Reconocer a quienes se involucran, colaboran y aportan desde distintos lugares a la vida cotidiana de Villa Los Aromos se convirtió, en los últimos tres años, en una tradición.
En el marco de los festejos por el 80.º aniversario de la localidad, la localidad volvió a distinguir a vecinos que, durante este período, participaron de diferentes actividades, proyectos e iniciativas comunitarias, aportando su tiempo, sus conocimientos, su oficio o simplemente su predisposición para dar una mano.
La propuesta no nació con los festejos de este año. Desde 2024, en cada aniversario, se reserva un espacio para agradecer públicamente a personas que de manera desinteresada se han involucrado en distintas acciones desarrolladas en Villa Los Aromos. El espíritu de estas distinciones pasa justamente por allí: reconocer pequeños y grandes aportes que muchas veces suceden lejos de los actos formales y que permiten llevar adelante actividades sociales, comunitarias, culturales o vecinales.
En 2024, cuando Villa Los Aromos celebró sus 78 años, fueron reconocidos José Manuel Inacio, Conrado Vera, Abel Hipólito Villarreal, José López, Luis Martínez y Cristina Bisio.
La iniciativa continuó en 2025. En aquella oportunidad recibieron su reconocimiento Ignacio Lorello, Mónica Beatriz Blanco, Mariana Cortez, Anahí Gel, Patricio Velez Romero, Sandra Ramos, Cecilia Inés Cejas, Raúl Soria, Alejandra Ruiz Vargas, Carlos Grijaoui, Daniel Accorso, Edgar Raíz y Eduardo Sánchez.
Y este 2026, en el marco de una celebración especialmente significativa por los 80 años de Villa Los Aromos, volvieron a entregarse presentes a vecinos comprometidos. Entre los nombres incluidos se encuentran Marcelo Kargui, Gustavo Simonella, Eduardo Linares y Fabricio Gea, además del presidente del Centro de Jubilados de EPEC, Antonio Atilio Olivier.
Durante la misma celebración también hubo un reconocimiento especial para Mirta Villarreal, con motivo de su retiro jubilatorio, una distinción diferente a la destinada a los vecinos colaboradores pero incorporada dentro de los homenajes de la jornada.
Así, año tras año, la propuesta fue tomando identidad propia y transformándose en uno de los momentos característicos de los aniversarios de Villa Los Aromos. No se trata de distinguir trayectorias históricas de la localidad ni de adhesiones políticas, sino de agradecer a personas que, durante estos últimos años y desde diferentes espacios, decidieron involucrarse, participar y contribuir con acciones destinadas a la comunidad.
Una forma de poner nombre y rostro a algo que en los pueblos sucede mucho más de lo que se ve: vecinos que ofrecen parte de su tiempo, sus saberes y su trabajo para que las cosas puedan hacerse. Y desde hace tres años, Villa Los Aromos decidió que ese aporte también merece ser reconocido.
