Valle de Anisacate: De un sueño familiar al mejor lomito gourmet de Córdoba: la historia de ANISA Entre Panes

Lo que comenzó como una apuesta familiar en octubre de 2025 hoy se transformó en uno de los nombres más destacados de la nueva gastronomía cordobesa. Detrás de ANISA Entre Panes están Federico, su esposa Memé y su hija Clarita, quienes decidieron emprender un proyecto propio apostando a la cocina artesanal y a los sabores auténticos.

Aunque desde afuera pueda verse un food truck, detrás del proyecto hay largas jornadas de trabajo, preparación y dedicación para construir una propuesta que rápidamente comenzó a ganar seguidores en festivales, ferias y eventos de toda la provincia.

Especializados en lomitos gourmet, ANISA trabaja con carne 100% lomo, ingredientes frescos y pan chato elaborado con fermentación en frío durante 48 horas. La propuesta combina técnicas artesanales, productos de calidad y recetas propias que buscan resaltar el sabor sin caer en excesos.

Actualmente, el emprendimiento funciona principalmente en eventos y festivales, aunque jueves y viernes atienden al público en modalidad take away desde su food truck ubicado a pocas cuadras de la comuna de Valle de Anisacate.

El reconocimiento más importante llegó este año durante el Torneo de Lomitos Córdoba 2026, donde ANISA Entre Panes obtuvo el premio al Mejor Lomo Gourmet con su lomito “Checa”, alcanzando además el puntaje más alto de todo el certamen.

«Empezamos con muchísima ilusión, pero también con miedos e incertidumbre. Porque arrancar desde cero significa preguntarse muchas veces si realmente va a funcionar, si la gente lo va a aceptar y si tanto esfuerzo va a valer la pena» expresaron a Mi Valle Medios.

El torneo dejó en evidencia una nueva tendencia dentro de la gastronomía cordobesa: productos más equilibrados, técnicas cuidadas y una selección de ingredientes pensada al detalle. En ese contexto, la propuesta de ANISA logró destacarse con una versión gourmet del clásico lomito, apostando por identidad propia y ejecución precisa.

«Hubo días de mucho cansancio, de preparar cosas hasta altas horas de la noche, de organizar cada detalle para un evento y volver a empezar al día siguiente. Pero también hubo momentos que nos marcaron muchísimo: personas que estuvieron desde el primer día apoyándonos, amigos y conocidos que nos dijeron “vamos para adelante”, y clientes que después de probar un lomito volvían con alguien más para decirle: “Tenés que probar esto”». agregaron.

Lejos de considerarlo un logro individual, la familia asegura que el crecimiento del proyecto también fue posible «gracias al acompañamiento de clientes, amigos y vecinos que los apoyaron desde el primer día y continúan siguiéndolos en cada evento».

Hoy, ANISA Entre Panes no solo representa un emprendimiento gastronómico familiar, sino también una de las propuestas emergentes que empieza a marcar tendencia dentro de la escena culinaria del Valle de Paravachasca y Córdoba.