“Ante la Virgen nos encontramos como uno”: Alta Gracia se prepara para celebrar sus Fiestas Patronales

Alta Gracia se prepara para celebrar el próximo 24 de septiembre sus Fiestas Patronales en honor a Nuestra Señora de la Merced. La comunidad religiosa transita los días de novena con distintas celebraciones, espacios de oración y propuestas especiales que tendrán su momento central el jueves 24, con la misa, la procesión y el tradicional desfile de los gauchos.

En diálogo con Mi Valle, el padre Jairo contó cómo se vive esta preparación y destacó la participación de la comunidad, el significado de la espiritualidad mercedaria, la presencia de las agrupaciones gauchas y la expectativa que también genera este año la próxima visita del papa León XIV a Córdoba.

“Acá estamos en medio de la fiesta patronal, en medio de la novena. Así que bueno, muy felices, con muchísimas cosas por delante, pero es hermoso poder recibirlos un rato más”, expresó.

Para el sacerdote, las Fiestas Patronales representan especialmente una oportunidad para observar cómo la comunidad se reúne alrededor de una misma celebración.

“La fiesta patronal en cierta medida es hermosa, el poder ver cómo la misma comunidad se va gestando, y la cantidad de gente que suele participar todos los días, es llamativo”, señaló.

Jairo también recordó su experiencia anterior en la parroquia Nuestro Señor de Fátima, donde las celebraciones patronales tenían un carácter más barrial, y explicó que su llegada a la comunidad de Alta Gracia le permitió descubrir de una manera diferente la dimensión de esta celebración.

“Yo estaba en la parroquia de Nuestro Señor de Fátima, donde las patronales son más de barrio, y ver lo que genera también Nuestro Señor de la Merced, en la ciudad, es algo hermoso, y que estoy comenzando a contemplar y poder ver a partir de hoy”, relató.

“Es una realidad que, al estar en otra parroquia, al no estar tan cerca de vez en cuando en un centro, como que todo es nuevo, que vamos aprendiendo de a poco”, agregó.

El Escuadrón de la Virgen y un encuentro que reúne a todos

Uno de los momentos tradicionales de la celebración del 24 de septiembre es la participación de las agrupaciones gauchas, que se reúnen alrededor del denominado Escuadrón de la Virgen.

Jairo contó que recientemente mantuvieron una reunión con representantes de algunas de estas agrupaciones para comenzar a organizar la participación de este año.

“Hace dos días tuvimos una reunión con algunos representantes de algunas agrupaciones gauchas, sobre todo por el Escuadrón de la Virgen, que todos los años se hace presente”, explicó.

En ese marco, destacó particularmente la forma en que las distintas agrupaciones dejan de lado sus identificaciones particulares durante esa jornada para reunirse en torno a la Virgen.

“Hay algo tan lindo que yo no había contemplado antes, que el Escuadrón de la Virgen es uno solo, y que todas las agrupaciones dejan de lado sus banderas un solo día, porque se unifican, reconociéndose como uno, un solo escuadrón”, expresó.

La invitación, según explicó, se extiende a quienes quieran acercarse con su propio caballo para participar de este momento.

“Esta invitación es extensiva a todo el que quiera subirse a su propio caballo, querer pasar a saludar a la Virgen, tener ese momentito de cercanía”, indicó.

Y remarcó el sentido de unidad que tiene la propuesta: “Recordando que el escuadrón es uno solo, ya no hay banderas que dividan entre agrupaciones, no hay nada, sino que ante la Virgen nos encontramos como uno”.

“Es hermoso el poder ver cómo todos se unifican en torno a Nuestra Señora”, añadió.

La novena suma propuestas vinculadas a la espiritualidad mercedaria

Durante los días previos a la Fiesta Patronal se desarrollan distintas celebraciones religiosas. A las misas propias de la novena se suman este año dos encuentros especiales con religiosos mercedarios.

“Más allá de las misas que tenemos en la novena, que son dos misas por día, esta noche a las 9, el martes también a las 9 de la noche, van a venir dos religiosos mercedarios a poder compartirnos, a darnos unos puntitos para poder ir rezando lo que implica la Merced hoy”, explicó Jairo.

El sacerdote se refirió también a los orígenes de la espiritualidad mercedaria y a la importancia de recuperar su significado en el presente.

“La espiritualidad mercedaria se originó sobre todo en vistas a la liberación”, señaló.

“Los frailes en primera instancia eran estas personas que se ofrecían y se intercambiaban por personas que eran destinadas como a esclavos o prisioneros, ellos mismos se entregaron para que esa persona sea libre”, explicó.

A partir de esa historia, la propuesta de estos encuentros será reflexionar sobre el significado que tiene actualmente la liberación.

“Es comenzar a ver en el tiempo de hoy qué implica la liberación para nuestra sociedad, para nuestro pueblo, para nuestra ciudad”, expresó.

En ese sentido, destacó la posibilidad de escuchar a personas vinculadas directamente con este carisma.

“Por eso es comenzar a escuchar desde las personas que lo viven de primera mano este carisma tan bonito de la liberación”, manifestó.

Durante estas actividades participará un fraile mercedario y, el martes, también estará presente la superiora de las mercedarias de Córdoba.

“Queremos ir disponiendo el corazón de la mejor forma”, sostuvo Jairo.

Pedir y agradecer en torno a María

La participación de los fieles también ocupa un lugar central en estos días. Consultado sobre las motivaciones que encuentra la comunidad para acercarse a las celebraciones, Jairo señaló que el pedido y el agradecimiento forman parte de esta experiencia.

“Estamos en una situación en que sí, realmente el pedido siempre está”, afirmó.

“En Alta Gracia tenemos esta vivencia constante de acercarnos a María para pedir todas las gracias que necesitamos”, explicó.

El sacerdote vinculó esta experiencia con la tradición de la ciudad y con la presencia de personas que se acercan a sus espacios religiosos.

“Vamos ya con nuestros santuarios, que todos los febreros tenemos cualquier cantidad de gente que viene a acercarse a contemplar y a tocar a Nuestra Amada María, con su evocación de Lourdes”, expresó.

En torno a la celebración de la Merced, destacó nuevamente esa relación de cercanía con la figura de María.

“Ahora en torno a la Merced, el descubrirnos como un pueblo necesitado de Nuestra Mamá, cercanos a ella y siempre pidiendo y agradeciendo, dando gracias por su presencia, por su cercanía”, señaló.

“Así que el clima siempre es hermoso en este sentido. Mucha gratitud para con Nuestra Mamá”, agregó.

La expectativa por la visita del Papa

Las Fiestas Patronales de este año se desarrollan además en un contexto particular para la Iglesia Católica en Argentina, ante la próxima visita del papa León XIV al país y su llegada a Córdoba.

En Alta Gracia, esa visita también comienza a formar parte de las conversaciones y de la planificación de la comunidad religiosa.

“Estamos todos expectantes y comenzando a ver la forma en la que podemos vivir esta visita”, manifestó Jairo.

El sacerdote señaló que, si bien muchos fieles buscarán trasladarse a Córdoba para participar de las actividades vinculadas a la presencia del Papa, también será necesario pensar alternativas para quienes no puedan viajar.

“Si bien somos conscientes de que en la misa todos queremos estar, también hay que comenzar a ver cómo queremos vivirlo los que no puedan viajar hasta Córdoba, que no puedan tener esa cercanía, para hacerlo presente también el Papa acá en nuestra ciudad”, explicó.

En ese marco, existe una idea de generar un espacio comunitario desde Alta Gracia para acompañar la misa y la visita papal.

“Comenzar a pensar y proyectar algún espacio que sea también un espacio comunitario, eclesiástico, en el que podamos compartir la misa, ya sea transmitida u otra forma en la que sea, pero para poder estar cerca del Papa, por más que no podamos viajar”, expresó.

Jairo aclaró que se trata todavía de una posibilidad que está siendo conversada y que no existe una propuesta concreta definida.

“Es una idea que vamos a tener que ver si se puede concretar. Vamos a ir trabajando, a ir viendo. Claramente esto de hacerlo no lo podemos hacer solos”, explicó.

“Ya estamos comenzando a dialogar, comenzando a ver las posibilidades, pero todavía no es nada concreto, ni nada cierto”, remarcó.

La intención, según señaló, es que el acontecimiento pueda ser vivido de manera comunitaria.

“La idea es que todos lo podamos vivir como una experiencia eclesial, porque ciertamente no todos van a poder ir a Córdoba”, expresó.

Alta Gracia también se prepara para recibir visitantes

La llegada del Papa a Córdoba también abre expectativas respecto de la posibilidad de que Alta Gracia reciba visitantes durante esos días.

Jairo señaló que la cercanía entre ambas ciudades puede favorecer que quienes se trasladen hacia Córdoba también se acerquen a Alta Gracia.

“No solo que se van a trasladar a Córdoba, sino de Córdoba para acá”, indicó.

En ese sentido, mencionó algunos de los espacios que pueden formar parte de ese recorrido.

“Un escape rápido, por decirlo de alguna forma, para conocer nuestra ciudad, venir a la Gruta, conocer todo lo que es la obra jesuítica que tenemos aquí en Alta Gracia”, expresó.

Por eso, consideró que la preparación de la comunidad también debe contemplar la posibilidad de recibir a quienes lleguen desde otros lugares.

“No solo nos preparamos para recibir al Papa, sino preparar el corazón para recibir a todos los visitantes que estén”, sostuvo.

Y vinculó esa tarea con la experiencia que Alta Gracia ya tiene en momentos de gran convocatoria.

“Va a ser un momento particular de gracia y también para nosotros el aprender a recibir, como lo hacemos todos los años en cada febrero, a esta masividad de gente que probablemente venga a recorrer nuestra ciudad”, manifestó.

Un nuevo sacerdote se incorpora a la comunidad

Otro de los acontecimientos recientes dentro de la comunidad religiosa de Alta Gracia fue la llegada del padre Bahimar José, sacerdote colombiano que se incorporó el martes a una experiencia misionera.

“Exacto, el día martes recibimos al Padre Bahimar José, sacerdote colombiano, que viene en esta experiencia misionera desde la Arquidiócesis de Córdoba junto con la UCC, con la Universidad Católica”, explicó Jairo.

Según detalló, la propuesta permite que sacerdotes de diferentes diócesis del mundo puedan conocer la diócesis, brindar un servicio y continuar su formación académica.

“Está sujeto a propuestas para que otros sacerdotes de diferentes diócesis del mundo puedan tener esta experiencia de venir, conocer la diócesis, brindar un servicio pero también seguir formándose, ya sea con una licenciatura o con algún grado académico en nuestra facultad, en nuestra Universidad Católica”, explicó.

Bahimar es el primer sacerdote que llega a través de esta propuesta y, de acuerdo con lo señalado por Jairo, permanecerá probablemente durante dos años.

“Es una hermosa alegría. Padre Bahimar es el primero, que esperemos de muchos”, expresó.

“Tenemos que aprender a recibirlo, que se sienta de la mejor forma para que realmente se pueda contagiar este espíritu que tenemos en nuestra ciudad, en nuestra Arquidiócesis, en las demás diócesis del mundo”, agregó.

El sacerdote contó además que Bahimar llegó el martes y todavía se encuentra atravesando el proceso de adaptación.

“Todavía se está acostumbrando, es un cambio de horario también”, comentó.

Las actividades previstas hasta el 24 de septiembre

La novena continúa con distintas celebraciones y actividades hasta llegar a la jornada central.

“Las novenas son durante la semana, de lunes a sábado, misa a las 18.30 y a las 20 horas. A las 18 siempre está el Rosario”, detalló Jairo.

Además, indicó que los encuentros especiales con los religiosos mercedarios serán “hoy, viernes y martes a las 21 horas”.

Para el sábado está prevista una propuesta especialmente destinada al encuentro y la oración de los jóvenes.

“El sábado a las 21 horas, los jóvenes de nuestra parroquia van a estar animando una adoración eucarística, así que todos los que quieran venir a rezar y a adorar un rato a Jesús, animados también por los jóvenes de nuestra ciudad están más que invitados”, invitó.

El domingo también habrá una actividad musical en honor a la Virgen.

“El domingo, después de la misa de las 19.30, los coros de nuestra parroquia van a hacer una cantata, una serenata a la Virgen inmediatamente después de la misa, así que están todos invitados”, señaló.

Finalmente, el 24 de septiembre se realizará la celebración central.

“El 24, a las 4 de la tarde, la misa, la procesión y culminamos, como siempre, con el desfile de los gauchos”, detalló.

Los jóvenes y la expectativa por la visita papal

Jairo también se refirió al entusiasmo que genera entre los jóvenes la próxima visita del Papa.

“Sí, claramente. Más allá de lo que podemos sentir todos, es un lindo impulso para los jóvenes en la presencia del Papa y se los nota, muy entusiasmados”, expresó.

También destacó la experiencia del grupo de jóvenes mayores de 18 años, integrado por universitarios, y el espacio comunitario que encontraron dentro de la Iglesia.

“El que hayan encontrado esta pequeña comunidad de vida, es un aliento también en la misión que venimos llevando desde hace un tiempo”, manifestó.

Para el sacerdote, la participación juvenil adquiere un significado especial dentro de la vida de la Iglesia.

“Va a ser un signo, así decirlo, de la presencia de Dios, sobre todo este Dios joven y que, en cierta manera, siempre tiene predilección por ellos”, expresó.

Y agregó: “No es que no los quiera todos por igual, sino que las misiones más grandes, diría el Padre Ricardo Sairuti, siempre se las dio a los jóvenes”.

En ese sentido, recordó a María y su juventud al momento de la Anunciación: “María, cuando tenía 15 años, cada vez Dios siempre va a estar apostando por los jóvenes y es una opción que muchas veces tenemos que aprender a tomar también”.

Con la novena ya en marcha, Alta Gracia transita así los días previos a una de sus celebraciones religiosas más tradicionales. La comunidad se prepara para encontrarse el 24 de septiembre en torno a Nuestra Señora de la Merced, con una jornada que volverá a reunir a fieles, jóvenes, familias y agrupaciones gauchas en una celebración marcada por la fe y el encuentro comunitario.