El presidente electo del Comité Departamental Santa María de la Unión Cívica Radical analizó el proceso interno previsto para este domingo, que involucra establecimientos educativos de Falda del Carmen, Villa del Prado y Alta Gracia. Aseguró que todavía existen conversaciones para evitar la elección en el principal circuito del departamento y reclamó que el radicalismo deje atrás las disputas internas para recuperar protagonismo político y electoral.
La Unión Cívica Radical se prepara para renovar sus autoridades partidarias este domingo en distintos puntos de la provincia. En el departamento Santa María, aunque hubo acuerdos en varios circuitos, la situación de Alta Gracia permanecía abierta y dos listas se encaminaban a competir en las urnas.
La organización del proceso electoral llevó a disponer establecimientos educativos en Falda del Carmen, Villa del Prado y Alta Gracia. Sin embargo, según explicó a Mi Valle Medios el dirigente radical Iván Ruano, las conversaciones continuaban y todavía existían posibilidades de alcanzar un acuerdo que evitara la interna en el circuito más importante del departamento.
- —¿Qué se vota concretamente este domingo en el departamento Santa María?
—En principio, en el departamento hubo acuerdo en Villa del Prado, Villa Ciudad de América y Rafael García, así que quedaría solamente Alta Gracia. Estamos minuto a minuto tratando de cerrar para que no haya internas, pero inicialmente había una competencia entre dos listas.
Alta Gracia es el circuito más importante del departamento. El Comité Departamental ya está constituido, las listas fueron proclamadas y hemos logrado un gran acuerdo. Falta resolver cómo quedará la dirigencia de Alta Gracia, pero soy bastante optimista y creo que antes del domingo podemos llegar a un entendimiento.
- —¿Por qué, a pocas horas de la elección y con tres escuelas afectadas, todavía no está confirmado si se votará?
—No puede ser que estemos a dos días de votar y todavía no tengamos en claro qué vamos a hacer. Espero que la situación pueda resolverse antes del domingo.
Yo espero no votar, pero no por esquivar las urnas, sino porque creo que debemos agotar las posibilidades de alcanzar un acuerdo. De todos modos, hay personas vinculadas a la organización electoral que están trabajando con la Carta Orgánica y con todo el proceso necesario.
- —¿Qué nivel de participación espera en caso de que finalmente haya elecciones?
—No sé si será una participación masiva. La gente no está demasiado entusiasmada con ir a votar en la interna de un partido que hoy no aparece con expectativas concretas de gobierno. Esa es la verdad y tenemos que ser sinceros.
Por eso el desafío no es solamente organizar una elección interna, sino reconstruir un partido que vuelva a generar interés y expectativas en la sociedad.
- —¿La falta de competencia en varios circuitos le resta legitimidad al proceso?
—Creo que este proceso es más legítimo que muchos de los anteriores. Los mandatos terminaron en tiempo y forma, después de dos años. Generalmente, el radicalismo prorrogaba sus autoridades y esta vez no ocurrió.
Es uno de los procesos de renovación de autoridades con mayor legitimidad que tuvo el radicalismo en los últimos veinte años. Después, la verdadera legitimidad te la da el trabajo que hacés.
La respuesta la tendremos dentro de dos años, cuando terminen los actuales mandatos. Espero que entonces pueda decir que logramos transformar el departamento Santa María, construir un radicalismo más unificado, con mayor participación y con una atracción electoral que hoy ha perdido.
- —El sector Más Radicalismo cuestionó el armado departamental. ¿Cómo será la relación después de la interna?
—Trato de no hablar de rivales internos. Entiendo que este fue un proceso de selección de autoridades y que, una vez terminado, debemos sentarnos con todos.
El primer día después de la elección me voy a reunir con los integrantes de Más Radicalismo y con todas las autoridades que hayan sido proclamadas o electas, independientemente del sistema mediante el cual hayan llegado.
El gran desafío del departamento es trabajar unidos para que el radicalismo vuelva a ser una fuerza con atracción electoral.
- —¿Hoy el radicalismo de Alta Gracia está demasiado atravesado por sus disputas internas?
—Alta Gracia es el circuito que tiene mayor peso dentro del departamento, así que no podemos distraernos con sus problemas internos.
Es un circuito que tiene que trabajar de manera más unificada, dejar atrás las internas que arrastra desde la época en que el radicalismo fue gobierno y entender que el objetivo debe ser volver a gobernar, no cobrarse cuentas entre dirigentes.
Ese no es solamente un desafío de Alta Gracia. También es un problema que atraviesa al radicalismo provincial y nacional.
- —¿Las internas debilitan necesariamente al partido?
—Internas existen en todos los partidos. También las hay dentro del Gobierno provincial y del Gobierno nacional. Pareciera que el radicalismo fuera el único espacio que tiene discusiones internas, pero no es así.
Las internas son un proceso natural de discusión. Son sanas y necesarias para pensar, escuchar y compartir ideas. El problema aparece cuando se convierten en peleas de fondo que continúan después de la elección.
El radicalismo no puede transformar una discusión interna en una ruptura permanente.
- —¿Cuál debería ser el principal objetivo del radicalismo después del domingo?
—El radicalismo tiene que modernizarse, estudiar cada región y hacer una autocrítica. Tiene que volver a estar presente en la conversación social, algo que ha perdido.
Debe reestructurarse como un partido moderno, preparado y con capacidad para estudiar los problemas de la sociedad. Tenemos cuadros políticos muy importantes, pero necesitamos construir propuestas, ideas y proyectos.
No se trata solamente de impulsar nombres o candidaturas. El radicalismo tiene que volver a discutir ideas y ofrecer alternativas concretas.
- —¿Se puede reconstruir territorialmente el partido en todas las localidades del departamento?
—En cada pueblo hay por lo menos un radical, así que el partido puede reconstruirse en todas las localidades.
Quizás no siempre podamos constituir formalmente un circuito porque la estructura partidaria exige una determinada cantidad de titulares y suplentes. Esa organización fue diseñada cuando el radicalismo tenía una presencia territorial mucho mayor.
Pero vamos a buscar a cada radical de cada localidad. La reconstrucción territorial será una de las prioridades del Comité Departamental.
- —¿Ya piensa en candidaturas para las próximas elecciones?
—Trato de no hablar de candidaturas, especialmente cuando todavía no sabemos cuándo serán las elecciones provinciales.
Mi desafío es que el radicalismo llegue a ese momento con opciones, tanto de personas como de ideas. Necesitamos estudiar cada sector, interpretar a la sociedad y elaborar propuestas.
El radicalismo tiene que volver a ser una fuerza competitiva, pero esa reconstrucción no puede comenzar por los nombres. Tiene que comenzar por las ideas, la organización y el trabajo territorial.
- – ¿Quiénes son los candidatos y cuáles son las listas?
Hay dos lista, una de Flavio Molgara (actual presidente del comité), la lista se llama «Por más Radicalismo» y la otra es César Navarro de la lista «Generación X».
Una elección todavía abierta
Mientras avanzaban los preparativos para la votación y se disponían establecimientos educativos en Falda del Carmen, Villa del Prado y Alta Gracia, Ruano sostuvo que las negociaciones seguían activas para alcanzar un acuerdo en el circuito altagraciense.
Más allá de que finalmente haya o no urnas este domingo, el dirigente reconoció que el radicalismo enfrenta un desafío más profundo: superar las disputas internas, recuperar presencia territorial y volver a presentarse ante la sociedad como una alternativa política con propuestas y aspiraciones de gobierno.
