A pesar de la jornada lluviosa, estudiantes del IPEM 298 participan de una nueva edición de Butori Emprende, una propuesta que vuelve a desarrollarse en la institución y que reúne el trabajo realizado por alumnos, docentes y familias a lo largo del año.
La jornada permite que los estudiantes puedan presentar y ofrecer sus producciones ante la comunidad, poniendo en práctica conocimientos y habilidades vinculadas con las dos orientaciones que ofrece la institución: Economía y Administración y Turismo.
Desde la escuela destacaron especialmente el trabajo conjunto que implicó esta edición, ya que este año se decidió unir las dos especialidades en una misma propuesta. Según explicaron las docentes, se trató de un proceso que demandó mucho trabajo y compromiso por parte de profesores, estudiantes y familias que acompañaron el desarrollo de los proyectos.
“Cada año lo venimos superando”, señalaron desde la institución, al remarcar que la propuesta se repite año tras año y que en esta oportunidad el trabajo conjunto entre las dos orientaciones permitió desarrollar una nueva experiencia.
Proyectos vinculados al turismo y la sustentabilidad
En el caso de la orientación Turismo, participan estudiantes de cuarto, quinto y sexto año, con proyectos vinculados principalmente al turismo sustentable.
Las propuestas incluyen iniciativas relacionadas con el alojamiento, la elaboración de productos sustentables y diferentes servicios que pueden brindarse dentro del área turística. De esta manera, los estudiantes trabajan sobre proyectos que buscan vincular los contenidos de la orientación con posibilidades concretas dentro del sector.
La jornada funciona así como un espacio para mostrar esas producciones y proyectos, pero también para poner en práctica distintos aprendizajes adquiridos durante el proceso de elaboración.
Microemprendimientos desde Economía y Administración
Por su parte, los estudiantes de la orientación Economía y Administración, también de cuarto, quinto y sexto año, participan mediante la elaboración de diferentes microemprendimientos.
Las docentes explicaron que el objetivo es que los estudiantes puedan desarrollar habilidades que luego puedan aplicar en otros ámbitos de sus vidas, a partir de la experiencia concreta de crear, producir y comercializar distintos productos.
Cada año aborda propuestas diferentes. En cuarto año, los trabajos se realizan utilizando material reciclado; en quinto año, los estudiantes trabajan con alimentos; mientras que sexto año cuenta con mayores posibilidades de elección de productos y pone en juego conocimientos adquiridos a lo largo de la orientación.
Durante la jornada, los estudiantes muestran sus producciones, las ofrecen y comercializan, una instancia que, según señalaron desde la institución, genera entusiasmo entre los jóvenes y permite visibilizar todo el trabajo realizado previamente.
“Ha sido un trabajo arduo, de mucho tiempo”, explicaron las docentes, destacando que el resultado de ese proceso puede verse durante la jornada, cuando los proyectos quedan expuestos ante la comunidad.
Una propuesta abierta a la comunidad
Butori Emprende se desarrolla con participación abierta a la comunidad y se extiende hasta las 15 horas, con la invitación de la institución a que vecinos y familias se acerquen a conocer las propuestas elaboradas por los estudiantes.
Desde la escuela remarcaron la importancia de que la comunidad acompañe estas iniciativas y pueda conocer de cerca el trabajo que realizan los jóvenes.
La propuesta también busca trascender la jornada puntual. Según explicaron las docentes, algunos de los proyectos desarrollados durante estas experiencias pueden convertirse posteriormente en ideas que los estudiantes continúan trabajando, e incluso en emprendimientos que les permiten generar una fuente de sustento.
En ese sentido, desde la institución señalaron que ya cuentan con egresados que fueron construyendo sus carreras a partir de experiencias y aprendizajes vinculados con los trabajos realizados durante estas jornadas.
Así, Butori Emprende se presenta como una instancia en la que los estudiantes no solo muestran lo aprendido, sino que también tienen la posibilidad de experimentar de manera concreta con la creación de productos, servicios y propuestas, fortaleciendo herramientas que pueden acompañarlos más allá de su paso por la escuela.

