El Museo Casa del Che Guevara de Alta Gracia celebró este martes su 25° aniversario con un acto conmemorativo en el que se descubrió una placa recordatoria. En el marco de la celebración, Mi Valle Medios dialogó con el exintendente de Alta Gracia, Nolberto Gutiérrez, quien recordó cómo fueron los comienzos de uno de los espacios culturales más visitados de la ciudad.
Gutiérrez destacó que la iniciativa nació durante su gestión y que la creación del museo implicó un enorme desafío económico y humano. «En mi gestión recibí una idea de que querían hacer un museo y lo llevamos a cabo. Realmente lo hicimos de cero. No había nada hecho», recordó.
El exintendente explicó que el primer paso fue adquirir la vivienda donde Ernesto «Che» Guevara pasó parte de su infancia y luego restaurarla con el esfuerzo de empleados municipales y vecinos. «Se compró la casa y los empleados municipales, conjuntamente con un grupo de gente de Alta Gracia, nos dieron una mano para reconstruir esto de la mejor manera posible y sin plata. No te olvides que era 2001 y había una deuda muy grande municipal», señaló.
Según relató, uno de los mayores desafíos fue reunir objetos para darle contenido al museo. «Había que llenar la casa con algo para poder inaugurarla. Aparecieron amigos del Che que nos prestaron una bicicleta, una moto, vino la gente del Museo Falla con una exposición de monedas. La vestimos con lo que se podía», contó.
Gutiérrez destacó especialmente el compromiso de quienes trabajaron en la recuperación del edificio. «Lo hicimos de puro corazón. Les agradezco a todos los empleados municipales que trabajaron sin extras. Esta casa estaba derruida, el techo estaba todo roto, y se arregló todo para ponerla en marcha», expresó.
Con el paso del tiempo, el museo superó todas las expectativas y se convirtió en un atractivo internacional. «Después de los primeros seis u ocho meses nos dimos cuenta de que era un museo que llamaba a mucha gente de afuera. Hoy viajo por distintas partes del mundo y en todos lados me hablan de la Casa del Che», afirmó.
El exintendente remarcó que el objetivo siempre fue rescatar la infancia de Ernesto Guevara en Alta Gracia y no su figura política. «Había gente que no quería la figura del Che y nosotros lo que queríamos era destacar al niño que vivió en Alta Gracia. No nos queríamos meter en política porque es un personaje muy discutido», explicó.
También recordó que, en los primeros años, comenzaron a llegar visitantes de distintos países atraídos por la historia del lugar. «Tuvimos turismo de Alemania, Rusia, Francia e Inglaterra que venían exclusivamente a conocer la casa donde vivió el niño Ernesto Guevara», señaló.
Finalmente, Gutiérrez destacó la evolución que tuvo el museo a lo largo de estos 25 años. «Hoy es un lujo. Me da mucha alegría verla como está, porque la han ido mejorando y cada vez está más hermosa», concluyó.
Con este nuevo aniversario, el Museo Casa del Che Guevara reafirma su lugar como uno de los principales atractivos turísticos y culturales de Alta Gracia, recibiendo cada año a miles de visitantes de Argentina y del mundo.

