Padres y jugadores del Club Independiente reclaman por las sanciones aplicadas a las categorías 2014 y 2015

El Club Independiente de Barrio General Bustos atraviesa una situación de tensión luego de que jugadores de las categorías 2014 y 2015 fueran sancionados por la Liga Infantil de Fútbol de Alta Gracia. Desde la institución cuestionan la medida y aseguran que no tuvieron la posibilidad de conocer previamente los motivos ni realizar un descargo antes de que se aplicaran las suspensiones.

La situación fue planteada públicamente por Ivana Goncebat, presidenta del Club Independiente, quien dialogó con Mi Valle Medios y explicó que las sanciones fueron conocidas durante una reunión de la Liga, luego de un partido disputado frente a San Lorenzo.

Según relató Goncebat, uno de los jugadores de la categoría 2015 recibió cinco fechas de suspensión, mientras que otros dos futbolistas fueron sancionados con tres fechas. La presidenta sostuvo que los chicos no habían sido expulsados durante el encuentro y cuestionó que las medidas se hayan conocido posteriormente.

“El martes cuando fuimos a la reunión de Liga nos encontramos con que hay tres niños sancionados injustamente. Yo no sabía que los niños iban a estar sancionados, no me dieron tiempo a defenderlos”, manifestó.

De acuerdo con el relato de la dirigente, el conflicto se habría originado durante el encuentro contra San Lorenzo, cuando un jugador de Independiente recibió un golpe y quedó tendido en el campo de juego. Goncebat señaló que el episodio generó el reclamo de una madre hacia el árbitro por la decisión adoptada en ese momento.

Según afirmó, esa mujer recibió posteriormente seis fechas de suspensión con restricción, mientras que también fue sancionado un delegado del club por un intercambio de palabras con un profesor.

Las restricciones implican, según explicó la presidenta, que las personas sancionadas no puedan asistir a los partidos durante el período establecido.

El reclamo de las familias

Desde Independiente aseguran que el principal cuestionamiento no pasa solamente por las sanciones, sino también por la falta de claridad que, según sostienen, tuvieron al momento de conocer las medidas.

“No sabemos el motivo, no sabemos nada”, expresó Goncebat al referirse a las sanciones aplicadas a los jugadores.

La dirigente también planteó que el reclamo no se limita a su institución y señaló que existen situaciones similares que, según su mirada, atraviesan a familias de otros clubes y localidades.

Al mismo tiempo, reconoció que desde el club se trabaja permanentemente para que tanto los jugadores como los adultos mantengan un comportamiento respetuoso durante los partidos.

“Siempre dije: si los mayores no respetamos a los niños, no podemos pretender que los niños respeten”, afirmó.

En ese sentido, sostuvo que los adultos deben asumir la responsabilidad de controlar sus emociones y evitar que los conflictos propios de un partido de fútbol terminen afectando a los chicos.

La continuidad en la Liga, en duda

La situación generó además dudas sobre la continuidad del Club Independiente en la competencia. Goncebat contó que, luego de la reunión de la Liga, se comunicó con las familias y que en un primer momento surgió la posibilidad de no continuar participando.

“Los papás no tenemos ganas de seguir. Yo también, aparte de ser la presidenta del club, también soy mamá y es como que te bajonean”, expresó.

Sin embargo, la decisión todavía no estaría cerrada. La propia presidenta reconoció que existe una contradicción entre el malestar de las familias y el deseo de los propios chicos de continuar jugando.

“Estamos indecisos porque los niños quieren seguir jugando. Los niños”, remarcó.

Por eso, desde la institución esperan que pueda revisarse la situación y que se evalúe la posibilidad de retirar o modificar las restricciones aplicadas.

“Queremos que alguien sea responsable y diga: saquemos las restricciones, saquemos tantas faltas, porque son niños”, manifestó Goncebat.

Un club que busca sostener su actividad

El Club Independiente funciona desde hace alrededor de 15 años en Barrio General Bustos y actualmente cuenta, según indicó su presidenta, con unos 100 chicos de distintas categorías, desde 2020 hasta 2009.

Además del reclamo por las sanciones, Goncebat aprovechó la entrevista para plantear otras dificultades que atraviesa la institución, entre ellas problemas de infraestructura y seguridad.

“No tenemos ayuda de nadie. Nosotros hemos pedido ayuda para el arreglo de la cancha, nos roban los cables, no tenemos luz”, señaló.

Para la dirigente, el conflicto generado por las suspensiones terminó convirtiéndose en “la gota que rebalsó el vaso” después de distintas dificultades que, según relató, vienen atravesando como institución.

Mientras tanto, las familias analizan cómo continuar y esperan que pueda encontrarse una solución que permita que los chicos vuelvan a jugar y completar el torneo.

“Tratamos de sacarlos todos los días de la calle”, sostuvo Goncebat, al remarcar que para la institución el objetivo principal sigue siendo generar un espacio deportivo y de contención para los niños.