Mi Valle visitó la planta de Re Usar para conocer el trabajo que lleva adelante este espacio dedicado a la recuperación de materiales reciclables y al impulso de la economía circular en Alta Gracia. Emiliano Ferreyra compartió detalles del presente de la planta, los avances logrados y la importancia del compromiso vecinal.
Desde sus inicios hasta la actualidad, Re Usar logró recuperar más de 530.000 kilos de materiales que dejaron de terminar enterrados y pudieron volver al circuito productivo. “Es un volumen muy importante, porque es material que recuperamos y después comercializamos para que se vuelva a transformar en algo nuevo”, explicó Ferreyra.
Entre los materiales recuperados se encuentran plásticos, papel y cartón, chatarra, telgopor y otros residuos secos reciclables. Dentro de esa cifra se destacan más de 2 millones de botellas plásticas recuperadas, además de un equivalente a más de 5.000 árboles que no fueron talados gracias al reciclado de papel y cartón.
El material que llega a la planta proviene de dos grandes fuentes: las cuadrillas de Re Usar que recorren distintos barrios de la ciudad con sus carritos y los puntos verdes distribuidos en Alta Gracia. Una vez recibido, comienza un proceso de clasificación, compactación y posterior comercialización para su reutilización.
Los recorridos de las cuadrillas se organizan semanalmente en distintos sectores de la ciudad: los lunes y viernes trabajan en barrio Cámara y Parque Casino; los martes en Café de Grata y Crucero; los miércoles en Sabattini y parte de zona Norte; mientras que los jueves se destinan principalmente a tareas internas de clasificación en la planta.
La planta de Re Usar está ubicada en Italia 440, barrio Cámara, y recibe materiales reciclables de vecinos y vecinas. El horario de atención es de 8 a 13 horas, y también cuenta con disponibilidad por la tarde. Además, los vecinos pueden acercar sus residuos secos reciclables a los puntos verdes ubicados en distintos sectores de la ciudad.
Emiliano remarcó que todavía queda mucho camino por recorrer en materia de separación de residuos, pero destacó que el compromiso de la comunidad crece año tras año. “Es un trabajo muy de hormiga, pero vemos en los números y las estadísticas que mes a mes y año a año se va superando la cantidad de materiales recuperados”, señaló.
La separación en origen es uno de los puntos claves para que el sistema funcione. “El primer eslabón de la cadena de economía circular es la familia, cada vecino y cada vecina que en su casa separa. Simplemente teniendo dos tachos, uno para reciclables y otro para el resto de residuos, ya se hace muchísimo”, explicó Ferreyra.
Desde Re Usar también trabajan junto a comercios de la ciudad que generan grandes volúmenes de residuos reciclables. Algunos establecimientos cuentan con contacto directo con la planta para coordinar retiros o acercar sus materiales, sumándose así a la cadena de recuperación.
Además del impacto ambiental, el trabajo de Re Usar tiene un fuerte componente social, ya que detrás de cada material recuperado hay un equipo de trabajadores que realiza una tarea manual y fundamental. “Cuanto más materiales recuperamos en calle, mayor ingreso tienen los compañeros y compañeras. En este caso, todos ganamos”, destacó Ferreyra.
Desde la planta invitan a los vecinos a acercarse, conocer el trabajo que realizan y despejar dudas sobre qué materiales pueden reciclarse y cómo deben entregarse. La recomendación principal es que los residuos reciclables lleguen limpios y secos, especialmente el papel y cartón, para garantizar su recuperación.
Para conocer más información, consultar recorridos y modalidades de trabajo, los vecinos pueden comunicarse a través de las redes sociales de Re Usar Alta Gracia, donde se publica información sobre materiales recuperados y puntos de recolección.
Con el compromiso de vecinos, comercios y trabajadores, Re Usar continúa demostrando que separar residuos no es solamente descartar: es darle una nueva oportunidad a los materiales y construir una ciudad más sustentable.

