En Alta Gracia funciona una propuesta que busca ir más allá del concepto tradicional de residencia para adultos mayores. La Casa de los Nonos fue pensada como un hogar cálido y familiar, donde el cuidado profesional se combina con actividades, acompañamiento y respeto por la historia y la autonomía de cada persona. Al frente del proyecto se encuentra la médica y líder solidaria Viviana Izaguirre.
“Yo no quería crear simplemente un geriátrico. Quería construir una casa”, explica Viviana Izaguirre, médica nacida en Villa Huidobro, Córdoba, y actualmente radicada en Alta Gracia. Su trayectoria está marcada no solo por su profesión, sino también por una fuerte vocación social y comunitaria.
Yzaguirre es la fundadora de la organización Todo por Todos, desde donde desarrolla distintas acciones solidarias, y fue reconocida con el Premio Abanderados 2022. Además, se convirtió en la primera argentina en recibir el galardón internacional “Fractales del Cambio”, reconocimiento vinculado a su labor y compromiso social.
El nombre La Casa de los Nonos tampoco fue elegido al azar. “Los nonos” representa a esos abuelos que forman parte de la historia de cada familia, con sus recuerdos, costumbres, anécdotas, gustos e identidad.
La propuesta parte de una mirada integral sobre la vejez. El objetivo no es solamente atender las necesidades vinculadas con la salud, sino también acompañar a cada persona para que pueda mantenerse activa, compartir, conversar, estimular sus capacidades y continuar desarrollando sus intereses.
Cuidar más allá de la salud
En La Casa de los Nonos entienden que acompañar a una persona mayor implica mucho más que controlar la medicación, la alimentación o los signos vitales.
“Cuidar a una persona mayor también es conversar, estimularla, compartir, respetar sus tiempos, mantener sus capacidades y hacer que cada día tenga un sentido”, sostiene Izaguirre.
Desde esta perspectiva, cada residente es considerado ante todo como una persona, independientemente de su edad, diagnóstico o nivel de autonomía. La intención es respetar sus rutinas, intereses, vínculos y posibilidades, generando un acompañamiento personalizado.
Una tarde activa y compartida
Una de las características de la propuesta son las actividades que se desarrollan durante las tardes, de 15 a 20 horas, con talleres orientados a estimular distintas capacidades y generar espacios de encuentro.
La agenda incluye estimulación cognitiva, yoga y gimnasia, pintura, cocina, tejido, jardinería y macetería, música, canto, karaoke, juegos lúdicos, club de lectura y espacios de conversación y expresión.
También se desarrolla el taller “Entre historias y presentes”, un espacio destinado a recuperar recuerdos, compartir experiencias y estimular la memoria a través de la conversación.
Las propuestas están a cargo de distintos profesionales y talleristas, y cada jornada culmina con una merienda compartida, entendida también como un momento de encuentro y socialización.
Atención y cuidados profesionales
La Casa de los Nonos cuenta además con servicios orientados al cuidado cotidiano de los residentes, entre ellos control diario de signos vitales, administración de medicación según indicación correspondiente y seguimiento personalizado.
La propuesta residencial contempla también alimentación completa, con desayuno, almuerzo, merienda, cena y colaciones. Las comidas cuentan con opciones para elegir y pueden adaptarse a las necesidades de cada residente.
A esto se suma el acompañamiento permanente, espacios de descanso, recreación y socialización, dentro de un ambiente pensado para que las personas mayores puedan sentirse seguras, cuidadas y contenidas.
Profesionalismo y calidez
“Creemos que esta casa sea una casa con cuidados profesionales y no una institución simplemente de permanencia”, explica Izaguirre, quien destaca la importancia de combinar profesionalismo y calidez.
La propuesta busca que cada persona pueda encontrar su lugar dentro de la casa: algunos disfrutan conversar, otros pintar, escuchar música, cocinar, trabajar en el jardín o participar de actividades físicas y cognitivas.
La premisa es que el cuidado sea personalizado y que los residentes puedan sentirse parte de una comunidad.
También para las familias
La propuesta contempla además una dimensión fundamental: el acompañamiento a las familias.
“Sabemos que cuidar a un ser querido es una de las decisiones más difíciles para un hijo, una hija o un nieto”, señala la responsable de La Casa de los Nonos.
Por eso, uno de los objetivos es brindar tranquilidad a quienes confían el cuidado de sus padres o abuelos, con la certeza de que estarán en un lugar donde serán cuidados, escuchados, acompañados y respetados.
La Casa de los Nonos funciona en Esperanza 786, Alta Gracia, y ofrece tanto una propuesta de residencia para adultos mayores como actividades y talleres de acompañamiento durante las tardes.
Para conocer disponibilidad, modalidad de ingreso y valores, se puede contactar al 351 3578008.
También se puede conocer más sobre la propuesta a través de Instagram: @lacasa.delosnonos

