Marcos Charras: el básquet como una forma de representar, compartir y superar obstáculos

A los 21 años, Marcos Gastón Charras encontró en el básquet mucho más que un deporte. Integrante de FUDIAG, destaca el valor de compartir con sus compañeros, representar a Alta Gracia y visibilizar los derechos de las personas con discapacidad.

En 2017, Marcos Gastón Charras decidió buscar una nueva actividad. Hasta ese momento practicaba natación, pero tenía ganas de probar algo diferente. Fue entonces cuando apareció el básquet y, a partir de la invitación de un jugador de aquella época, se animó a acercarse, probar y conocer un nuevo mundo.

“Me dijeron que vaya, que pruebe y que, si me gustaba, me quedara en el equipo”, recuerda Marcos.

Sin embargo, distintas complicaciones relacionadas con sus operaciones hicieron que tuviera que alejarse de las canchas durante un tiempo. Este año decidió regresar. El motivo fue sencillo y profundo: extrañaba el deporte, pero también todo lo que lo rodeaba.

Su regreso significó reencontrarse con un espacio que ocupa un lugar especial en su vida. Para Marcos, FUDIAG no representa solamente una actividad deportiva o una manera de distraerse.

“FUDIAG significa mucho para mí. No solo es una manera de distraerme, también es una curita para cada momento”, expresa.

El vínculo con sus compañeros y la posibilidad de representar a la institución son parte fundamental de esa experiencia. Cada partido y cada competencia se convierten en una oportunidad para llevar los colores del equipo con orgullo.

“Nada mejor que ir con el equipo, representar en todos lados y que sea siempre con una sonrisa. Siempre dejando todo por el escudo”, afirma.

Pero para Marcos, esa representación trasciende lo deportivo. Cada vez que el equipo sale a competir, también lleva consigo un mensaje de inclusión y visibilización.

“No solo representamos la ciudad, también nuestros derechos y la discapacidad”, sostiene.

Orgullo de representar a Alta Gracia

El crecimiento deportivo del equipo también genera una satisfacción especial. Marcos reconoce que competir a un alto nivel no es sencillo y destaca la importancia de los resultados obtenidos.

“Es hermoso porque no es fácil este deporte y que nos vaya bien a un nivel muy alto”, señala.

Para él, el reconocimiento no queda limitado a los integrantes del equipo. También alcanza a la ciudad y a la provincia que representan en cada competencia.

“Es bueno no solo para nosotros, sino también para Córdoba y Alta Gracia. Saber que los representamos bien y que se nombre de dónde venimos nos da orgullo y nos da un mimo al corazón”, expresa.

Con 21 años, Marcos entiende que el deporte le ofrece mucho más que una cancha y una competencia. Es un espacio de encuentro, pertenencia y representación, donde cada partido también permite visibilizar el esfuerzo de quienes practican deporte adaptado.

“Estamos conscientes de que el deporte en Alta Gracia está bien representado”, concluye.

Su historia refleja cómo el deporte puede convertirse en un punto de encuentro después de las dificultades: una oportunidad para volver, compartir con otros y llevar el nombre de una ciudad más allá de sus límites.