Nuevos testimonios permiten reconstruir parte de los últimos minutos de las cuatro personas que murieron en el trágico siniestro ocurrido el domingo por la noche sobre la ruta provincial C-45, en el sector conocido como Camino de los Lecheros, en jurisdicción de Alta Gracia.
Las víctimas fueron identificadas como Pablo César, Jésica Garrido, Yanina Garrido y Danilo Díaz, todos oriundos de Bouwer. Regresaban hacia su localidad después de haber atravesado una situación inesperada que comenzó con un accidente protagonizado por Danilo, quien había despistado con su motocicleta en la zona de Falda del Carmen.
De acuerdo con la información conocida, Danilo Díaz se accidentó mientras circulaba en moto y fue trasladado al Hospital Arturo Illia de Alta Gracia para recibir atención médica. A partir de esa situación, familiares y allegados se trasladaron hasta la zona para asistirlo.
También intervino personal de Bomberos, que brindó asistencia al joven luego de la caída.
Una cadena de hechos que terminó en tragedia
Luego de recibir atención médica, parte del grupo regresó para buscar la motocicleta de Danilo, que había quedado en el lugar del accidente.
Una vez reunidos nuevamente, emprendieron el regreso hacia Bouwer. Fue durante ese trayecto cuando, por causas que todavía son materia de investigación, se produjo el fatal choque sobre la C-45.
En el siniestro también estuvo involucrado un vehículo RAM, cuyo conductor fue identificado como Carlos Ríos, oriundo de Rafael García, aunque residía en Alta Gracia.
Las circunstancias exactas en las que se produjo la colisión todavía son investigadas y serán las pericias las que permitan establecer cómo ocurrió el impacto.
Una escena que todavía genera conmoción
La secuencia genera aún mayor impacto entre quienes tuvieron contacto con las víctimas apenas minutos antes de la tragedia.
Médicos, bomberos, policías y otras personas que participaron de la asistencia del primer accidente no salen de su asombro al conocer lo ocurrido poco después.
Uno de los testimonios recogidos grafica con crudeza esa cercanía temporal: un efectivo policial recordó que minutos antes había estado conversando con integrantes del grupo, en un momento absolutamente cotidiano, mientras compartían unos criollitos.
Poco después, esas mismas personas protagonizarían el accidente que terminó con cuatro víctimas fatales.
Ese contraste entre una conversación distendida y lo sucedido apenas minutos más tarde es uno de los aspectos que más conmoción generó entre quienes estuvieron con ellos durante aquellas últimas horas.
El antecedente de Danilo
Como parte de la reconstrucción de la secuencia, también trascendió que Danilo Díaz ya había sufrido anteriormente un accidente de consideración.
En aquella oportunidad había sufrido una importante lesión en la cabeza que requirió varios puntos de sutura. En esta ocasión volvió a accidentarse mientras circulaba en motocicleta y debió ser trasladado al Hospital Illia para su atención.
Sus familiares acudieron para acompañarlo, asistirlo y posteriormente recuperar la motocicleta antes de emprender el regreso.
Cuatro vidas perdidas y una investigación en marcha
El fatal accidente ocurrió durante la noche del domingo sobre la ruta provincial C-45, en el sector conocido como Camino de los Lecheros.
Como consecuencia de la colisión, Pablo César, Jésica Garrido, Yanina Garrido y Danilo Díaz perdieron la vida.
Los cuatro eran oriundos de Bouwer y regresaban a su localidad luego de haber acompañado a Danilo tras el accidente con su motocicleta.
En el otro vehículo involucrado viajaba Carlos Ríos, oriundo de Rafael García y residente en Alta Gracia.
La mecánica del siniestro continúa bajo investigación. Mientras tanto, los testimonios permiten reconstruir una dramática sucesión de hechos: un accidente en moto, el traslado al hospital, familiares que llegaron para asistir al joven, el regreso para buscar la motocicleta y, finalmente, el viaje de vuelta a Bouwer que terminó de manera trágica sobre la C-45.
