Dieciocho meses sin su hijo por una falsa denuncia de abuso sexual: la Justicia descartó la acusación y aún espera revincularse

Una mujer de Alta Gracia atravesó más de un año y medio alejada de su hijo luego de ser denunciada por abuso sexual. La causa penal terminó con su sobreseimiento y, según explicó su abogada, la Cámara Gesell practicada al niño no arrojó indicios que permitieran sostener la acusación. Mientras el progenitor apeló esa resolución, en el fuero de Familia la madre logró avanzar en el proceso de revinculación y ahora espera una sentencia que podría resultar decisiva

Dieciocho meses sin abrazarlo, sin compartir su día a día, sin acompañarlo en su crecimiento. Dieciocho meses atravesados por una denuncia de enorme gravedad y por una batalla judicial que todavía no terminó. Es la historia de una madre de Alta Gracia que fue denunciada por su ex pareja por supuesto abuso sexual contra su propio hijo y que, luego de la investigación judicial, terminó siendo sobreseída.

Según explicó a Mi Valle la doctora Daniela Ferrari, abogada que representa a la mujer, la acusación se había sustentado principalmente en los dichos del padre del niño. Sin embargo, durante la investigación penal se realizó una Cámara Gesell al niño y, de acuerdo con lo señalado por la letrada, “no surgieron allí indicios de abuso sexual que permitieran sostener la denuncia”.

Ese elemento, junto con el resto de las actuaciones incorporadas al expediente, terminó derivando en el sobreseimiento de la madre. Pero el daño ya estaba hecho: Durante aproximadamente un año y medio, la mujer permaneció prácticamente apartada de su hijo, atravesando no solamente las consecuencias de una acusación de extrema gravedad, sino también el dolor de perder el contacto cotidiano con él.

El sobreseimiento fue apelado

Pese a la resolución favorable a la mujer, el conflicto judicial continúa. El hombre apeló el sobreseimiento y actualmente la causa se encuentra en la Cámara de Apelaciones.

Para la defensa, esta presentación significó una nueva dilación dentro de un proceso que ya se extendió durante meses y que tuvo como principal consecuencia la ruptura del vínculo entre la madre y el niño.

Ferrari sostiene que detrás de las sucesivas actuaciones existió “una intención de obstaculizar la relación materno-filial, aunque esta cuestión deberá ser analizada definitivamente por la Justicia”.

Mientras tanto, cada mes que transcurre tiene un peso imposible de medir solamente en términos procesales. Porque detrás de los expedientes, las pericias y los recursos judiciales existe una madre que lleva más de 18 meses intentando recuperar algo tan elemental como el vínculo con su hijo.

La causa de Familia abrió otra puerta

En paralelo al expediente penal, la situación también comenzó a ser analizada por el fuero de Familia. Allí se logró avanzar con un proceso de revinculación entre la madre y el niño, y la causa se encuentra actualmente próxima al dictado de una sentencia.

Según detalló Ferrari, en el marco de ese expediente se realizaron distintas pericias psicológicas y evaluaciones tanto al progenitor como al niño. De acuerdo con lo expresado por la representación legal de la madre, “la evaluación realizada al padre habría detectado indicadores vinculados a conductas de control, manipulación y confabulación. La pericia oficial arrojó como resultado que es mitómano,  confabulador y fabulador”

En relación al niño, la abogada sostuvo que la pericia habría advertido características en su relato que podrían evidenciar “una fuerte influencia paterna”. Todos estos elementos deberán ser valorados ahora por la jueza interviniente antes de adoptar una resolución definitiva.

Piden el cuidado personal unilateral

Ante este escenario, la defensa de la madre solicitó que el cuidado personal del niño sea otorgado de manera unilateral a la mujer. El pedido se apoya, entre otras cuestiones, en “la presunta existencia de maniobras destinadas a impedir o deteriorar el vínculo entre el niño y su madre”.

La Justicia de Familia deberá determinar ahora qué ocurrió durante estos meses y, fundamentalmente, cuál es la decisión que mejor protege los derechos y el bienestar del menor.

Para la doctora Ferrari, “el expediente refleja una situación en la que una acusación que finalmente no pudo sostenerse en sede penal tuvo consecuencias profundamente dolorosas en la vida de una familia. La madre fue sobreseída. La denuncia no encontró respaldo suficiente para avanzar penalmente. Sin embargo, 18 meses después, todavía continúa luchando por recuperar plenamente el vínculo con su hijo”, expresó.

Una distancia que ninguna resolución judicial puede borrar de un día para el otro y que vuelve a poner sobre la mesa una discusión compleja y sensible: el impacto que puede tener una denuncia falsa cuando, más allá del resultado final del expediente, ya provocó una ruptura familiar difícil de reparar.