A casi un mes del choque ocurrido en el enlace que une la ruta 5 con la C-45, en Alta Gracia, donde murieron cuatro personas, Soledad abrió las puertas de su casa y reconstruyó para Mi Valle aquellas horas que cambiaron para siempre la vida de toda una familia.
Soledad era la expareja de Danilo, una de las cuatro víctimas de la tragedia, y además perdió a dos de sus hermanas en aquel siniestro. En su casa, todavía atravesada por el dolor, recordó paso a paso cómo comenzó todo y cómo la preocupación se transformó, con el correr de las horas, en una noticia que nadie estaba preparado para recibir.
Ese domingo debía ser un día de festejo. Estaban celebrando el cumpleaños de una de sus hijas y esperaban el regreso de Danilo para poder continuar con la celebración.
Según relató Soledad, Danilo prácticamente nunca hacía viajes en moto. Sin embargo, aquel día unos amigos lo invitaron a salir y decidió acompañarlos.
“Él nunca viajaba así en moto”, recordó.
Durante esa salida sufrió una caída y debió recibir asistencia. Fue trasladado al Hospital Illia de Alta Gracia y pidió ayuda a sus familiares. Por eso parte de la familia viajó hasta la ciudad para acompañarlo y posteriormente emprender el regreso.
Mientras tanto, en la casa seguían esperando para continuar con el cumpleaños.
Después de que Danilo recibiera atención médica, también debían recuperar la motocicleta. Su hermano, de 19 años, fue quien finalmente regresó conduciéndola y logró llegar antes que el automóvil en el que viajaba el resto de la familia.
Al arribar a la casa, pidió que avisaran a quienes venían viajando que él había llegado bien, para que se quedaran tranquilos.
Fue entonces cuando Soledad comenzó a llamar. Una vez, otra vez, y otra. Pero nadie contestaba.
Al principio no imaginaron lo peor. Como Danilo había sufrido horas antes el accidente con la moto, pensaron que tal vez habían decidido dirigirse hacia Córdoba por alguna situación relacionada con su estado de salud.
Los llamados continuaron, nadie respondía y la preocupación comenzó a crecer.
Reconocieron el auto en una noticia
Fue la madre de Soledad, también madre de las dos mujeres que murieron en el choque, quien vio una publicación periodística sobre un grave accidente ocurrido en Alta Gracia y en las imágenes reconoció el automóvil.
A partir de ese momento comenzó una búsqueda desesperada de información.
La familia llamó a dependencias policiales de Alta Gracia, al hospital y a distintos números intentando confirmar qué había sucedido y quiénes eran las personas involucradas.
Finalmente lograron comunicarse con la Policía de Bouwer y allí recibieron la noticia que terminaría por confirmar sus peores temores: personal policial estaba por dirigirse hasta el domicilio para comunicar oficialmente a la familia lo ocurrido.
En pocas horas, lo que había comenzado como un domingo de cumpleaños y encuentro familiar terminó convertido en una tragedia que modificó para siempre la vida de todos.
Dos chicos que perdieron a sus padres
Soledad habló especialmente de los hijos de una de sus hermanas fallecidas, de 10 y 14 años, quienes quedaron atravesados por la pérdida de sus padres.
Ambos reciben actualmente acompañamiento psicológico. También su abuela cuenta con asistencia profesional para intentar transitar un duelo de una magnitud difícil de dimensionar.
La familia, además, está representada por tres abogados que siguen de cerca la causa judicial y cada uno de los movimientos del expediente.
La investigación está a cargo de la Fiscalía de Instrucción de Primer Turno de Alta Gracia y durante las últimas semanas la situación procesal del conductor de la camioneta involucrada en el choque se agravó.
Pero para la familia, más allá de las resoluciones judiciales, existe un pedido que se repite desde aquella noche: que haya justicia, que la investigación avance y que las cuatro muertes no queden en nada.
Este miércoles marcharán hasta Tribunales
Ese reclamo se hará visible este miércoles 23 de septiembre, cuando se cumpla un mes de la tragedia.
Familiares, amigos y allegados convocaron a una marcha que partirá a las 12 horas desde la Terminal de Ómnibus de Alta Gracia y finalizará frente a la Fiscalía, en calle Urquiza 257.
Allí volverán a exigir justicia y pedirán que el expediente continúe avanzando hasta determinar todas las responsabilidades por el choque que terminó con cuatro vidas.
Será también una manera de mantener presentes a quienes murieron y de acompañar a una familia que, desde aquella noche, intenta encontrar fuerzas para atravesar una ausencia multiplicada por cuatro.
Mientras la Justicia avanza con pericias, declaraciones y resoluciones, para quienes quedaron el tiempo transcurre de otra manera. Se mide en lugares vacíos, en cumpleaños que ya no serán iguales, en llamados que aquella noche nunca fueron respondidos y en chicos que deben aprender a convivir con una ausencia inexplicable.
A casi un mes de la tragedia y a horas de salir a la calle para pedir justicia, Soledad resume lo que vive la familia con una frase tan sencilla como desgarradora:
“No se puede seguir. Es imposible continuar”.
