Hay historias que demuestran que siempre puede haber nuevos comienzos, proyectos por descubrir y motivos para seguir creando. La de Mimi y Eduardo es una de ellas: una pareja que volvió a encontrarse después de 50 años, decidió compartir la vida y encontró en las manualidades una nueva pasión para desarrollar juntos.
Ambos tienen más de 70 años, viven en el Valle de Anisacate y llevan adelante Almas Artesanas, un emprendimiento que comenzó hace aproximadamente un año y que reúne creatividad, trabajo manual y una especial dedicación por los detalles.
Sus producciones pueden encontrarse en el Paseo de Artesanos de Villa La Bolsa, donde presentan distintas creaciones pensadas para decorar, regalar y darle un toque especial a los hogares.
Un reencuentro que abrió nuevos caminos
Mimi y Eduardo se conocieron durante la adolescencia, pero la vida los llevó por caminos diferentes. Después de cinco décadas volvieron a encontrarse y, hace cuatro años, decidieron apostar por compartir esta etapa de sus vidas.
Se definen como una pareja inquieta, de esas a las que el sedentarismo no les resulta atractivo. A los dos les gustan las manualidades y encontraron en esa afinidad una oportunidad para compartir tiempo, desarrollar sus habilidades y construir un proyecto en común.
Así comenzó a tomar forma Almas Artesanas, una iniciativa que nació de las ganas de hacer, crear y mantenerse activos, demostrando que la creatividad y el entusiasmo no entienden de edades.
Casitas, madera y creaciones hechas a mano
Dentro de sus especialidades se destacan las casitas para pájaros y las distintas casitas decorativas para el hogar. Algunas están pensadas para embellecer espacios, jardines y rincones especiales, mientras que otras tienen también una utilidad práctica.
Eduardo disfruta especialmente del trabajo con madera, una actividad que ocupa un lugar importante en las producciones del emprendimiento. A partir de ese trabajo, junto con la impronta decorativa que ambos aportan, van dando forma a piezas con personalidad propia.
También realizan portaesencias y otros objetos artesanales que buscan combinar decoración, funcionalidad y originalidad.
Cada creación tiene un estilo particular, con detalles pintados, colores y motivos que reflejan el trabajo manual y la dedicación que hay detrás de cada pieza.
Un proyecto para seguir creando y compartiendo
Para Mimi y Eduardo, Almas Artesanas representa mucho más que una actividad comercial. Es una manera de mantenerse activos, compartir una pasión y disfrutar del proceso de crear juntos.
Desde el Valle de Anisacate, llevan adelante este proyecto que les permite encontrarse con otras personas, participar de espacios artesanales y mostrar el resultado de su trabajo.
Su historia también deja un mensaje: siempre hay tiempo para descubrir nuevos intereses, animarse a emprender y encontrar actividades que llenen de entusiasmo la vida cotidiana.
Porque, después de un reencuentro que llegó medio siglo más tarde, Mimi y Eduardo siguen escribiendo su historia. Esta vez, entre madera, pinceles, casitas y creaciones hechas con amor.
Cómo conocer Almas Artesanas
Quienes quieran conocer sus trabajos y consultar por sus creaciones pueden encontrarlos en Instagram como @mimirosalen.
También pueden comunicarse por WhatsApp al 2223423049 y acercarse a conocer sus producciones en el Paseo de Artesanos de Villa La Bolsa.
Almas Artesanas: creaciones hechas con amor.

