Mientras el Gobierno nacional mantiene subsidios al transporte en el Área Metropolitana de Buenos Aires, Córdoba ratificó que seguirá sosteniendo sus boletos sociales. La decisión tiene un fuerte contenido social, pero también abre un nuevo capítulo en la disputa política entre Martín Llaryora y Javier Milei.
La política también viaja en colectivo. Y esta vez llegó directamente al correo electrónico de los cordobeses.
Este domingo, el Gobierno provincial envió una comunicación a través de Ciudadano Digital confirmando la continuidad del Boleto Educativo Cordobés, el Boleto Obrero Social y el Boleto Adulto Mayor.
Pero detrás de ese anuncio hay un mensaje político contundente: Córdoba seguirá destinando recursos propios para acompañar a estudiantes, trabajadores y adultos mayores, mientras reclama que la Nación distribuya los subsidios al transporte con un criterio verdaderamente federal.
El ajuste parece tener geografía
La discusión no es nueva. Desde que el Gobierno de Javier Milei eliminó el Fondo Compensador del Interior, en 2024, las provincias debieron asumir mayores responsabilidades para sostener sus sistemas de transporte.
Sin embargo, las compensaciones nacionales siguen vigentes para determinados servicios del AMBA.
Y ahí aparece una pregunta difícil de esquivar: ¿por qué un trabajador o estudiante del interior debe recibir un tratamiento diferente al de alguien que vive en Buenos Aires?
Las dificultades económicas no reconocen límites geográficos. El boleto pesa en el bolsillo tanto en Córdoba como en Capital Federal.
Llaryora lleva la discusión al bolsillo
El gobernador cordobés encontró en el transporte un argumento concreto para plantear sus diferencias con la Casa Rosada.
Y no es casual. En un contexto económico complejo, garantizar la continuidad de estos beneficios significa un alivio real para miles de familias que necesitan trasladarse diariamente para trabajar, estudiar o realizar sus actividades.
La Provincia sostiene una política que tiene impacto directo sobre la economía familiar y, al mismo tiempo, pone sobre la mesa una discusión que excede al transporte: el reparto de los recursos nacionales y las desigualdades históricas entre Buenos Aires y el interior.
Una discusión que Milei todavía tiene pendiente
El Gobierno nacional sostiene la necesidad de ordenar las cuentas públicas y reducir los subsidios. Pero ese objetivo también exige explicar por qué persisten diferencias territoriales en el financiamiento del transporte.
Córdoba, por su parte, decidió mantener sus beneficios y hacer visible el reclamo.
El correo de este domingo fue mucho más que un anuncio administrativo: fue una manera de recordarle a la Nación que el federalismo también se mide en el bolsillo.
Y mientras la discusión política continúa, hay algo que para miles de cordobeses no admite demasiadas vueltas: el boleto hay que pagarlo todos los días.
Por ahora, Córdoba decidió seguir ayudando a pagarlo.

