Llegaron a trabajar y encontraron los portones soldados: una autopartista cerró sin aviso y crece la incertidumbre de sus trabajadores

 

Los trabajadores de la autopartista Crucianelli SRL, ubicada sobre avenida Armada Argentina al 1600, en barrio Residencial Sud de la ciudad de Córdoba, vivieron una situación inesperada este lunes al presentarse a cumplir con su jornada laboral y encontrar la fábrica completamente cerrada, con los portones soldados y sin posibilidad de ingresar.

La empresa, dedicada a la fabricación de autopartes, habría cesado sus actividades sin comunicar previamente la decisión a sus empleados, quienes aseguran que el viernes habían trabajado con absoluta normalidad y que no existía ningún indicio de un cierre inminente.

La escena generó desconcierto entre los operarios, que permanecieron frente al establecimiento reclamando respuestas sobre su futuro laboral y el pago de los salarios adeudados.

“Vinimos a trabajar y los portones estaban soldados. El viernes entramos y salimos en el horario de siempre. Nadie nos dijo nada”, expresó uno de los trabajadores.

Entre los empleados afectados hay personas con décadas de antigüedad dentro de la firma. Uno de ellos contó que llevaba 36 años trabajando en la empresa y describió la incertidumbre que atraviesan tras encontrarse con la planta cerrada.

“Desayunamos con la fábrica cerrada. No sabés qué pensar ni qué hacer”, manifestó.

Denuncian deudas salariales y falta de respuestas

Desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) señalaron que el cierre de la planta se produjo en medio de un conflicto por incumplimientos salariales.

Según indicaron representantes del gremio, la empresa mantiene deudas por sueldos, aguinaldos y otros conceptos laborales. Además, denunciaron que algunos trabajadores fueron enviados de vacaciones sin haber percibido los pagos correspondientes.

La situación de Crucianelli ya venía mostrando signos de crisis. Durante junio se habían producido despidos y los propios empleados advertían dificultades relacionadas con la continuidad de la producción.

Hasta el momento, los trabajadores aseguran que no recibieron ninguna explicación formal por parte de la empresa respecto al cierre de la fábrica ni sobre el futuro de las fuentes laborales.

Mientras tanto, la incertidumbre crece entre las decenas de familias que dependen de la actividad de la planta y esperan una respuesta oficial que esclarezca qué ocurrirá con sus puestos de trabajo y las obligaciones salariales pendientes.