Un total de 113 vecinos participaron de las elecciones vecinales realizadas este domingo en Alta Gracia. Ferreyra asumirá por primera vez la presidencia y adelantó que buscará promover un barrio más humano, incentivar la participación comunitaria y trabajar en la prevención de problemáticas de salud mental.
El barrio El Cañito de Alta Gracia eligió este domingo a sus nuevas autoridades vecinales. Eduardo Ferreyra fue elegido presidente del centro vecinal, en una jornada que, según describió, se desarrolló con tranquilidad y en la que votaron 113 vecinos.
En diálogo con Mi Valle, el presidente electo destacó el desarrollo de los comicios y señaló que la participación superó sus expectativas.
“Fue una elección tranquila, con mucha serenidad. Votó mucha más gente de lo que hubiéramos pensado”, expresó.
Para Ferreyra, la elección representa su primera experiencia al frente de una comisión vecinal. Sin embargo, su acercamiento a la institución había comenzado tiempo atrás, cuando se interesó por conocer el funcionamiento del centro vecinal y evaluar de qué manera podía colaborar con el barrio.
Según relató, durante aproximadamente dos años se acercó a la institución sin formar parte de la comisión, hasta que hace unos meses le propusieron encabezar la lista.
“Lo importante no es el cargo, sino lo que se hace”, sostuvo al explicar su mirada sobre el compromiso comunitario.
Un barrio más humano y participativo
Entre los principales objetivos que se planteó para su gestión, Ferreyra destacó la intención de construir un barrio más humano, con propuestas que contemplen las necesidades de distintos sectores de la comunidad.
Una de las iniciativas que mencionó está dirigida a las personas mayores que tienen dificultades para manejar herramientas tecnológicas. La propuesta consiste en organizar talleres que les permitan adquirir conocimientos y desenvolverse con mayor facilidad en el entorno digital.
Además, remarcó la importancia de incentivar la participación de los vecinos, escuchar sus propuestas y acompañar aquellas iniciativas que sean viables y respondan a las necesidades del barrio.
En ese sentido, consideró que el centro vecinal debe funcionar como un espacio abierto a la comunidad, donde los habitantes puedan acercarse, aportar ideas y colaborar sin que necesariamente deban aspirar a ocupar un cargo.
La prevención y la salud mental, entre sus preocupaciones
Otro de los temas que Ferreyra puso sobre la mesa fue la salud mental, una problemática que vinculó con su propia experiencia personal.
Durante la entrevista, contó que atravesó dificultades psicológicas durante su juventud y que esa vivencia influyó en su intención de acercarse a personas que puedan estar pasando por situaciones similares.
Su objetivo, explicó, será contribuir a la prevención y generar espacios de confianza para que quienes atraviesen momentos difíciles puedan hablar de lo que les sucede sin sentir vergüenza.
“Es algo que le puede ocurrir a cualquiera”, señaló, al referirse a la importancia de reconocer las dificultades emocionales y buscar acompañamiento.
El presidente electo reconoció que no será una tarea sencilla, pero sostuvo que considera necesario intentarlo y trabajar para que las personas puedan sentirse escuchadas.
Una invitación a involucrarse en la vida del barrio
Ferreyra también convocó a los vecinos a acercarse al centro vecinal y participar de las actividades y propuestas que se impulsen durante la nueva gestión.
Desde su perspectiva, el compromiso comunitario no debería comenzar con la intención de conseguir un cargo, sino con la voluntad de colaborar y aportar al bienestar colectivo.
Con 113 votantes en los comicios, el barrio El Cañito inicia una nueva etapa institucional. Ferreyra asumirá con el desafío de transformar sus propuestas en acciones concretas, fortalecer la participación vecinal y promover una comunidad más cercana, inclusiva y comprometida con las necesidades de sus habitantes.
