Luego de la audiencia pública convocada este sábado por la Municipalidad de Anisacate para debatir el futuro del servicio eléctrico y un eventual traspaso a EPEC, la Cooperativa cuestionó el planteo oficial y puso el foco en la deuda que mantiene el Municipio con la institución.
Desde la Cooperativa remarcaron que la preocupación de los vecinos por el costo de la energía es legítima y que merece respuestas concretas. Sin embargo, señalaron que una discusión de esta magnitud debe darse con información completa, números claros y responsabilidad institucional.
En ese sentido, destacaron que la audiencia realizada este sábado tiene carácter no vinculante y que, por sí misma, no determina un cambio de prestador. También cuestionaron que hasta el momento no se haya presentado públicamente, según indicaron, un estudio integral que permita conocer cuánto pagaría efectivamente cada usuario, qué inversiones serían necesarias y bajo qué condiciones podría concretarse un eventual cambio.
El principal cuestionamiento de la Cooperativa apunta al conflicto económico que mantiene con el Municipio. Según expresaron desde la institución, existe una deuda millonaria que la entidad viene reclamando desde hace tiempo y que ya habría sido motivo de reuniones e instancias de mediación ante el ERSeP.
Además, desde la Cooperativa señalaron que durante la audiencia el Estado municipal no se refirió a una denuncia penal que, según sostienen, involucra al Municipio por presuntas conexiones ilegales de electricidad. La institución planteó que los costos derivados de estas situaciones podrían terminar repercutiendo sobre los vecinos.
En el comunicado, la Cooperativa cuestionó que, mientras continúa sin resolverse la deuda que reclama, sea el propio Municipio el que impulse un debate que podría afectar la continuidad de la institución y del modelo cooperativo que presta el servicio desde hace décadas en la comunidad.
“Negar la deuda no hace que desaparezca”, expresaron desde la entidad, al tiempo que advirtieron que una eventual judicialización del conflicto podría generar intereses, costas y honorarios adicionales que terminarían impactando sobre los recursos de la comunidad.
Desde la Cooperativa también plantearon que el reclamo de los vecinos por tarifas más accesibles no debería transformarse en una herramienta de confrontación política. En esa línea, propusieron discutir todos los componentes de la factura, las alternativas disponibles y los costos que implicaría cada escenario.
Finalmente, la institución aseguró que continuará participando de las instancias de diálogo y que pondrá a disposición la información necesaria. “No se trata de impedir debates ni de negar los problemas”, señalaron, sino de evitar que una discusión de esta importancia sea utilizada —según su postura— para profundizar enfrentamientos o avanzar sobre una institución perteneciente a sus asociados.
El debate sobre el futuro del servicio eléctrico en Anisacate queda así abierto, con el costo de la energía, la situación económica entre el Municipio y la Cooperativa y un eventual cambio de prestador como algunos de los principales puntos de discusión.
