Alta Gracia: nuevos casos de intoxicación con monóxido de carbono encendieron la alerta

La llegada de los días fríos volvió a poner sobre la mesa una problemática silenciosa, peligrosa y muchas veces subestimada: la intoxicación con monóxido de carbono.

En Alta Gracia, el Hospital Regional Arturo Illia recibió en los últimos días pacientes afectados por esta causa. Según se pudo conocer, durante el fin de semana se registraron internaciones por intoxicación con monóxido de carbono, entre ellas pacientes de 17 y 49 años. Además, este miércoles ingresaron tres nuevos casos al centro de salud.

Afortunadamente, ninguno de los cuadros revestiría gravedad, pero la situación encendió una señal de alerta y abrió nuevamente la necesidad de reforzar las medidas de prevención en los hogares.

El monóxido de carbono es un gas altamente tóxico que no tiene olor, color ni sabor, por eso se lo conoce como “el asesino silencioso”. Puede producirse por la mala combustión de artefactos como calefones, estufas, braseros, cocinas, salamandras, hogares a leña o cualquier sistema que funcione con gas, carbón, kerosene, leña u otros combustibles. El Ministerio de Salud advierte que muchas intoxicaciones pueden confundirse con cuadros gripales, intoxicaciones alimentarias u otras afecciones, porque los síntomas suelen ser inespecíficos.

Entre las señales de alarma más frecuentes aparecen dolor de cabeza, mareos, náuseas, vómitos, debilidad, cansancio, confusión, dolor de pecho y, en casos más severos, pérdida de conocimiento. Desde los organismos sanitarios remarcan que, ante la sospecha, no hay que minimizar los síntomas ni esperar a que “se pasen solos”.

Cómo prevenir intoxicaciones

Para evitar situaciones de riesgo, se recomienda mantener siempre ventilados los ambientes, revisar una vez por año los artefactos de combustión con un gasista matriculado y controlar que la llama sea azul. Si la llama es amarilla o anaranjada, puede ser una señal de mala combustión.

También es importante no utilizar hornallas ni el horno para calefaccionar, no dormir con braseros o llamas encendidas dentro de la vivienda, no obstruir rejillas de ventilación y prestar especial atención al funcionamiento de calefones, estufas, salamandras y calefactores.

Ante la sospecha de intoxicación, la recomendación es abrir puertas y ventanas, salir inmediatamente al aire libre, apagar los artefactos si puede hacerse sin ponerse en riesgo y concurrir de urgencia al centro de salud más cercano o comunicarse con un servicio de emergencias.

El caso registrado en Alta Gracia vuelve a recordar que la prevención es clave. El monóxido de carbono no avisa, no se ve y no se huele, pero puede evitarse con controles, ventilación y atención rápida ante cualquier síntoma sospechoso.