El dirigente radical desembarcó en Alta Gracia para acompañar la asunción de las nuevas autoridades de la UCR departamental y no se guardó nada. Habló de nepotismo, cuestionó duramente a los hermanos Torres, descalificó al actual responsable del Ejecutivo municipal y respaldó a Lucía Allende como posible candidata a intendenta. En su contacto con la prensa, del que participó Mi Valle Medios, también lanzó fuertes críticas al peronismo cordobés. Mario Negri, por su parte, dejó definiciones sobre Milei, la economía y las alianzas políticas.
Rodrigo De Loredo llegó a Alta Gracia para participar de un acto partidario, pero terminó protagonizando una jornada de alto voltaje político. Con un discurso confrontativo, por momentos más cercano al estilo de Javier Milei que al lenguaje tradicional del radicalismo, arremetió contra los hermanos Torres y trató de “cuatro de copas” a Jorge De Nápoli, viceintendente a cargo del Ejecutivo municipal desde que Marcos Torres asumió como ministro de Desarrollo Social de la Provincia. La frase no pasó inadvertida y tampoco fue la única. El dirigente radical aprovechó su visita para cuestionar el esquema de poder local, denunciar lo que considera una «cultura de privilegios dentro del peronismo cordobés» y enviar un fuerte mensaje político de cara a 2027.
“Mal gobernada por un nepotismo y ahora por un cuatro de copas”
La primera definición llegó cuando De Loredo destacó la presencia de la concejala radical Lucía Allende y expresó su expectativa de que la UCR logre recuperar el gobierno municipal. “Espero que nos ayude a que cambie el signo político de esta ciudad, mal gobernada por un nepotismo y ahora por un cuatro de copas”, disparó.
El destinatario de la descalificación fue Jorge De Nápoli, quien quedó al frente de la Municipalidad tras la licencia de Marcos Torres para incorporarse al gabinete provincial. La referencia al nepotismo, en tanto, apuntó al predominio político que De Loredo atribuye a los hermanos Marcos y Facundo Torres en Alta Gracia. El dirigente también cuestionó que la ciudad sea conducida por una autoridad distinta del intendente elegido originalmente por los vecinos.
“Los Torres son hijos del poder”
Lejos de moderar sus declaraciones, De Loredo profundizó sus críticas cuando fue consultado sobre la reciente condena al exlegislador provincial Oscar González. “Por H o por B, el peronismo siempre de alguna manera logra cobijar a sus caciques”, afirmó, al sostener que esa conducta genera situaciones de privilegio.
Y enseguida trasladó el cuestionamiento a la política local: “Acá los Torres son hijos del poder, no conocen otra actividad que no sea haberse nutrido desde niños de los resortes del poder”, lanzó.
Para De Loredo, el caso González es una expresión de lo que considera una cultura política de protección y privilegios que, según su mirada, caracteriza al oficialismo provincial. El dirigente sostuvo que esa situación está provocando un cambio en el humor social.
“Lo que antes generaba resignación en la gente, está generando indignación. Y la indignación es un paso a la acción”, aseguró; y fue más allá: “Esa indignación se va a traducir en las urnas. Vamos a llegar nosotros al gobierno”.
El respaldo a Lucía Allende: “Alta Gracia estaría mucho mejor”
Otro de los momentos políticos de la entrevista se produjo cuando se le preguntó si su presencia en la ciudad representaba un aval a una eventual candidatura de Lucía Allende a la intendencia. De Loredo respondió sin demasiadas vueltas. “Estaría mucho mejor la ciudad de Alta Gracia si tuviese un intendente como Lucía”, manifestó.
La describió como “una persona honesta, preparada, comprometida, conocedora de la realidad de una ciudad” y cuestionó los problemas que, según sostuvo, la actual administración no ha logrado resolver. Entre ellos mencionó el abastecimiento de agua durante el verano, las tarifas del servicio y la inseguridad. “Se viene el verano, saben que van a tener calor y falta de agua, que pagan una tarifa del agua carísima”, afirmó.
También advirtió que, a su entender, la inseguridad creció exponencialmente y sostuvo que Allende viene señalando esas problemáticas desde hace tiempo. Sus palabras constituyeron un respaldo político explícito a la concejala, aunque no implicaron un anuncio formal de candidatura.
“Estamos en un modo ataque”: el radicalismo quiere volver al poder
De Loredo también se refirió al proceso de reorganización de la Unión Cívica Radical y destacó la asunción de Iván Ruano al frente de la conducción departamental. Aseguró que el partido logró superar conflictos internos y denunció que el peronismo intentó intervenir en esas disputas para impedir la conformación de un frente opositor provincial.
Según su interpretación, esos enfrentamientos terminaron fortaleciendo la estructura radical. “Estamos en un modo ataque, estamos avanzando”, aseguró. También destacó la presencia territorial del partido, sus intendentes y legisladores provinciales, y sostuvo que la UCR se encuentra en una nueva etapa.
“Tenemos una ventaja muy importante que hoy lo dicen las encuestas y que lo dice nuestra actividad en el territorio”, afirmó, aunque no presentó mediciones concretas durante sus declaraciones. Su objetivo político quedó claro: consolidar al radicalismo como una alternativa al peronismo provincial.
Mario Negri: los extremos, Milei y la economía
El encuentro también dejó definiciones de Mario Negri, quien participó de la actividad radical y respondió preguntas de la prensa. Consultado sobre una eventual construcción política junto a La Libertad Avanza, Negri sostuvo que primero debe fortalecerse la identidad partidaria. “Yo no creo en los extremos. Yo creo que los extremos se fagocitan”, expresó.
Y agregó que los extremos pueden resultar electoralmente atractivos, pero que a largo plazo no resuelven los problemas del país. En materia económica, reconoció un escenario complicado. “Estamos prácticamente a la puerta de una situación de recesión”, advirtió. También señaló que existe una caída de la actividad económica y dificultades en el poder adquisitivo de los salarios.
“Hoy el presidente ha reconocido que la economía no está andando como debería andar y el primer signo es reconocerlo”, manifestó. Negri planteó que la UCR debe recuperar la confianza de los ciudadanos antes de definir posibles acuerdos electorales. “Lo que pienso primero es que hay que armar la escudería y que la gente la identifique, y que sepa que tiene aptitud, y que sepa que puede gobernar”, expresó.
“Diez convencidos equivalen a un ejército”
El histórico dirigente radical también dejó un mensaje hacia la militancia y las nuevas autoridades partidarias. “Diez convencidos equivalen a un ejército”, aseguró, al remarcar la importancia del compromiso político. Negri sostuvo que la unidad debe convertirse en un valor central dentro del radicalismo y llamó a recuperar el protagonismo electoral de la UCR.
“Al radicalismo le pueden decir tibio, lo que no le pueden decir es que lo va a llevar a un salto al vacío”, afirmó. Y cerró con una reflexión sobre las posibilidades de recuperar antiguos votantes: “No tengo ninguna duda, no tengo ninguna duda”.
Una visita que sacudió el escenario político local
Lo que comenzó como un acto de renovación de autoridades partidarias terminó dejando declaraciones que seguramente tendrán repercusiones en Alta Gracia. De Loredo no solamente respaldó a Iván Ruano y a la nueva conducción radical del departamento Santa María. También apuntó directamente contra los hermanos Torres, cuestionó a Jorge De Nápoli con una descalificación personal y dejó un respaldo contundente a Lucía Allende.
El “cuatro de copas”, la acusación de nepotismo y la definición de los Torres como “hijos del poder” marcaron el tono de una visita que tuvo mucho más de confrontación política que de formalidad partidaria. Con las elecciones municipales de 2027 en el horizonte, el radicalismo comienza a mostrar sus cartas y De Loredo, al menos en Alta Gracia, eligió hacerlo sin medias tintas (a pesar de que el círculo rojo ya comienza a pensar que no irá por la gobernación sino que arremeterá en la ciudad de Córdoba).
