Librerías en alerta por el debate sobre la Ley del Libro: “No regula el precio, garantiza reglas de juego”

Un anteproyecto del Poder Ejecutivo que propone derogar la Ley N° 25.542 de Defensa de la Actividad Librera abrió nuevamente el debate sobre el futuro del sector editorial. La norma vigente establece el precio único del libro en todo el país, una medida que, según libreros, busca garantizar igualdad de condiciones entre grandes cadenas, pequeñas librerías y lectores.

Jorge, librero de Alta Gracia, explicó a Mi Valle Medios que esta discusión ya tuvo otros intentos y cuestionó que el planteo se realice sin una consulta directa con quienes forman parte de la actividad. “Es una decisión que se toma desde el Estado sin la consulta del sector librero, que es uno de los primeros reclamos”, señaló.

Según explicó, la ley no fija el precio de los libros, sino que permite que cada editorial determine el valor de sus publicaciones de acuerdo a sus costos, expectativas de ganancia y rentabilidad. “Lo que hace es poner una regla de juego común: que el precio de venta sea el mismo en cualquier punto del país”, indicó.

Desde el sector advierten que la eliminación de esta normativa podría generar efectos contrarios a los buscados. Como ejemplo, mencionan casos como el del Reino Unido, donde la eliminación del precio único habría provocado fuertes descuentos iniciales, reducción de puntos de venta y, posteriormente, aumentos de precios por encima de la inflación.

Jorge remarcó que, desde la implementación de la ley a comienzos de la década del 2000, aumentó la cantidad de novedades editoriales, crecieron las editoriales independientes y muchas librerías de barrio pudieron convertirse en espacios donde autores y proyectos más pequeños encuentran lugar.

“La existencia de esta regla permitió que Argentina esté entre los países de Latinoamérica con mayor cantidad de librerías por habitante”, destacó el librero, quien sostuvo que el debate debería centrarse en datos concretos y no solamente en cuestiones ideológicas.

En cuanto al presente del sector, explicó que las librerías también sienten la caída general del consumo. “Si alguien antes compraba tres libros por mes, quizás ahora compra uno”, contó, aunque aclaró que los precios de los libros aumentaron por debajo de la inflación en los últimos tiempos.

Más allá de la venta, Jorge destacó el rol cultural que tienen las librerías como espacios de encuentro. “No son solamente una transacción económica, también enriquecen la vida de una ciudad”, expresó, al remarcar que en Alta Gracia estos espacios forman parte de la propuesta cultural para vecinos y turistas.

Sobre la lectura infantil y juvenil, aseguró que sigue existiendo un fuerte interés por parte de las familias. “La intención de que los chicos lean sigue estando. Muchas veces vienen, se quedan un rato y comparten un cuento con sus padres, madres, abuelos o tíos”, relató.

Fechas especiales como el Día del Niño y Navidad continúan siendo momentos importantes para las librerías, donde se preparan propuestas especiales y opciones para acompañar a quienes buscan regalar libros.

Finalmente, Jorge invitó a la comunidad a seguir acompañando estos espacios que, además de vender libros, funcionan como lugares de intercambio y construcción colectiva. La librería que representa se encuentra en Paraguay 116, Alta Gracia, con atención de 10 a 13 horas y de 17:30 a 20:30 horas.

Mientras el debate sobre la posible derogación de la Ley del Libro continúa, libreros, editoriales y lectores siguen atentos a una decisión que podría modificar el funcionamiento de todo el ecosistema editorial argentino.