Tenía un trabajo en una importante fábrica automotriz, pero también las ganas de construir algo propio. En 2022, Ivana decidió cambiar de rumbo y comenzar un emprendimiento gastronómico que hoy crece de la mano de su familia y llega a hogares de Córdoba capital, Alta Gracia y alrededores. Una historia de decisiones valientes, esfuerzo cotidiano y sueños que se construyen trabajando.
A veces, emprender significa mucho más que poner en marcha un negocio. Significa animarse a dejar atrás lo conocido, asumir riesgos y confiar en que una idea puede convertirse en una nueva forma de vida. Eso fue lo que hizo Ivana, una joven de 29 años que decidió dejar su trabajo en Fiat (Stellantis) para apostar por un proyecto propio: HAMBONDI.
La historia comenzó en 2022, con la elaboración casera de hamburguesas y albóndigas. Lo que inicialmente era una propuesta pequeña fue creciendo con dedicación, largas jornadas de trabajo y el desafío permanente de conquistar nuevos clientes.
Con el tiempo, Ivana incorporó otros productos: milanesas de carne, cerdo y pollo, tartas y pizzas listas para llevar al horno. Así, HAMBONDI fue ampliando su oferta, combinando productos congelados y frescos, pensados para facilitar las comidas cotidianas sin perder ese toque de elaboración casera.
Pero detrás de este emprendimiento hay algo más que recetas y pedidos. Hay una familia que acompaña, comparte responsabilidades y sostiene un proyecto que nació de una decisión personal. Su esposo David y su hijo Matheo forman parte de esa historia que Ivana construye día a día.
Actualmente realizan entregas a domicilio en Córdoba capital, Alta Gracia y localidades cercanas. Cada pedido representa una nueva oportunidad para hacerse conocer y continuar creciendo en un rubro donde la constancia, la calidad y la confianza de los clientes son fundamentales.
Emprender tampoco significa que todo sea sencillo. Hay horas de elaboración, organización, reparto y mucho trabajo que pocas veces se ve detrás de un producto terminado. Sin embargo, Ivana encuentra en ese recorrido la satisfacción de haber elegido su propio camino.
“HAMBONDI es mucho más que comida casera: es un sueño que nació del esfuerzo y que sigue creciendo gracias a cada persona que nos elige”, expresa.
Su historia refleja la realidad de tantos pequeños emprendedores que, lejos de las grandes estructuras comerciales, construyen sus oportunidades con trabajo, acompañamiento familiar y una enorme dosis de perseverancia.
Desde nuestra sección de difusión de emprendimientos de Mi Valle Medios, compartimos la historia de Ivana porque detrás de cada pequeño negocio hay personas, decisiones, sacrificios y proyectos que merecen ser conocidos.
Y porque, muchas veces, los grandes cambios comienzan con algo tan simple —y tan difícil— como animarse a dar el primer paso.

