El Festival de Fotografía Impresa llega a Alta Gracia en la búsqueda por su descentralización

Aníbal Mangoni, uno de los encargados de llevarlo adelante charló con Mi Valle acerca del evento que se desarrollará en el Museo de la Estancia Jesuítica.

El festival de Fotografía Impresa tendrá su séptima edición en la ciudad de Alta Gracia, más precisamente en el Museo de la Estancia Jesuítica, este sábado 12 de febrero a partir de las 18.00hs.

Cubierto de tres secciones, con distintos focos de atención, el evento tiñe a la ciudad de nuevas perspectivas. El lugar de presentación, además, brinda la posibilidad de crear enlaces, interacción entre el festival, su proyecto, y la población local.

Es por esto que, para una mejor presentación, dialogamos con Aníbal Mangoni, uno de los coordinadores del encuentro, quien brindó más que detallada información sobre el porqué hay que asistir a la propuesta. Conocé de qué se trata.

A nivel social, ¿qué objetivo tiene presentar el festival?

Hay distintas aristas. Desde donde genereamos el Festival es un espacio de formación que se llama C.E.F (Centro de Estudios Fotográficos). Entonces está muy sesgado con la idea de información, hay un interés de que en cada una de las presentaciones cada uno de los invitados e invitadas estén presentando proyectos, sean de pequeña, mediana o gran escala a nivel institucional. Se pongan -además- en juego los procesos; es decir, esta idea de que la complejidad es pensar un formato como pensar un libro. Entiendo también que podemos abordar, conocer esas experiencias que las personas han tenido y el proceso llevado puede acercar a generarnos.

En una segunda instancia hay algo que me interesa que tiene que ver con los cruces que se generan entre los distintos invitados e invitadas y quienes van a participar del festival. Todo ese diálogo que se puede estar generando, la gran apuesta son esos vínculos que se pueden llegar a establecer a partir de ese encuentro, ese día, el término encuentro es algo que ponemos mucho en juego.

Como una tercer línea, es la séptima edición y ya a partir de la quinta empezamos a pensar la idea de la descentralización, para ponerlo en juego en la sexta. Estaba planificado ir a Alta Gracia en abril del 2020, pero nos agarró pandemia y quedamos acá. Nos encontramos como diciendo, que es lo que sucede en Buenos Aires, todo sucede en Buenos Aires, y ese mismo gesto lo tenemos en Córdoba capital para con el resto de la provincia. Por eso, creo, hay que estar atento a eso que a veces uno critica o ve, y tratar de abrir un poco ese juego. En esta edición que podemos concretarlo la idea es empezar a descentralizarnos y abrir el juego, eso son los tres objetivos sociales.

En relación al armado, ¿cómo va a estar dispuesto el festival?

Vamos a tener tres sectores. El primer sector es la exposición que enmarca el festival que se llama “Biblioteca colectiva”, y esta armada a partir de ¿’me prestás dos libros de tu biblioteca’?. A partir de estos préstamos tenemos una serie de mesas con libros, libros que vienen de estas bibliotecas, cada libro abajo tiene el dato de a quién le pertenece, en ese a quién le pertenece ya hay una intención de construir una red. ‘Me interesó este libro, quiero volver a verlo, ¿de quién es?, es de Daniel, okey bueno Daniel ¿me prestás este libro?. Esa es la intención de la biblioteca colectiva, vamos a tener un sector que va estar preparado para una serie de conversatorios, donde va a haber tres charlas, y una tienda de publicaciones. También vamos a estar preparados en un cuarto sector con una pantalla donde va a haber un ‘djbock‘, que va a generar la misma acción de un dj pero a partir de lo tratado.

Para quién no esté relacionado y se encuentre por primera vez con el evento, ¿cómo presentarías a la fotografía impresa?.

Como una posibilidad. Estamos muy acostumbrados a pensar la imagen fotográfica como un objeto único, y en un sentido impreso podemos encontrar con que una imagen está dialogando con la que continúa, y en ese pasar de una imagen a otra es donde se genera como una tercera imagen que es lo que conlleva un lenguaje poético, nos lleva a construir una emoción, un sentir, una traducción de lo que estamos viviendo en un plano interno. Entiendo que pensar una narrativa de imágenes pasa un poco por ese lado. Entonces defino a la fotografía impresa como la posibilidad de una construcción de narrativas, la posibilidad de mirar imagenes contextualizadas en un eje narrativo.

Para finalizar, ¿qué valor tiene abrir al público este tipo de proyectos?

He aprendido y aprehendido la fotografía a partir de la formación, formándome como formador, y siento que la posibilidad de estos festivales son instancias de formación muy amplia, muy fuera de eje, muy fuera de lo habitual, eso es super placentero y lo vivo de una manera super placentera, gustoso de tener la posibilidad de generar esta acción, de que tengamos, porque maquinarla es una de las tantas aristas o eslabones que hay dentro, tanto en quién va como esta entrevista, como parte del equipo que esta laburando.

Foto de portada, Sebastian Salguero / Convivimos

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