Competir sin presión, la fórmula que le dio resultados
A pesar de los títulos y las expectativas que genera cada vez que se presenta en una competencia, Mateo aseguró que aprendió a afrontar las carreras desde otro lugar.
«Todos quieren ganar y yo también quiero ganar, pero ahora trato más de disfrutar el viaje, conocer los lugares a los que voy y estar tranquilo. Cuando uno disfruta, las cosas se terminan dando», explicó.
Esa filosofía parece estar funcionando. Durante los primeros meses de 2026 obtuvo importantes victorias internacionales. En Guatemala se consagró ganador en las dos jornadas del Campeonato Centroamericano y del Caribe, mientras que en Colombia logró quedarse con el título Panamericano en una destacada actuación.
Reconocimiento en su propia ciudad
Además de los éxitos deportivos, Mateo fue recientemente distinguido por Rotary Club, un reconocimiento que recibió con enorme gratitud.
«La verdad que estoy muy agradecido por la invitación y por la distinción. He tenido varios reconocimientos y siempre son muy importantes», señaló.
El joven deportista destacó especialmente el valor que tienen estos homenajes cuando llegan desde la propia comunidad que lo vio crecer.
El gran objetivo: Australia
Tras participar en una nueva fecha del Campeonato Provincial en Río Cuarto y competir en Santiago del Estero por una nueva jornada del Campeonato Argentino, Mateo pondrá la mira en uno de los compromisos más importantes de la temporada.
El 11 de julio viajará rumbo a Australia para afrontar una nueva competencia internacional, llevando nuevamente la bandera argentina a lo más alto.
«Santiago tiene una pista muy rápida y con características similares a las de Australia, por eso vamos a tratar de aprovecharla al máximo para llegar de la mejor manera», explicó.
Formando a las nuevas generaciones
Además de competir, Mateo dedica gran parte de su tiempo a entrenar a niños y jóvenes que se inician en el BMX. Actualmente trabaja con alrededor de 25 alumnos y celebra el crecimiento que viene teniendo la disciplina en Alta Gracia.
«Los chicos están creciendo muchísimo. Tengo varios que vienen liderando sus categorías y eso demuestra que el trabajo que hacemos en los entrenamientos está dando resultados», comentó.
También destacó que cada vez son más los niños y niñas que se acercan a las escuelitas deportivas para dar sus primeros pasos sobre la bicicleta.
«Eso es fundamental porque de ahí salen las nuevas generaciones», aseguró.
El sacrificio detrás de cada logro
Durante la entrevista, Mateo habló con sinceridad sobre las renuncias que implica perseguir un sueño deportivo.
«No fui a muchos cumpleaños de 15, muchas veces me voy antes de reuniones familiares o directamente no voy. Son decisiones que uno toma porque sabe cuál es su objetivo», contó.
Lejos de lamentarlo, considera que el esfuerzo tiene recompensa.
«Todo ese sacrificio después se transforma en viajes, experiencias y oportunidades que disfruto muchísimo.»
Un mensaje para quienes sueñan con llegar lejos
Consultado sobre qué necesita un niño que quiera iniciarse en el BMX, Mateo fue claro: la pasión es el punto de partida.
«Lo primero es que le guste la bicicleta. Después tiene que entender que nada llega de un día para el otro. Es un proceso, hay que entrenar, tener paciencia y disfrutar el camino.»
Su historia es un ejemplo de perseverancia, disciplina y amor por el deporte. Con apenas unos años de carrera, ya logró posicionarse entre los mejores del mundo, sin perder la humildad ni el compromiso con su comunidad.
El apoyo incondicional de la familia
Antes de despedirse, Mateo quiso agradecer especialmente a quienes lo acompañan en cada paso de su carrera: sus padres, sus abuelos, su hermana Delfina, sus entrenadores, alumnos y amigos.
«Mi familia es fundamental. Siempre están conmigo, acompañándome en cada viaje y en cada competencia», expresó.
Mientras se prepara para nuevos desafíos internacionales, Alta Gracia sigue celebrando los logros de uno de sus máximos representantes deportivos, un joven que demuestra que el talento, acompañado de esfuerzo y dedicación, puede llevar muy lejos.
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