Alta Gracia fue sede de la segunda Copa Bomberil, que reunió a equipos de Argentina y Guatemala

La competencia se realizó el domingo por la mañana y tuvo carácter internacional con la participación de representantes de Guatemala. Bomberos de distintos puntos del país se reunieron para compartir pruebas, experiencias y una jornada marcada por el compañerismo y la vocación de servicio.

Alta Gracia fue escenario de la segunda edición de la Copa Bomberil, una competencia que volvió a reunir a integrantes de distintos cuarteles y que este año dio un paso importante al incorporar participación internacional con la llegada de representantes de Guatemala.

La actividad convocó a bomberos de diferentes localidades argentinas, que se encontraron para poner a prueba sus habilidades, compartir experiencias y fortalecer los vínculos entre instituciones. La organización estuvo a cargo del cuartel de Bomberos Voluntarios de Alta Gracia, que trabajó durante varios meses en la preparación del evento.

Representantes de Guatemala participaron por primera vez

Uno de los aspectos destacados de esta edición fue la presencia de integrantes de un cuerpo de bomberos de la capital guatemalteca, quienes viajaron especialmente para participar de la competencia.

En diálogo con Mi Valle, explicaron que su llegada fue posible a partir de una invitación y de un proceso de selección realizado en su país. Según contaron, alrededor de 20 aspirantes participaron de las instancias previas y fueron elegidos quienes obtuvieron los mejores tiempos.

Los representantes señalaron que las pruebas de la Copa Bomberil eran similares a las que habían realizado durante su preparación en Guatemala. También destacaron su experiencia en Alta Gracia, ciudad que describieron como muy linda y en la que tuvieron la oportunidad de conocer distintos lugares.

Los bomberos explicaron que su institución tiene alrededor de 75 años de trayectoria y que trabaja tanto en emergencias médicas como en incendios y otras intervenciones. Además, remarcaron la presencia de jóvenes dentro de los cuerpos de bomberos guatemaltecos y señalaron que la edad mínima de ingreso es de 18 años.

Antes de despedirse, agradecieron la invitación y expresaron su deseo de que la experiencia pueda repetirse el próximo año, con la posibilidad de que se sumen más representantes de su país.

Las mujeres también tuvieron protagonismo

La Copa Bomberil contó, además, con la participación de mujeres bomberos, entre ellas integrantes del cuartel de Río Cuarto que se sumaron por primera vez a esta competencia.

Constanza, Mar, Mica y Sara contaron a Mi Valle que llevaban entre poco tiempo y varios años dentro de la institución. Una de ellas destacó sus 15 años de servicio, mientras que otra explicó que había jurado recientemente, en junio.

Las participantes señalaron que la preparación para la competencia implicó compromiso, nuevas prácticas y el desafío de superar algunos miedos. También hablaron sobre la necesidad de encontrar un equilibrio entre la vocación bomberil, el trabajo, los estudios y la vida familiar.

En ese sentido, destacaron que la participación en este tipo de encuentros permite compartir experiencias con otros cuarteles y conocer distintas realidades. También celebraron el crecimiento de la presencia femenina dentro de los cuerpos de bomberos. En el caso de Río Cuarto, señalaron que su camada tuvo más mujeres ingresantes que hombres, una situación que vivieron con entusiasmo.

Las representantes también valoraron el acompañamiento de la comunidad y el apoyo que reciben para sostener la actividad cotidiana del cuartel.

Una competencia que busca seguir creciendo

La segunda edición de la Copa Bomberil reafirmó la intención de consolidar un espacio de encuentro entre bomberos de distintas localidades, donde la preparación física y técnica se combina con el intercambio, el aprendizaje y el compañerismo.

La incorporación de participantes internacionales marcó un nuevo capítulo para la propuesta y posicionó a Alta Gracia como punto de encuentro para representantes de distintos cuerpos de bomberos.

La jornada reunió esfuerzo, entrenamiento y vocación de servicio, con el objetivo de continuar fortaleciendo una iniciativa que busca crecer en cada edición y sumar nuevos participantes.

Para los representantes de Guatemala, la experiencia también significó una oportunidad para conocer la ciudad y compartir con colegas de Argentina. Su participación dejó abierta la posibilidad de nuevos encuentros y de seguir ampliando los vínculos entre instituciones de ambos países.