Los Cedros escribió una de las páginas más emotivas de su historia: llegaron las primeras escrituras para los habitantes del pueblo

Después de más de 30 años de gestiones, espera y perseverancia, Los Cedros vivió una jornada que quedará marcada para siempre en su historia. Este jueves 22 de octubre, 46 familias participaron de la firma de sus primeras escrituras, en el inicio de un proceso que permitirá regularizar más de 400 propiedades de la localidad.

No fue un acto más. Hubo lágrimas, abrazos, recuerdos y una emoción compartida entre vecinos que esperaron durante décadas para obtener el título de propiedad de sus hogares.

La jornada contó con la presencia de la jefa comunal, Viviana Spadoni; el exjefe comunal Hugo Suárez, quien impulsó las gestiones durante más de tres décadas, y el secretario de Escrituración del Gobierno de Córdoba, Dr. Alfredo Germán Magallanes con su equipo técnico.

Se trata de un acontecimiento histórico que marca el comienzo de la normalización dominial y catastral de Los Cedros y representa mucho más que un trámite administrativo: es la posibilidad de garantizar seguridad jurídica y dejar un patrimonio a las próximas generaciones.

Para comprender la importancia de esta jornada hay que remontarse a los orígenes de la localidad.

Según explicó Hugo Suárez, la empresa loteadora Los Cedros SRL quebró sin haber transferido los títulos de propiedad a quienes habían adquirido los terrenos. Las propiedades permanecieron registradas a nombre de aquella firma, dando inicio a un complejo proceso legal y administrativo.

“Hace más de 30 años que comenzamos con este trámite. Fue muy engorroso porque no se trataba solamente de una escritura, sino de toda la localidad”, recordó.

Durante ese tiempo, Los Cedros también debió resolver necesidades básicas para sus habitantes. “No teníamos agua, no teníamos luz, necesitábamos la escuela, el dispensario. Era un campo que se loteó y quedó como campo”, relató el exjefe comunal.

Con los años llegaron los servicios, las calles, el alumbrado y las instituciones. Sin embargo, la escrituración seguía siendo una deuda pendiente.

El camino tampoco fue sencillo desde lo legislativo. Suárez recordó que hubo dos leyes de expropiación cuyos plazos vencieron antes de que una nueva normativa permitiera finalmente avanzar hacia la regularización de las propiedades. Uno de los testimonios más conmovedores de la jornada fue el de Hugo Suárez, quien durante sus años al frente de la Comuna había manifestado reiteradamente su deseo de entregar las escrituras a los vecinos.

“En algún momento pensamos que ya no iba a salir”, reconoció al recordar los obstáculos que atravesaron durante tantos años.

Y resumió la emoción del momento con una frase cargada de significado: “Pusimos una semilla hace más de 30 años atrás y hoy estamos recogiendo el fruto”.

Suárez también tuvo palabras especialmente emotivas para quienes lo acompañaron durante todo este proceso y fallecieron sin llegar a presenciar este logro.

“Que yo esté para entregar la escritura es lo mejor que puede pasar, no tanto por mí, sino en homenaje a todos aquellos que me ayudaron y que ya no están acá”, expresó.

La actual jefa comunal, Viviana Spadoni, destacó el trabajo realizado durante décadas y el acompañamiento del Gobierno provincial para alcanzar este objetivo.

“Estoy muy feliz. Se ha hecho un trabajo muy importante para Los Cedros y se ha logrado cumplir el objetivo que veníamos esperando”, señaló en diálogo con Mi Valle Medios.

Spadoni puso en valor especialmente la perseverancia de Hugo Suárez, quien sostuvo las gestiones durante buena parte de la historia institucional de la localidad.

“Fue una lucha constante y perseverante de Hugo para que esto fuera una realidad”, destacó.

También recordó cómo se vivió la noticia cuando la Comuna recibió la confirmación de que finalmente se realizaría la primera entrega.

“Cuando nos llamaron los otros días y nos dijeron, en la Comuna fue una fiesta. Mucha emoción, mucha alegría”, contó.

Para la jefa comunal, el acontecimiento representa además un paso fundamental en el crecimiento y la consolidación de Los Cedros.

“Los primeros habitantes no tenían luz, no tenían agua, no tenían calles, eran caminos solamente. Imaginate lo que significa ahora ser propietarios y tener sus viviendas a su nombre”, expresó.

Por su parte, el secretario de Escrituración de la Provincia, Alfredo Magallanes, explicó que la ley que permitió avanzar con el proceso fue sancionada en 2020 y que durante 2025 pudieron concretarse las tareas de mensura y subdivisión necesarias para llegar a esta instancia.

El funcionario destacó que la entrega de escrituras representa seguridad jurídica, tranquilidad y la posibilidad de transmitir un patrimonio familiar a las futuras generaciones.

“Significa garantizar un legado para los hijos, para los nietos”, afirmó. Además, explicó que las escrituras se inscriben bajo el régimen de protección de la vivienda, conocido como bien de familia, que contempla protección frente a determinados embargos.

“Además de la seguridad jurídica que significa tener la escritura de su vivienda, también está la tranquilidad de que eso va a poder ser legado a futuro”, remarcó.

Está primera jornada representa apenas el comienzo. Según explicaron las autoridades, el proceso continuará con nuevas entregas hasta alcanzar más de 400 propiedades de Los Cedros.

Detrás de cada escritura hay historias familiares, años de sacrificio, generaciones que levantaron sus hogares y vecinos que, incluso, partieron sin llegar a ver concretado este sueño.

Por eso, lo ocurrido este jueves fue mucho más que un acto institucional. Fue el resultado de más de tres décadas de perseverancia, de gestiones que atravesaron distintas etapas y de una comunidad que creció mientras esperaba resolver una de sus mayores deudas históricas.

Los Cedros comenzó a escribir una nueva etapa de su historia. Una en la que aquellos terrenos que alguna vez fueron parte de un campo se transformaron en hogares y donde, finalmente, las familias empiezan a tener en sus manos el documento que acredita legalmente lo que construyeron durante toda una vida: su propia casa.