Ni Una Menos en Alta Gracia y Córdoba: postales de una jornada histórica

A 11 años de la primera movilización de Ni Una Menos, Córdoba volvió a salir a la calle. Bajo la lluvia, por momentos intensa, organizaciones, familiares de víctimas y personas autoconvocadas marcharon este miércoles con una consigna que sigue atravesando a todo el país: “Ni una menos, vivas nos queremos”.

La movilización estuvo marcada por el dolor y la conmoción que dejó el femicidio de Agostina Vega, la adolescente que había permanecido desaparecida durante una semana y fue encontrada sin vida el sábado pasado. Su rostro, su nombre y el pedido de justicia estuvieron presentes en carteles, cánticos y en el reclamo colectivo.

En la ciudad de Córdoba, la marcha reunió a una multitud que volvió a poner en escena el hartazgo social frente a los femicidios, los crímenes de odio y la falta de respuestas efectivas del Estado. Familiares de Agostina encabezaron parte de la movilización con un pedido claro: justicia.

Pero el reclamo no se concentró solo en la Capital. Alta Gracia fue uno de los epicentros más importantes del interior provincial, con una convocatoria que reunió a vecinos y vecinas de distintas localidades del departamento Santa María y del Valle de Paravachasca, incluyendo familiares de Aide Palavecino y de Delicia Mamani, la mujer desaparecida en Malagueño desde noviembre de 2025. A pesar de la lluvia muy fuerte por momentos, la marcha colmó el centro de la ciudad y dejó una imagen contundente: el reclamo también se hizo sentir con fuerza desde el interior.

La jornada estuvo atravesada por la bronca, la tristeza y la necesidad urgente de respuestas. A 11 años de aquel primer grito colectivo, Ni Una Menos volvió a ocupar las calles para recordar que las víctimas no son números, que cada femicidio expone una falla social e institucional, y que el pedido de justicia sigue siendo tan urgente como el primer día.

Córdoba y el país marchó con el mismo mensaje: basta de femicidios, basta de mirar para otro lado.