Despeñaderos Florece: el fenómeno que enamora a visitantes de todo el país

Lo que hace algunos años era un basural a cielo abierto, hoy es uno de los atractivos turísticos más originales de Córdoba y uno de los pocos espacios de su tipo en Argentina. Despeñaderos Florece se consolidó como un verdadero símbolo de transformación ambiental, producción sustentable y desarrollo local, recibiendo durante estas vacaciones de invierno a visitantes provenientes de Santa Fe, Buenos Aires, Mendoza, Entre Ríos y distintos puntos del país.

Cada julio, cuando los tulipanes alcanzan su máximo esplendor, el predio se convierte en una postal de colores que atrae a cientos de personas por día. Familias, fotógrafos, turistas y amantes de las flores llegan para recorrer sus senderos, disfrutar de una experiencia diferente y descubrir cómo un terreno abandonado se transformó en un espacio lleno de vida.

Un proyecto que transformó un basural en un orgullo para Despeñaderos

El origen de Despeñaderos Florece está vinculado a un proyecto conjunto entre la Municipalidad de Despeñaderos, la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Córdoba y el Ministerio de Bioagroindustria, con el objetivo de impulsar la floricultura sustentable, generar empleo local y recuperar un espacio degradado ambientalmente.

Lo que antes era un basural terminó convirtiéndose en un campo productivo donde hoy se cultivan flores de corte, aromáticas, plantas nativas y, especialmente, los tulipanes que le dieron reconocimiento nacional al emprendimiento.

Detrás del proyecto trabaja un equipo de emprendedoras y productores locales que no solo cultivan flores, sino que también reciben a los visitantes y comparten los secretos de cada especie durante las visitas guiadas.

Mucho más que tulipanes

Aunque los tulipanes son los grandes protagonistas del invierno, el predio ofrece flores durante prácticamente todo el año.

En sus invernaderos se producen gerberas, statices y otras flores de corte destinadas a ramos y arreglos florales. En primavera y verano florecen rosas, alelíes, conejitos, crisantemos, asters y girasoles de distintos colores.

También se cultivan plantas aromáticas como lavanda, peperina, manzanilla, romero, tomillo, orégano, menta y ruda, además de especies nativas que forman parte del paisaje serrano.

Una experiencia para todos los sentidos

Uno de los grandes atractivos es Despeñaderos Té, una propuesta que combina naturaleza y gastronomía.

Quienes visitan el predio pueden disfrutar de desayunos o meriendas gourmet elaborados por emprendedoras locales, con una cuidada selección de pastelería artesanal.

La experiencia incluye un recorrido por el campo de flores y la posibilidad de degustar el exclusivo blend de té de Despeñaderos, elaborado con flores cultivadas en el propio predio, entre ellas lavanda, manzanilla y peperina, que le otorgan un aroma y sabor únicos.

Además, los visitantes pueden llevarse flores recién cosechadas, ramos, plantines y distintos productos elaborados en el lugar.

Un paseo ideal para estas vacaciones de invierno

Durante julio, el paisaje cambia por completo gracias a la floración de los tulipanes, convirtiéndose en uno de los escenarios más fotografiados de la provincia.

El recorrido permite conocer cómo se producen las flores, aprender sobre cultivo sustentable, disfrutar del entorno natural y vivir una experiencia diferente muy cerca de Córdoba capital.

Por su belleza y originalidad, Despeñaderos Florece se ha convertido en uno de los destinos más elegidos del Valle de Paravachasca durante el invierno.

¿Cómo visitar Despeñaderos Florece?

Las visitas se realizan con reserva previa, ya que la demanda durante la temporada de tulipanes es muy alta.

Reservas: 3547 31-6195

Los organizadores recomiendan reservar con anticipación para asegurar un lugar y disfrutar de una experiencia que combina naturaleza, producción local, gastronomía y turismo sustentable en uno de los rincones más sorprendentes de Córdoba.