Trabajadores despedidos y representantes de pequeñas y medianas empresas de distintos sectores industriales expusieron ante la Comisión de Economía de la Cámara de Diputados las situaciones que atraviesan en sus lugares de trabajo, en una jornada que reunió testimonios vinculados con despidos, reducción de salarios, pagos en cuotas, cierre de plantas y dificultades para sostener la actividad.
La convocatoria fue impulsada por la diputada Julia Strada, quien abrió la Cámara de Diputados para que trabajadores y empresarios pymes pudieran presentar sus experiencias ante los integrantes de la comisión.
Entre los primeros testimonios estuvo el de trabajadores desvinculados de Granja Tres Arroyos, considerada en el texto como la mayor planta avícola del país, además de representantes y empleados de empresas metalúrgicas, textiles, autopartistas, de transporte, calzado, energía y otros rubros.
El relato de los trabajadores de Granja Tres Arroyos
Uno de los primeros oradores fue Ezequiel Centurión, despedido de Granja Tres Arroyos en Capitán Sarmiento. Según relató durante su exposición, a fines de 2024 la empresa declaró un proceso preventivo de crisis.
Centurión señaló que los trabajadores atravesaron una reducción salarial del 11% y que se les planteó aceptar esa condición o afrontar el cierre de la planta. También relató que comenzaron a cobrar sus quincenas en cuotas y que el aguinaldo llegó a pagarse de manera fraccionada.
“Nos obligaron a bajar el sueldo el 11 por ciento, nos dijeron que aceptábamos o cerraba la planta y las quincenas comenzaron a pagarse en cuotas”, expresó.
De acuerdo con su testimonio, las dificultades no quedaron limitadas a quienes trabajaban directamente en la empresa, sino que también comenzaron a sentirse en la economía de Capitán Sarmiento.
“Empezaron a bajar las ventas de los comercios, la principal fuente de trabajo es Granja Tres Arroyos, todos dependían de la planta y dejamos de cobrar”, sostuvo.
Centurión afirmó además que la última quincena percibida correspondió a la primera de junio y aseguró que actualmente existen ollas populares organizadas tanto por el gremio como por personas autoconvocadas.
“La gente ya no está comiendo”, afirmó durante su intervención.
Familias que no pueden sostener el alquiler
También expuso Walter José Barbará, despedido de Granja Tres Arroyos en Concepción del Uruguay, Entre Ríos.
Su testimonio estuvo centrado en las consecuencias que la pérdida del empleo genera dentro de los hogares. Según relató, algunos trabajadores tuvieron que modificar sus formas de vida ante la imposibilidad de afrontar gastos cotidianos como el alquiler.
“Hay compañeros que se tuvieron que separar de sus parejas no porque no se quieran más sino porque no pueden pagar el alquiler”, contó.
Barbará explicó que algunas de esas parejas decidieron regresar por separado a las casas de sus respectivos padres para evitar que toda la carga económica quedara concentrada en un solo hogar.
Buscar nuevas formas de subsistencia
Víctor Ávalos, despedido de WADE después de más de 30 años de servicio, también compartió su experiencia.
Entre las alternativas que encontró para generar ingresos luego de perder su empleo, mencionó el trabajo como chofer de aplicaciones. Sin embargo, señaló que esa misma alternativa es utilizada por numerosos trabajadores desempleados.
La jornada también incluyó el testimonio de Joel Emanuel Mujica, despedido en San Miguel del Monte. Según relató, la empresa comenzó a pagar los salarios en cuotas y, luego de que los trabajadores se organizaran y recurrieran a la UATRE, se presentó la Policía en el lugar.
“Como si fuéramos delincuentes”, expresó al recordar aquella situación.
Un proyecto para el sector avícola
Luego de las exposiciones, el diputado Sergio Palazzo destacó el acompañamiento de los trabajadores para intentar conservar sus puestos y garantizar el cobro de los salarios.
El legislador también cuestionó la actuación de la Secretaría de Trabajo y planteó la necesidad de abordar la situación que atraviesan distintas empresas y trabajadores.
En ese contexto, Palazzo anunció que junto a otros diputados de extracción sindical, entre ellos Vanesa Siley y Mario Manrique, y la exministra de Trabajo Kelly Olmos, elaboraron un proyecto para declarar la emergencia en el sector agroindustrial avícola.
La iniciativa contempla, según explicó, distintas condiciones vinculadas con la situación del sector y propone que las empresas puedan incorporarse al programa REPRO.
Empresarios también expusieron sus experiencias
La jornada no estuvo conformada únicamente por trabajadores despedidos. También participaron empresarios y representantes de pequeñas y medianas empresas que describieron las dificultades que atraviesan sus compañías.
Desde la bancada libertaria fue propuesto como orador Eduardo Regondi, dueño de Mendafácil y jefe de asesores de la Subsecretaría Pyme del Ministerio de Economía.
Regondi manifestó su solidaridad con los trabajadores, ofreció el acompañamiento de su equipo para atender sus demandas y destacó la posibilidad de que empresarios y trabajadores busquen acuerdos frente a la situación planteada.
Por su parte, Sergio Talenti, dueño de Jorsa Argentina, empresa dedicada a la fabricación de amortiguadores con casi 70 años de trayectoria, contó que debió modificar su producción y orientarla hacia el abastecimiento de vehículos de competición frente al ingreso de productos provenientes de China.
Talenti también describió la reducción de su planta laboral.
“En 2023 éramos 42 personas y hoy somos 17 y no lo digo con orgullo sino con mucho dolor porque perder un empleado es el peor fracaso”, expresó.
Más testimonios sobre despidos y dificultades productivas
Durante la reunión también expuso Gabriela Díaz, trabajadora despedida de Expreso Brío, una empresa de logística y transporte de cargas con más de 25 años de trayectoria en Rosario. Según se informó durante la jornada, en julio fueron despedidos 60 trabajadores y aún permanecen pendientes salarios e indemnizaciones.
La comisión recibió además a Raúl Amil, presidente de Ventalum SAIC, una autopartista con 60 años de trayectoria; Jorge Alberto Villalba, despedido de la metalúrgica Vaspia de Lanús; y Germán Timoteo Pucheta, despedido de la textil correntina Emilio Alal, una empresa familiar argentina con 112 años de trayectoria.
También participaron Ezequiel Agüero, empresario gastronómico de Berazategui; Enrique Jorge Ruffo, presidente de CIBASA SA, señalada como la última fabricante argentina de cables eléctricos para la industria automotriz; Federico Soromello, despedido de Pampa Energía, fábrica de caucho de Puerto General San Martín, en Santa Fe; Marcelo Adrián Barrionuevo, despedido de Ilva; y Gabriel Corigliano, dueño de Mom Sports.
La lista de oradores incluyó además a Gustavo Melgarejo, delegado gremial de la firma de calzado Dass en Misiones; Claudio Martín Gómez, delegado de UnionBat en Gualeguaychú; Eugenio José Maurette, abogado laboralista y socio cofundador de M&A Abogados; y Jorge Esteban Blanco, despedido de KTM Motos en Campana.
De esta manera, la jornada reunió en el Congreso diferentes experiencias vinculadas con el empleo, la actividad industrial y las dificultades que, según los testimonios presentados, atraviesan trabajadores y empresas de distintos puntos del país.
