Después de más de 15 años de espera, la obra comienza a encaminarse. Tras una fuerte polémica por la ubicación original, la gestión municipal logró avanzar con una alternativa que permitió preservar un espacio verde histórico y garantizar el terreno para la nueva escuela. La Provincia invertirá más de $3.500 millones.
Este jueves 22 de octubre se concretó la apertura de ofertas para la construcción del edificio propio del IPEM 345 Maestro Hugo Barrera, una obra largamente reclamada por la comunidad educativa de Alta Gracia y que contará con una inversión provincial superior a los 3.517 millones de pesos.
Pero llegar a esta instancia no fue sencillo. El proyecto atravesó una fuerte polémica cuando se conoció que la ubicación inicial sería la plaza Manuel Belgrano, de barrio Liniers. La decisión generó resistencia entre los vecinos, que se movilizaron para defender el espacio verde, dejando en claro que no se oponían a la escuela, sino al lugar elegido para construirla.
Lejos de quedar paralizado por el conflicto, el proyecto encontró una nueva salida. A partir del diálogo con los vecinos y el trabajo articulado con el Centro Vecinal de Tiro Federal y Piedra del Sapo, el municipio avanzó con una alternativa en barrio Tiro Federal.
La solución permitió alcanzar un doble objetivo: preservar la histórica plaza de barrio Liniers y, al mismo tiempo, garantizar la construcción de la escuela en el sector oeste de la ciudad, donde existe una creciente demanda de vacantes para el nivel secundario.
Para hacerlo posible, el municipio donó a la Provincia un terreno de aproximadamente 5.000 metros cuadrados, cuya cesión fue aprobada por el Concejo Deliberante en mayo, destrabando así una instancia fundamental para avanzar con la obra.
Con la apertura de sobres de este jueves, el proyecto dio un paso decisivo. La construcción, que estará a cargo del Gobierno provincial, tiene un plazo de ejecución previsto de 365 días corridos desde el inicio formal de los trabajos.
La licitación no significa que la obra ya haya comenzado, pero sí representa un avance concreto hacia la solución de un reclamo que lleva más de 15 años.
Después de años de espera, debates y cambios de planes, el IPEM 345 está cada vez más cerca de contar con su edificio propio.
Una obra necesaria, una demanda histórica y una solución que demuestra que es posible avanzar con infraestructura educativa sin resignar los espacios públicos que los vecinos también consideran propios.
