La Escuela Domingo Faustino Sarmiento de Villa Los Aromos presentó el proyecto “Un vivero que transforma, una comunidad que aprende”, una experiencia educativa que combina investigación, educación ambiental y trabajo colectivo. La iniciativa se desarrolló en el marco de la Expedición Pedagógica 2026 y del programa Escuelas Precursoras, con el acompañamiento de la Comuna.
El martes 27 de octubre, la institución abrió sus puertas para compartir con docentes, autoridades e invitados los aprendizajes construidos por los estudiantes durante los últimos meses. Los chicos fueron los protagonistas de una jornada en la que pudieron mostrar sus conocimientos y explicar las distintas etapas del proyecto.
La presentación se organizó a través de estaciones, mapas y desafíos. Los alumnos de quinto y sexto grado asumieron el rol de guías, mientras que sus compañeros explicaron los procesos y contenidos trabajados en cada espacio.
Entre los temas abordados estuvieron la germinación de semillas, las especies nativas, la biodiversidad, los minerales, el reciclaje, los sistemas de riego y los métodos naturales para el control de plagas. Cada propuesta permitió vincular los contenidos del aula con experiencias concretas y promover el aprendizaje a través de la observación y la experimentación.
El proyecto contó con el acompañamiento de la Comuna de Villa Los Aromos, que facilitó el espacio para el desarrollo de esta iniciativa educativa y ambiental. También participaron el profesor Pablo García, en representación de la Coordinación Local de Educación (CLE), la inspectora y representantes de instituciones educativas de otras localidades.
La vicedirectora de la escuela, Sandra Araujo, y la profesora de Educación Física, Yanina Ortega, acompañaron la actividad junto al equipo docente y los estudiantes.
Durante el recorrido, García destacó la preparación y el entusiasmo de los chicos, así como los conocimientos que demostraron. “Lo más interesante fue la conciencia que han desarrollado los chicos en cuanto al ambiente, el reciclado y la fauna autóctona. Se les nota mucho conocimiento”, expresó.
La capacidad de los alumnos para reconocer especies, explicar sus características y comprender la importancia de preservar el entorno natural fue uno de los aspectos destacados de la jornada.
Una experiencia que involucra a toda la comunidad
Aunque las intensas lluvias impidieron completar la visita prevista al vivero, la presentación permitió conocer buena parte del trabajo realizado y poner en valor el compromiso de toda la comunidad educativa.
La propuesta no solo promueve conocimientos vinculados al ambiente, sino que también fortalece la cooperación, la responsabilidad y el cuidado de los recursos naturales desde edades tempranas.
Además, forma parte de una experiencia de intercambio entre instituciones educativas, que permite compartir metodologías, conocer otros proyectos y enriquecer las prácticas de enseñanza.
Detrás de cada planta, investigación y explicación hay un trabajo colectivo entre estudiantes, docentes y familias, acompañado por la Comuna de Villa Los Aromos. Una iniciativa que demuestra cómo la educación puede trascender las aulas y convertirse en una experiencia concreta de aprendizaje, participación y conciencia ambiental.

