Hay muebles que tienen una historia detrás. Piezas que fueron parte de una casa durante años, objetos que quedaron olvidados o que necesitan ser recuperados para volver a ocupar un lugar en la vida cotidiana.
Y también hay personas que encuentran en el trabajo con las manos una manera de aprender, crear, desconectarse de la rutina y disfrutar del proceso.
En Alta Gracia, esas dos ideas se encuentran en Laboratorio de Ideas, el proyecto que llevan adelante Nico y Lucre, un espacio que comenzó vinculado principalmente a la restauración de muebles y que, con el paso de los años, fue incorporando carpintería, tapicería, arte y enseñanza.
Hoy, desde su taller ubicado en España 331, ambos construyen una propuesta que combina sus propios recorridos profesionales y una misma pasión: hacer.
Nico es carpintero y creador de contenidos especializado en carpintería, herramientas, restauración y proyectos DIY. Lucre es diseñadora de interiores y cuenta con experiencia en restauración, tapicería y técnicas decorativas.
Juntos fueron dando forma a un proyecto que hoy es mucho más que un taller.

Todo comenzó con una segunda oportunidad
Laboratorio de Ideas nació en 2016, inicialmente como un taller dedicado principalmente a la restauración de muebles.
Desde el comienzo, la intención estuvo vinculada a recuperar aquello que ya existía.
La propuesta partía de reconocer que detrás de cada mueble también existe una historia y que muchas piezas pueden tener una nueva oportunidad si son recuperadas, restauradas o adaptadas para volver a incorporarse a la vida cotidiana.
Con el tiempo, esa mirada fue ampliándose.
La restauración comenzó a convivir con la carpintería, la tapicería, el arte y diferentes técnicas vinculadas con el hacer.
El taller fue transformándose junto con ellos y también comenzaron a aparecer nuevas posibilidades para compartir esos conocimientos con otras personas.

Un laboratorio donde cada persona puede crear su propio proyecto
Una de esas transformaciones fue la incorporación de clases presenciales para adultos.
La propuesta tiene una característica particular: no se trata de que todas las personas realicen exactamente el mismo trabajo.
El formato es de taller libre, donde cada alumno puede trabajar sobre su propio proyecto y recibe el acompañamiento de Nico y Lucre durante el proceso.
No es necesario contar con conocimientos previos.
Cada persona puede llegar con una idea diferente: construir una pieza desde cero, restaurar un mueble propio, aprender técnicas de tapicería o experimentar con técnicas decorativas y acabados.
Los grupos son reducidos y el acompañamiento busca respetar los tiempos, intereses y niveles de experiencia de cada participante.
Así, el taller se convierte en un espacio donde aprender una técnica es solamente una parte de la experiencia.
Cuando aprender también significa disfrutar del proceso
Para Nico y Lucre, uno de los objetivos centrales de Laboratorio de Ideas es que el trabajo no se convierta simplemente en una clase.
Quieren que sea un momento para uno mismo.
Un espacio donde se pueda crear, conversar, compartir, desconectarse de la rutina y también divertirse.
Muchas veces, además, detrás de cada proyecto existe una motivación personal.
Puede ser un mueble que alguien quiere recuperar porque tiene un valor especial, algo que necesita para su casa o simplemente una idea que durante mucho tiempo quiso concretar y nunca había tenido la oportunidad de hacer.
Por eso, cada trabajo termina siendo diferente.
Y también lo es cada proceso.
Algunas personas llegan con experiencia y otras comienzan desde cero. Algunas saben exactamente qué quieren construir y otras descubren el camino mientras trabajan.
En todos los casos, el proyecto propio se convierte en el punto de partida.

Dos oficios que encontraron un mismo lugar
La identidad de Laboratorio de Ideas también está atravesada por las experiencias de quienes lo llevan adelante.
Nico aporta su recorrido como carpintero y creador de contenidos sobre carpintería, herramientas, restauración y proyectos DIY.
Lucre suma su formación como diseñadora de interiores y su experiencia en restauración, tapicería y técnicas decorativas.
La combinación de ambos recorridos permitió que el proyecto se expandiera y encontrara diferentes formas de trabajar con los materiales.
Carpintería, restauración, tapicería y arte conviven así dentro de un mismo espacio.
Y esa diversidad también se refleja en lo que pueden aprender quienes se acercan al taller.
Del taller de Alta Gracia a una comunidad de cientos de miles de personas
Con el paso de los años, Laboratorio de Ideas también fue creciendo fuera de las paredes del taller.
Nico desarrolla contenidos relacionados con el mundo de la carpintería y el hacer con las propias manos, compartiendo conocimientos, consejos, proyectos y trabajos realizados junto a Lucre.
Actualmente, la comunidad de Laboratorio de Ideas supera los 260.000 seguidores entre Instagram, Facebook, TikTok y YouTube, convirtiendo al proyecto nacido en Alta Gracia en un espacio de difusión de conocimientos vinculado a la carpintería, la restauración y el trabajo artesanal.
A lo largo de este recorrido también desarrollaron contenidos junto a distintas marcas relacionadas con el rubro, entre ellas Crossmaster, Dowen Pagio, Klingspor, Fanaquímica, Wembley y Oh My Chalk.
Pero detrás de los números y de la presencia en redes permanece la misma idea que dio origen al proyecto.
Volver a mirar los objetos.
Aprender a repararlos.
Crear algo nuevo.
Y recuperar el valor de hacer las cosas con las propias manos.

Un lugar para aprender, crear y volver a conectarse con el hacer
Laboratorio de Ideas nació como un taller de restauración y fue creciendo hasta convertirse en un proyecto que reúne diferentes oficios, contenidos y formas de aprendizaje.
Pero quizás su identidad pueda encontrarse justamente en su nombre.
Un laboratorio es un lugar donde se prueba, se experimenta, se busca una solución y se vuelve a intentar.
Eso es lo que sucede también en este espacio.
Cada mueble puede convertirse en un nuevo desafío. Cada proyecto puede abrir una posibilidad diferente. Y cada persona que llega puede encontrar una manera propia de aprender.
Desde España 331, en Alta Gracia, Nico y Lucre continúan construyendo ese laboratorio que comenzó hace una década y que hoy busca que más personas puedan descubrir algo que ellos ya conocen: que trabajar con las manos no solamente permite crear objetos.
También puede convertirse en una forma de aprender, compartir, recuperar, expresarse y disfrutar del proceso.

Cómo conocer Laboratorio de Ideas
España 331, Alta Gracia
3547 642375
351 3211107
Instagram, Facebook, TikTok y YouTube: @laboratorio_de_ideas
