Lo que debía ser una discusión técnica sobre la actualización de las dietas del Concejo Deliberante terminó en un episodio político de alto voltaje. El intendente de Toledo, Sergio Marín, salió en un medio provincial a afirmar que los concejales pasarían a cobrar más de 12 millones de pesos mensuales. El problema: ese número es falso.
La afirmación se basó en una interpretación errónea del artículo 5 de la ordenanza, que fija como base el 2% del presupuesto municipal. Ese porcentaje —como marca la Ley Orgánica Municipal 8102— es un tope global, no un monto individual.
Según explicaron los propios concejales (hecho que también se explica en la ley) el cálculo correcto es otro:
–Presupuesto: alrededor de 7.400 millones de pesos
-2%: 148 millones anuales
Ese monto se divide entre los 7 concejales y 3 miembros del Tribunal de Cuentas. Luego se divide en 12 meses
Resultado: 1.233.000 pesos mensuales por persona, que tras descuentos queda en aproximadamente 837.000 pesos de bolsillo.
Muy lejos de los “12 millones” que se instalaron públicamente.
Desde el propio Concejo reconocen que el artículo puede dar lugar a confusión. Pero también marcan una diferencia clave: el error fue de redacción, no de fondo.
“El que conoce la ley sabe que el 2% es un tope. Eso se divide entre los siete concejales y los tres tribunos. Nunca podría ser un monto individual. Claramente acá hubo otra animosidad».
La explicación deja en evidencia que la interpretación difundida no solo es incorrecta, sino que desconoce el marco legal vigente. El trasfondo: tensión política y falta de diálogo
El episodio no ocurre en el vacío. Según relatan desde el cuerpo legislativo, el vínculo con el Ejecutivo es prácticamente inexistente.
“No hay diálogo. Los proyectos entran sin información, a último momento, y se pretende que se aprueben como una escribanía”.
Incluso mencionan casos concretos: iniciativas sin montos definidos, modificaciones sobre la marcha y diferencias en cifras que obligaron a frenar tratamientos.
En ese contexto, la polémica por las dietas aparece como un nuevo capítulo de una relación desgastada.
De la corrección interna al micrófono abierto
Uno de los puntos más sensibles es el camino que tomó el intendente. Según los concejales, cuando detectó el error en el presupuesto, no lo llevó al plano público. Pero cuando el tema se formalizó por ordenanza, la reacción fue otra: “En vez de plantearlo institucionalmente, salió a los medios a instalar que nos queríamos aumentar el sueldo”.
La decisión de exponer el tema con datos incorrectos no solo generó confusión, sino que impactó directamente en la percepción de la comunidad.
El efecto: dudas, enojo y desgaste institucional
En una localidad pequeña, donde la política se vive de cerca, el efecto fue inmediato. La idea de sueldos millonarios en la dirigencia encendió críticas y cuestionamientos.
Pero con el correr de las horas, y a partir de las aclaraciones, lo que empezó a instalarse fue otra cosa: la sensación de un error grave en la comunicación oficial.
Un dato que agrava el escenario
La ordenanza, además, tiene carácter retroactivo al 1 de enero de 2026. Un detalle que, mal interpretado, alimentó aún más el ruido inicial. Sin embargo, incluso contemplando ese punto, los números siguen lejos de lo que se difundió.
Un Concejo con mayoría opositora
El trasfondo del conflicto también tiene una explicación política. El Concejo Deliberante de Toledo hoy funciona con mayoría opositora, un escenario que no era el original al inicio de la gestión.
Cuando Sergio Marín asumió la intendencia bajo el sello de Juntos por el Cambio, contaba con mayoría propia en el cuerpo legislativo. Sin embargo, con el correr del tiempo, ese esquema se desarmó: concejales que formaban parte de su espacio se alejaron y conformaron un nuevo bloque de perfil vecinalista.
Según expresaron los propios ediles, la ruptura se dio por diferencias en la forma de conducción, a la que calificaron como “autoritarismo y vicios de la vieja política a la que el supuestamente venía a enfrentar”.
Actualmente, el Concejo está integrado por siete miembros: dos del oficialismo (Juntos por el Cambio, con predominio radical), dos de Hacemos Unidos por Córdoba, dos del vecinalismo surgido de aquella ruptura y un representante libertario.
En ese contexto, la relación entre el Ejecutivo y el Legislativo atraviesa un escenario de tensión permanente, donde cada decisión adquiere una lectura política más profunda que la meramente administrativa.
PROY ORD – ADECUACION DE DIETAS
