La Quintana: robaron en la casa de Gonzalo, el joven al que ayudó Santiago Maratea para que pudiera seguir estudiando

La inseguridad continúa generando preocupación en La Quintana. Esta vez, la víctima fue Gonzalo, el joven que tiempo atrás recibió la ayuda de Santiago Maratea para poder continuar con sus estudios universitarios.

El hecho ocurrió entre las 19 y las 21 del pasado domingo, cuando Gonzalo había salido de su vivienda, ubicada en la localidad de La Quintana. Su madre, Silvia, tampoco se encontraba en el domicilio, ya que actualmente trabaja en un geriátrico de Alta Gracia con un régimen de 24 horas de trabajo por 48 de descanso.

Al regresar, el joven encontró una ventana rota, toda la casa revuelta y el faltante de numerosos elementos. Los delincuentes se llevaron una garrafa, electrodomésticos, tarjetas y pertenencias personales. Pero el golpe más duro fue el robo de su mochila, donde guardaba la notebook, un reloj, apuntes y todo el material que utiliza para estudiar en la universidad.

Silvia dialogó con Mi Valle Medios y no ocultó su indignación. Incluso contó que, al encontrarse con quienes serían los responsables, les dijo: «Den gracias a Dios que yo no estaba«, reflejando la impotencia que siente la familia tras el robo y afirmando que «todos en el pueblo sabemos quiénes son», sentenció.

La mujer también relacionó el episodio con la creciente inseguridad que atraviesa la localidad. «Esto ya es tierra de nadie. Estamos bajo la órbita de San Isidro, pero parece que a nadie le importa lo que nos pasa. Presentamos notas por la recolección de residuos, la poda, el estado de las calles y no pasa absolutamente nada. Por eso decidimos llevar el reclamo directamente a la Provincia, como si no tuviéramos comuna», expresó.

Según afirmaron los vecinos, en los últimos días se registraron alrededor de doce robos en La Quintana y  aseguran conocer quiénes serían los responsables.
«Ya sabemos todos quiénes son. Yo fui personalmente a denunciarlos con nombre y apellido ante la Policía y les pido a los demás vecinos que hagan lo mismo. Sabemos quiénes son, pero no se hace nada«, afirmó.

El caso vuelve a poner sobre la mesa el reclamo de los vecinos de La Quintana, quienes denuncian una escalada de hechos delictivos y aseguran no encontrar respuestas. En el caso de Gonzalo, además de las pérdidas materiales, el mayor daño fue quedarse sin las herramientas con las que construía día a día su sueño de recibirse.