El hombre, que padece múltiples problemas de salud, recuperó la libertad este viernes 9 de octubre tras la intervención del estudio jurídico Reyna y Asociados, de Malagueño. La defensa logró su excarcelación en menos de tres semanas y cuestiona duramente las circunstancias que derivaron en su detención. Detrás de la causa judicial habría, además, un profundo conflicto familiar por una vivienda.
Un caso judicial que generó preocupación y numerosos comentarios en Malagueño tuvo este viernes un giro importante. Un hombre de 71 años, que había sido detenido el pasado 21 de septiembre a raíz de una denuncia por presunta violencia familiar presentada por una de sus hijas, recuperó la libertad después de permanecer 18 días alojado en el complejo penitenciario de Bouwer.
La resolución llegó tras el trabajo del estudio jurídico Reyna y Asociados, quienes asumieron su defensa y realizaron las gestiones judiciales que permitieron que el hombre recuperara la libertad en un plazo de menos de tres semanas. Sin embargo, la historia no termina allí. Aunque ya no permanece detenido, el hombre no podrá regresar, por el momento, a su vivienda de Malagueño debido a una restricción judicial. Deberá permanecer en Carlos Paz, en el domicilio de otro familiar.
Según explicó el doctor Mario Reyna a Mi Valle, el conflicto se habría desencadenado durante una noche, cuando el hombre se encontraba en su domicilio, «tomando mate y mirando televisión». De acuerdo con la versión aportada por la defensa, «una discusión familiar vinculada con un reproche que el abuelo habría realizado a uno de sus nietos terminó en un enfrentamiento con una de sus hijas».
El abogado sostiene que «fue la mujer quien se presentó en la vivienda para increpar a su padre y que, durante el episodio, el hombre habría recibido empujones y golpes» Siempre según el relato de la defensa, posteriormente la hija «presentó una denuncia por violencia familiar que derivó en la detención del hombre y su traslado a Bouwer el 21 de septiembre».
La reconstrucción de los hechos es cuestionada por el entorno del acusado y constituye uno de los aspectos centrales de la controversia judicial.
Un detenido de edad avanzada y con múltiples problemas de salud
Uno de los aspectos que más preocupó a quienes conocían la situación fue el delicado estado de salud del hombre. Según detalló su abogado, «tiene 71 años, padece diabetes, hipertensión, problemas cardíacos y tumores en los pies. Además, presenta dificultades para caminar y una importante limitación visual».
Se trata de «un vecino jubilado que es muy conocido y querido en la localidad». Estas condiciones hicieron especialmente preocupante su permanencia en un establecimiento penitenciario y fueron parte del contexto en el que sus representantes legales trabajaron para conseguir su libertad.
Finalmente, este viernes 9 de octubre, luego de prestar declaración, el hombre recuperó la libertad.
La intervención del estudio Reyna y Asociados
La defensa estuvo encabezada por el doctor Mario Reyna, junto con los profesionales de su estudio jurídico de Malagueño. El equipo llevó adelante las actuaciones necesarias para procurar la recuperación de la libertad del hombre, objetivo que se alcanzó apenas 18 días después de su detención.
La rápida intervención permitió modificar su situación de encierro, aunque el proceso judicial continúa y todavía existen medidas restrictivas que deberá cumplir. Para la defensa, el caso presenta circunstancias que merecen una revisión profunda, particularmente por la edad del involucrado, sus problemas de salud y las versiones contrapuestas sobre lo sucedido dentro del ámbito familiar.
La disputa por la vivienda, otro punto de conflicto
Detrás de la denuncia existiría, según sostiene Reyna, «un conflicto relacionado con la propiedad en la que reside el hombre». El abogado explicó que «las viviendas de algunos integrantes de la familia se encuentran dentro de un mismo terreno -y aseguró- que la propiedad del hombre de 71 años proviene de una herencia de sus padres».
Desde la defensa sospechan que «las diferencias familiares por el inmueble podrían estar relacionadas con el episodio que terminó judicializándose».
Se trata, no obstante, de una hipótesis planteada por el entorno del hombre y su representante legal, que no puede considerarse acreditada judicialmente. Lo cierto es que la situación actual tiene una consecuencia especialmente difícil para el jubilado: recuperó la libertad, pero no puede regresar a vivir a su propia casa.
Por disposición de las medidas restrictivas vigentes, deberá permanecer en Carlos Paz, donde será recibido por otro familiar.
El acompañamiento de los vecinos
El caso también generó repercusión entre vecinos de Malagueño, muchos de los cuales, se solidarizaron con el hombre y ofrecieron colaboración durante su detención. Reyna aseguró que numerosas personas conocen al jubilado y expresaron su preocupación por la situación que atravesaba.
El acompañamiento de su entorno fue otro de los aspectos destacados por la defensa, especialmente por las dificultades de salud y la vulnerabilidad que presenta a su edad.
La recuperación de la libertad constituye un avance significativo para el hombre y su defensa, aunque no implica automáticamente el cierre del expediente ni una declaración judicial sobre la veracidad de la denuncia.
La situación abre interrogantes sobre la forma en que se desarrolló el conflicto familiar, las circunstancias que llevaron a su detención y las medidas que deberán adoptarse en adelante.
Por ahora, el hombre de 71 años dejó atrás los muros de Bouwer después de 18 días, pero todavía tiene pendiente algo tan elemental como poder regresar a su hogar.

